Doce personas murieron y más de 70 resultaron heridas en Irán por el estallido de una bomba en medio de una multitud que asistÃa a un desfile militar.
Funcionarios culparon por la explosión ocurrida en la ciudad de Mahabad, ubicada en un área predominantemente kurda cerca de las fronteras con Irak y TurquÃa, a militantes “contrarrevolucionarios” apoyados por paÃses extranjeros, informó Reuters.
“Esta bomba fue de tiempo, plantada en un árbol entre la gente” reportó la cadena de televisión estatal iranÃ, IRIB.
No hubo una reivindicación inmediata del ataque contra el desfile, que formaba parte de las celebraciones de la “Defensa Sagrada”, una ceremonia anual para el Ejército iranà que conmemora la guerra entre ese paÃs e Irak entre 1980 y 1988.
El ataque ocurrió en momentos en que el presidente iranÃ, Mahmoud Ahmadinejad, se encuentra en la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York.
La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, condenó el atentado y señaló que este ataque “subraya la necesidad de que la comunidad internacional trabaje unida para combatir el terrorismo que amenaza la vida de civiles inocentes en todo el mundo”.
Por otro lado, las grandes potencias mundiales propusieron a Irán negociar su programa nuclear, tres meses después de haber aprobado sanciones en su contra por sospechar que intenta dotarse de armas atómicas. El Grupo de los Seis (Estados Unidos, Rusia, China, GB, Francia y Alemania) propuso “una rápida solución negociada” con el Gobierno iranÃ, según un comunicado.

























