Resulta fundamental no mentir ni asumir descalificaciones sin propuestas al tratar asuntos relacionados con la realidad nacional, como es el caso de la inseguridad pública, declaró el diputado Sergio Solís Suárez ante el Pleno del Congreso de Michoacán.

Recalcó que es error común, al hablar sobre hechos como la masacre de 72 migrantes centroamericanos en Tamaulipas, atribuir al Gobierno Federal la crisis de seguridad que prevalece en varias entidades, evidentemente carentes de análisis de fondo y de distinción de esferas de competencia, despojando a las autoridades del interior de sus funciones de coadyuvancia y de responsabilidades y culpas en el incremento de índices de violencia en el territorio nacional.

En tribuna parlamentaria, el coordinador del Grupo Parlamentario de Acción Nacional en el Congreso de Michoacán consideró que la Federación no puede presenciar con condescendencia el escenario de una sociedad a la que en varias regiones del país se le ha arrebatado su derecho a la paz, la seguridad, la defensa de su patrimonio y la protección de su vida.

Por lo mismo, “el sacrificio de la vida de cualquier mexicano o extranjero de paso por el país, constituye un llamado de alerta para juntos buscar una solución definitiva al problema de la violencia delincuencial”, dijo.

Aseguró que el hecho de que México se haya convertido en país de tránsito de incontables latinoamericanos que buscan trasladarse a Estados Unidos de Norteamérica, explica que cada año poco más de 20 mil inmigrantes sean secuestrados en la República Mexicana por grupos criminales que actúan con total impunidad.

No obstante, señaló que poco aporta la seguridad pública en algunas entidades, como es el caso de Michoacán, donde el titular de la Procuraduría General de Justicia informó recientemente que en el último año se aseguraron un kilo 250 gramos de droga conocida como cristal, 2 kilos 90 gramos de crack y 49 gramos de cocaína, acciones, desde luego, que reflejan poco compromiso y eficacia en la materia.

Expuso, por otra parte, que ante la diversificación de tácticas, estrategias y funciones que ha adoptado la delincuencia organizada para lastimar los sistemas de convivencia y debilitar a las instituciones democráticas, es necesario implementar medidas urgentes como país con la finalidad de evitar que hechos como los de Tamaulipas vuelvan a ofender la conciencia nacional.

Opinó que se requiere considerar la frontera sur del país como la antesala de la propia seguridad, por lo que es preciso no sellar, pero sí depurar y robustecer la estrategia de seguridad en esa franja con el objetivo de evitar que las corrientes migratorias situadas en la ilegalidad, representen una amenaza para los mexicanos o un riesgo para la seguridad nacional.

Posteriormente, el legislador Sergio Solís Suárez manifestó que los diputados locales panistas no quisieran pensar que en el Congreso de Michoacán, con grave falta de escrúpulos, alguien trata de lucrar políticamente con la tragedia de los 72 migrantes latinoamericanos, lo cual sería, en verdad, reprobable.

Reconoció que como respuesta institucional frente a los hechos lamentables que se registraron en Tamaulipas, el Gobierno Federal ha reforzado todavía más las políticas de migración, precisamente al anunciar la Estrategia Integral para la Prevención y Combate al Secuestro de Migrantes.

Por último, recordó que la Iniciativa de Ley de Derechos de los Migrantes y sus Familiares para el Estado de Michoacán, que otra bancada presentó en junio del año pasado a la Comisión de Asuntos Migratorios, no se ha dictaminado por las fallas e inconsistencias de constitucionalidad que contiene, por lo que los diputados panistas estarán dispuestos a enriquecerla cuando sean convocados.