Las manifestaciones convocadas por sindicatos franceses contra la reforma del sistema de pensiones han reunido hasta pasado el mediodía a unas 450.000 personas.

Las manifestaciones por la reforma del sistema de pensiones en Francia de este martes ha contado con la participación de unos 450.000 personas, lo que supone el mismo número de asistentes que a la protesta del día 24 de junio a mediodía.

Además de la marcha por París,los principales líderes sindicales esperan que las movilizaciones de esta jornada superen las 800.000 personas de las protestas de junio.

Por su parte, la policía gala se prepara para controlar una manifestación por las calles de hasta dos millones de franceses.

Se trata de la tercera jornada de huelga en lo que va de año y coincide en el tiempo con las manifestaciones de hace unos días en contra de la política de expulsión, y repatriación, de gitanos a países del Este de Europa.

Paros en casi todos los sectores
La jornada de huelga general convocada por todos los sindicatos franceses contra el proyecto de reforma de prensiones, que el Gobierno de Sarkozy está discutiendo en el Parlamento, está trastocando el día a día en las principales ciudades del país galo.

Aparte de las dificultades que los ciudadanos están sufriendo en los transportes, los paros están siendo numerosos en la mayoría de sectores públicos y privados.

En otros sectores como el de la educación, según los datos oficiales, se ha registrado un apoyo a la huelga del 29,3% de media entre los profesores de enseñanza primaria y secundaria, aunque el sindicato FSU ha asegurado que la huelga era seguida por más del 60% en primaria y por el 55% en secundaria.

En el servicio de Correos (La Poste) el seguimiento de la huelga ha alcanzado durante la mañana al 22,7% del personal, según la dirección de la empresa pública gala.

Una reforma que Sarzoky cree “cerrada”
Los franceses protestan en contra del proyecto de cambio en la ley de pensiones, que eleva la edad mínima para acceder a la jubilación de los 60 a los 62 años, así como de los 65 a los 67 años la edad a la cual los ciudadanos se pueden retirar con una pensión completa.

Según una encuesta publicada este lunes, tres de cada cuatro franceses apoya las protestas contra una reforma que dos tercios de la población considera “injusta”. Sin embargo, según el sondeo de Obea-Infraforces, un 65% de los franceses cree que estas manifestaciones no tendrán impacto alguno.

Aún así, el presidente francés, y gran impulsor de la medida, Nicolas Sarkozy, se ha mostrado confiado sobre que su propuesta supere el trámite parlamentario y ha declarado que “ve que el núcleo de la reforma está cerrado”.(RTVE)