A expresa invitación de Microempresarios Restauranteros de Michoacán, afiliados a la CANIRAC, El Presidente de la Asociación de Ex Presidentes del CDE del PRI, Víctor Silva Tejeda,  el pasado fin  de  semana  participó  en   reunión de trabajo con miembros de ese grupo empresarial y con ellos  trató el tema  Desarrollo  Económico Para Michoacán.

Destacó que la actividad turística, particularmente la microempresa restaurantera, debe tener mayor impulso y participación en el Producto Interno Bruto del estado. Esta rama empresarial, tradicionalmente representa un impacto directo en la circulación y distribución de recursos financieros y en los niveles de empleo, que inciden directamente en la mejoría y  calidad de vida de todos quienes participan en esta  actividad económica, antaño más productiva. Ç

En el universo que significa la actividad turística, los micro-empresarios restauranteros deben tener mayor impulso, diversidad y dinamismo para vitalizar aun más el turismo y atraer  más visitantes a Morelia y al interior del estado para que los turistas,  nacionales y extranjeros,  disfruten de los atractivos naturales, arquitectónicos, artísticos, históricos y gastronómicos de la ciudad y del estado, y ambos, continúen siendo elegibles destinos turísticos.

Los grupos empresariales organizados, a través de los partidos políticos deben participar en la vida política de la ciudad, del estado y del país y ser actores del cambio que está demandando Michoacán y México. Es tiempo de que se sumen y multipliquen su participación porque su punto de vista es muy valiosa y  sumamente cercana a la realidad que vive  cada uno de los segmentos que constituye la sociedad michoacana, en lo particular,  y la nacional, en lo general.

Los microempresarios  restauranteros, en  voz de Ivonne Galván Ponce Y Juan Carlos Velasco,  ofrecieron su punto de vista sobre la realidad y la presentaron, así, directamente: es bastante sensible, crítico, el panorama de la economía en Michoacán. Nosotros, los pequeños restauranteros, lo vivimos todos los días, y lo vemos en el movimiento que tenemos, en los ingresos por las ventas y en los egresos por los pagos  que recibimos  y hacemos. En todas partes  se ve el deterioro de la oportunidad de empleo, muchos jóvenes y muchos adultos, hombres y mujeres, buscando trabajo, que no lo hay, ni en la cantidad, ni en la calidad que se desea.

Esta caída se  nota en todas partes, en todas las ramas de la actividad económica,  pero es muy significativa, sobre todo en el sector microempresarial de la industria restaurantera, que ya no tiene el favorable comportamiento que tradicionalmente mostraban Morelia y  Michoacán. Si no hay empleo, no hay dinero en la casa y si no hay dinero,  no se da, no hay posibilidad alguna  de comprar, así de sencillito. Es necesario y urgente el movimiento,  el dinamismo, la reactivación económica del estado porque está disminuyendo el nivel de la calidad de vida de los michoacanos, lo cual es bastante grave. Si alguna vez hubo, y se habló, del tiempo en el que se amarraban  a los perros con longaniza y no se la comían, ese tiempo se acabó y no regresará.