En duelo de estrategas, el alumno, Chepo de la Torre, supera al maestro, Lapuente.
Esta vez, América puso un poco más de resistencia ante los Diablos Rojos, pero no le bastó para que el desenlace de la historia fuera diferente: perdió 2-1 en el Nemesio DÃez, en el cierre de la jornada 8 del Apertura 2010.
Como ha sucedido en los últimos cinco años, las Ãguilas salieron carbonizadas del infierno, y siguen clavadas en la mediocridad (12 de 24 puntos posibles).
De paso, perdieron el primer lugar del grupo y el juego del orgullo ante el Toluca, que parece perfilarse a una nueva Liguilla.
Vicente Sánchez vivió una tarde de pesadilla, le hicieron sentir con vehemencia el rechazo y se “achicó” en su regreso a La Bombonera después de tres años, aunque con casaca diferente.
Su futbol fue frenado por los abucheos, insultos y reclamos de la afición choricera, que no le perdonó su paso polémico al odiado rival.
La marea roja carcomió la especulación americanista en toda la primera mitad.
Con insistencia devoraban las bandas, vÃa Calderón y Esquivel, mientras Mancilla sobresalÃa como poste y hombre peligroso en el área.
América evidenció sus carencias, se veÃa anulado, Ochoa empezó a erigirse como figura teniendo atajadas providenciales, destacando un remate a bocajarro de Dueñas.
Sólo un tiro al poste del “Rolfi” en claro contragolpe distinguió al ataque americanista en la parte inicial.
Pero el apremio del conjunto escarlata tuvo su recompensa.
La defensa visitante fue condescendiente y dejó tirar al chileno al borde del área, quien colocó el balón en el ángulo derecho de Ochoa, quien sólo fue un espectador más de la inspiración del “9” al minuto 24.

























