Fue en la madrugada de este lunes, cuando Alfredo Álvarez Cuevas se despertó asustado porque habían baleado su casa.

No hubo heridos, todo quedó en un susto, pero que “no se debe dejar pasar”, por lo que ya presentó una denuncia de hechos.

Seis balas calibre 9 milímetros se estrellaron en la puerta del domicilio del vicepresidente de Cruz Azul, ubicado en la colonia Fuentes del Pedregal, una más ingresó por la ventana y otra se estrelló en una camioneta tipo Suburban.

Corrían alrededor de las 3:30 de la mañana del lunes. Agustín Góngora Contreras, al parecer empleado de la familia, presentó una denuncia en la agencia del Ministerio Público Número Uno de Tlalpan, donde se abrió la investigación, señalaron agencias de información.

“Hay que dejar que las cosas se investiguen y las autoridades hagan su trabajo para poder aclarar qué fue lo que pasó”, explicó.

“No señalo a nadie de lo ocurrido, sólo a quien resulte responsable de este acto”, advirtió el directivo.

El dirigente cementero ha denunciado en los últimos meses a Víctor Garcés, ex director jurídico de la Cooperativa Cruz Azul, y al presidente de la misma, su hermano, Guillermo Álvarez por una dudosa compra de unos terrenos destinados para la construcción de oficinas corporativas.

Alfredo solicitó la realización de una auditoría para esclarecer la forma en que se le han dado cauce a los recursos económicos dentro de su empresa.

Los resultados serán dados a conocer el día de este martes. El directivo no desechó la posibilidad de que se trate de una intimidación.

“Tenemos que aclarar esta situación para que no haya dudas y sobre todo que no haya sospechas de que esto es algo que se viene dando en razón de lo que pasa en Cruz Azul.

“Se presentó una denuncia ante las autoridades correspondientes porque son cosas que no se pueden dejar pasar.

Es un asunto delicado y esperamos a que se investigue para más adelante veremos lo que resulta de todo esto”, expone el dirigente cementero vía telefónica.

El directivo señala que ya antes había recibido amenazas sobre un atentado en su contra, que se le hizo llegar a través de su secretaria y que se daría en su trayecto hacia Ciudad Cooperativa, en Jasso, Hidalgo.

“Lo único que espero es que este asunto no sea consecuencia de los trabajos que se están haciendo dentro de la organización con el objeto de aclarar cosas en su interior”.