Edgar Valdez Villarreal, alÃas “La Barbieâ€, confesó que durante tres meses escondió en Atipazán, México a José Balderas Garza, alÃas “JJâ€, quien disparó en enero pasado al futbolista paraguayo Salvador Cabañas en un bar de la Ciudad de México.
“Me habló al dÃa siguiente, pues eso fue en la madrugadaâ€, contestó La Barbie durante un interrogatorio de la PolicÃa Federal. “Lo regañé por lo que hizo, pero ya habÃa pasado. Él y Cabañas eran amigos, pero es dÃa Cabañas andaba de malas y discutieronâ€, agregó el capo.
Enseguida, afirmó que él también tiene negocios e inversiones en Colombia. E interrogado de qué tipo, respondió: “Pues en lo que me dedicoâ€. “¿Drogas?â€, inquirió la persona que lo interrogó. “SÃ, drogasâ€, dijo él, para luego añadir que la ruta que utilizaba era Panamá-México.
Valdez Villarreal afirmó que el dinero se lo enviaban de Estados Unidos en tráileres, escondido en las cajas.
Además, aceptó que se estaba filmando una pelÃcula sobre él, por la cual pagó 200 mil dólares, y que gran parte de ella es verdad, aunque deslindó al actor Sergio Mayer de cualquier vÃnculo con la cinta.
Dijo no acordarse de quién era el encargado de filmarla. “SÃ, leà el guión, pero no me acuerdo con quién hice el trato; lo ando buscandoâ€, dijo.
En sus primeras declaraciones ante la PolicÃa Federal, reconoció que el 16 de diciembre de 2009, dÃa de la muerte de Arturo Beltrán Leyva, éste le pidió apoyo para escapar, pues estaba rodeado por la Marina, “a lo que La Barbie le sugirió que se entregaraâ€, informó Ramón Pequeño GarcÃa, jefe de la División Antidrogas.
De acuerdo con el testimonio de La Barbie, referido por el funcionario, su relación con Héctor Beltrán, El H, se fracturó a raÃz de la muerte de Arturo, pues sus hermanos lo acusaron de haberlo traicionado.
La Barbie dijo que Arturo Beltrán ordenó asesinar a altos mandos de la corporación, entre ellos a Édgar Millán, en represalia por los cateos a sus casas de seguridad y la detención de colaboradores.
Sergio Villarreal Barragán, El Grande, era responsable de ejecutar esas acciones, afirmó Pequeño GarcÃa en conferencia.
La Barbie también reconoció haber participado —a mediados de 2007— en una reunión en Cuernavaca, Morelos, entre los lÃderes de los cárteles de Sinaloa, Juárez, Golfo y Los Zetas, para pactar el término de las agresiones.
El distanciamiento de Arturo Beltrán
Pequeño GarcÃa dijo que “posterior a la alianza de Arturo Beltrán Leyva con Los Zetas se da la ruptura entre el cártel de Sinaloa y los Beltrán Leyva, con lo que inició una ola de homicidios entre ambas organizacionesâ€. Esa alianza propició el distanciamiento entre La Barbie y Arturo Beltrán, quien lo apartó de su cÃrculo principal por la fuerte rivalidad que tenÃa con Miguel Treviño Morales, El Z-40, segundo en la estructura general de Los Zetas.
Tras la muerte de Arturo Beltrán se desencadenaron enfrentamientos con el cártel del PacÃfico Sur, como renombró Héctor a la organización, por lo que La Barbie forma su propio grupo y conserva el control de Guerrero y una capacidad para traficar una tonelada de cocaÃna cada mes, detalló Pequeño GarcÃa.
Facundo Rosas, comisionado general de la PolicÃa Federal, explicó que “en seguimiento a las labores de inteligencia se ubicó que La Barbie estaba refugiado en una casa de seguridad del estado de Méxicoâ€. En ese punto se desplegaron células operativas, cuyo trabajo culminó con las detenciones de La Barbie, de Marisela Reyes Losada, de 40 años, y sus hijos Juan Antonio, Mauricio y Maritzel, de 26, 25 y 18 años; de Arturo Iván Arroyo Salas y Jorge ValentÃn Landa Coronado

























