En México se ha creado una cultura en la que se receta con pocos escrúpulos, de manera que ha sido muy complicado combatir las infecciones, declaró el diputado Francisco Morelos Borja, quien aseguró que la automedicación y las recetas “de pasillo” o telefónicas han representado una práctica muy común.

Explicó que en el caso de los antibióticos, la consecuencia de un uso tan discrecional genera consecuencias negativas en la salud de los mexicanos, ya que los microbios y específicamente las bacterias, adquieren mayor resistencia cuando no se les ataca correctamente.

Dio como ejemplo el caso del streptococcus pneumoniae, el cual se ha fortalecido y complicado su combate. Aquí, en México, las resistencias a la penicilina van del 60 al 80 por ciento de la población, dependiendo la zona geográfica, mientras en Argentina y España, en tanto, es del 30 por ciento.

El integrante de la Comisión de Salud en el Congreso del Estado de Michoacán, coincidió en que es correcta la medida para que las farmacias no expendan antibióticos sin receta médica.

Un tema que preocupa, prosiguió el legislador panista, es la estrategia de mercadotecnia que están implementando ciertas farmacias, principalmente algunas cadenas que cuentan con “consejería en salud” o de “medicina gratuita”, lo cual representa un conflicto de interés y perversión, hecho que motiva a revisar la legislación en la materia.

Por último, el diputado Morelos Borja informó que de acuerdo con un estudio oficial, en los casos de las infecciones más comunes, como gastroenteritis y las de las vías respiratorias altas, en las farmacias recetaban a la gente y cuatro de cada cinco no requerían el medicamento, lo cual era una práctica nociva para la salud.