Un tribunal federal ratificó el amparo otorgado en marzo pasado a Julio César Godoy Toscano, hermano del Gobernador de Michoacán, Leonel Godoy Rangel, con lo que se anuló la orden de aprehensión girada en su contra por los delitos de delincuencia organizada y narcotráfico.
El familiar del mandatario de Michoacán fue acusado en su momento por la ProcuradurÃa General de la República, de pertenecer a una supuesta red de protección al cártel de “La Familia michoacana” desde la estructura gubernamental, conforme a las versiones que ofrecieron algunos testigos protegidos.
El amparo que le concedieron a Godoy Toscano, quien antes de tener una orden de aprehensión en su contra fue electo como diputado federal, le podrÃa permitir asumir ese cargo de representación popular en el Congreso del Unión.
Las versiones de testigos protegidos e investigaciones federales llevaron a que en junio de 2009, autoridades federales y militares efectuaran en Michoacán un operativo en el que fueron detenidos 32 funcionarios públicos estatales, presidentes municipales y policÃas.
El caso conocido como “El Michoacanazo” se revertió en los tribunales, donde la PGR no pudo demostrar las acusaciones y ahora, la mayorÃa de los funcionarios detenidos se encuentran libres y han regresado incluso a sus actividades como servidores públicos.Â
Argumentos del amparo
La PGR acusó al hermano del Gobernador Godoy Rangel de nexos con “La Familia Michoacana” a partir de las declaraciones de un testigo protegido que reveló que éste era compadre de uno de los jefes de esa organización criminal, Servando Gómez MartÃnez, “La Tuta”, y que incluso se contaba con grabaciones de conversaciones entre ambos.
Sobre las supuestas llamadas entre Godoy Toscano y “La Tuta”, se informó que carecen de la corroboración indispensable para estimar que se trata de pláticas en las que se involucra al hermano del gobernador de Michoacán, ello, en función de su temporalidad, origen y vinculación de las personas que intervienen en los diálogos grabados que fueron entregados en los tribunales.
“No hay prueba alguna sobre el origen de las voces, es decir, sobre la identidad de los autores”, afirmó.

























