El Papa Benedicto XVI reconoció en Edimburgo, Escocia que los casos de pedofilia fueron “Un Golpe y una tristeza”.

El Papa Benedicto XVI llegó esta mañana a Edimburgo, donde iniciará una visita de cuatro días al Reino Unido. Fue recibido en la capital de Escocia por el príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II de Inglaterra.

Los detractores de la gira han criticado especialmente sus elevados gastos, de más U$S 15,6 millones, que corren por cuenta de los contribuyentes británicos, así como la actitud del Vaticano ante el escándalo de los abusos sexuales a menores en el seno de la Iglesia Católica.

En sus declaraciones más claras sobre el escándalo, contó a los periodistas que lo acompañaban en el avión que se quedó horrorizado ante lo que calificó de una perversión del sacerdocio. “Estas revelaciones supusieron una conmoción para mí, una gran tristeza. Es difícil entender cómo fue posible esto. Es también una gran tristeza que la autoridad de la Iglesia no estuviera lo suficientemente atenta ni fuera lo suficientemente rápida y decidida a la hora de tomar las medidas necesarias”, manifestó.

Apenas llegó, el jefe de la Iglesia se trasladó a Holyrood Houde, la residencia escocesa de la reina. Isabel II es también la jefa de la Iglesia de Inglaterra, que se separó de Roma en el siglo XVI por un conflicto entre el rey Enrique VIII y el Vaticano. Luego, el Papa oficiará una misa en Glasgow.

Por la tarde, siguiendo los pasos de su antecesor Juan Pablo II en su viaje pastoral de 1982, el Pontífice presidirá una misa al aire libre -oficiada parcialmente en gaélico escocés- ante unos 60.000 peregrinos que pagaron una contribución inédita de 20 libras por adelantado  para asistir. Susan Boyle -la escocesa que causó furor en internet tras su participación en un concurso televisivo- y un coro formado por 800 personas amenizarán la esper.(AFP)