Ante la ausencia de Bravo, Michel Vázquez tratará de demostrar que puede con el paquete del ataque rojiblanco el sábado ante Tigres.

Un partido más.- Es el límite que tiene José Luis Real Casillas para recomponer el camino del Guadalajara y superar las fallas que evidenció en el último encuentro del sábado pasado ante Jaguares de Chiapas, donde si bien el marcador fue un contundente 3-0, pudo terminar con una goleada peor de los chiapanecos en el estadio Omnilife.

Y es justamente ese tipo de exhibiciones las que el alto mando del Guadalajara espera que no se repitan.

Más allá del resultado, fue la manera en que se perdió lo que ha colmado la paciencia de la dirigencia del equipo, que hasta la fecha apenas ha ganado un solo encuentro oficial en su nueva casa y la afición se ha alejado del equipo más popular del país.

Y aunque Jorge Vergara, el propietario del equipo, negó en su twitter haber regañado a Real, el técnico es el señalado como responsable de la debacle del Guadalajara no sólo en cuanto a resultados, sino en funcionamiento.

Basta recordar el twitt de Angélica Fuentes el sábado anterior, quien respondió con la misma ironía a un aficionado que ”felicitó” a los dirigentes por el resultado ante los chiapanecos, escribiendo: ”Gracias. Le paso tu felicitación a quien la merece, El Güero Real. Saludos”.

Y es que en caso de repetirse una exhibición similar o peor que su más reciente aparición en casa, José Luis Real habrá llegado a su fin como director técnico del Rebaño.

Por eso, ante Tigres es obligado no sólo obtener un buen resultado como visitante, sino que es el funcionamiento del equipo lo que dará la pauta para evaluar y, posteriormente, determinar hacia dónde apuntar.