Israel y Estados Unidos, principales sospechosos de haber lanzado el primer ataque de este tipo.
Irán sufrió ayer lo que, de confirmarse, serÃa el ataque cibernético más grande de la historia. Los sistemas de control de la central nuclear de Bushehr, asà como de otras industrias, se vieron afectados por un virus de una potencia sin precedentes, denominado Stuxnet.
Expertos israelÃes afirman que el Stuxnet ha sido diseñado para intentar frenar el programa nuclear iranÃ. Dada su complejidad sin precedentes es imposible que haya sido creado por un hacker en solitario. Todo apunta a un equipo de profesionales que han tenido medios y dinero suficiente y, al menos, seis meses de tiempo para prepararlo.
Las fuentes consultadas por este diario afirman que sólo Israel y Estados Unidos disponen de los recursos necesarios para crear un virus tan agresivo y complejo como el Stuxnet.
“Esta es una guerra de nueva generación y los servicios de inteligencia israelà llevan años mejorando su capacidad ofensiva y defensiva”, afirma un experto que ha pedido mantenerse anónimo.
Teherán confirmó el domingo que el ataque habÃa afectado a los ordenadores del personal de la central de Bushehr, incluido su director, pero no a los sistemas clave de funcionamiento. Es posible que el virus alcanzara también a Natanz, donde Irán enriquece uranio, y a unos 30.000 ordenadores de todo el paÃs.
Los expertos consideran que el Stuxnet es el primer virus capaz de penetrar en los sistemas automáticos de control de infraestructuras públicas como centrales eléctricas y nucleares, presas e industrias quÃmicas.
El experto consultado por La Vanguardia, antiguo asesor del ministro de Defensa israelÃ, cree que el Stuxnet puede ser obra de la unidad 8.200 del espionaje militar y del Mosad. Irán, de hecho, ha culpado a Israel y EE.UU. del ataque. Los dos gobiernos aludidos mantienen silencio.
El 60% de los ordenadores iranÃes podrÃan haberse visto afectados, igual que el 20% en Indonesia y el 8% en India. La central de Bushehr, a pesar del ataque, mantiene su calendario de apertura para noviembre.
Stuxnet “es un virus que se convierte en agente durmiente y que se puede accionar a distancia en el momento que su creador lo desee, sin que el usuario sea consciente”, explica Yosi Melman.
Las autoridades iranÃes afirman que muta con rapidez. “TenÃamos previsto eliminarlo en dos meses, pero es muy inestable. Tres nuevas versiones han aparecido desde que hemos empezado a atacarlo”. señaló a la agencia oficial iranà Irna Hamid Alipur, director adjunto de la sociedad estatal de informática.
“Stuxnet funciona como un arma cibernética y provocará una nueva carrera armamentÃstica”, afirmó la compañÃa alemana Kepersky Labs en un comunicado.
Es un aviso para todos los paÃses de que sus infraestructuras más vitales pueden ser vulnerables. El Stuxnet, por ejemplo, aprovecha un hueco entre Windows y el sistema de control automatizado de Siemens para alcanzar su objetivo.
Hace unas semanas, Amos Yadlin, jefe de la inteligencia militar israelÃ, reconoció en la universidad de Tel Aviv que hackers musulmanes atacan los sistemas estratégicos israelÃes (ejército, aeropuertos, centrales nucleares y eléctricas…), mientras que hackers del ejército israelà hacen lo mismo en “paÃses enemigos”.
Shabtai Shavit, ex jefe del Mosad, afirmó recientemente a este diario que los servicios secretos israelÃes, al igual que los estadounidenses, intentan usar todos los medios para retrasar el dÃa en que Teherán logre su primera bomba atómica.
Ante la oposición del presidente Barack Obama a un bombardeo de las instalaciones atómicas iranÃes, los servicios secretos de varios paÃses occidentales –Israel, EE.UU., Alemania y Francia entre ellos– unen esfuerzos en el ciberespacio.
De esta forma han conseguido vender a Teherán equipos defectuosos que se neutralizan a sà mismos una vez instalados. Debido a las sanciones de la ONU, Irán debe comprar estos equipos en el mercado negro. Ahà es donde los servicios de inteligencia occidentales le dan gato por liebre. Un tercio de las centrifugadoras de Natanz, por ejemplo, han dejado de funcionar en el último año.
El periodista norteamericano James Raisin ha desvelado que la CIA y el Mosad planificaron un ataque cibernético contra lÃneas de alta tensión y otros sistemas vitales que proporcionan electricidad a las instalaciones nucleares iranÃes.

























