Al equipo le sigue faltando, dijo un insatisfecho Manuel Lapuente.

Por más que en la semana digan los jugadores, el cuerpo técnico y la misma directiva, de que el equipo va por buen camino y que conseguirá sus objetivos, todas esas declaraciones no concuerdan con lo que al final se ve en el terreno de juego.

Ayer, las Águilas empataron sin goles con el Monterrey y quedaron muchas dudas respecto al futuro del equipo en el torneo.

Cierto, había ausencias en ambos equipos, pero no caben los pretextos. Al América le sigue doliendo el gol y no se ve solución alguna. Ganar era indispensable en el partido contra los Rayados, que siguen invictos. No pierden desde hace 26 juegos de la fase regular, mientras que el América no cae en casa desde hace 23 partidos. La última vez que perdió fue en agosto del año pasado. América llegó a 16 puntos, alcanzó al San Luis, y aunque tiene a tiro de piedra al Toluca, no está en un nivel de competencia que entusiasme a sus aficionados. Monterrey, en cambio, fiel a su estilo, llegó a 23 puntos y es líder del sector uno. Curiosamente, fue un domingo sin goles en el futbol mexicano.

MAL PRIMER TIEMPO

América ya sabía del empate del Toluca y de la derrota del San Luis, situación que tenía que aprovechar para recuperar el liderato del Grupo 2. Lapuente había dicho en la semana que estaba tranquilo porque su equipo tenía llegada y, efectivamente, las Águilas saben tocar la puerta del equipo rival. El problema es que, por más que tocan, nadie les abre.

Y después de 45 minutos de insistencia no pudieron abrir el marcador. Fueron varias las que tuvo el América, que llegó peligrosamente con Pavel Pardo, con Vicente Sánchez en un par de ocasiones, Matías Vuoso dejó ir una muy clara, y Adolfo Rosinei también probó suerte, pero no hubo gol.

El Monterrey sabía que el América tenía esa necesidad de triunfo, así que planteó el partido de manera inteligente, muy al estilo de Víctor Manuel Vucetich. Esperaron bien agrupados y nunca se desesperaron. Claro que el partido, con el paso de los minutos, fue a menos.

Mencionar que el “Chupete” Suazo tuvo una oportunidad a inicio del partido y ofensivamente fue todo lo que presentó Rayados durante el primer tiempo. Después de 45 minutos sólo quedó la rechifla de los aficionados por el pobre espectáculo.

La cancha, contrario a lo que siempre nos muestra el estadio Azteca, no estaba en buenas condiciones. El concierto que hubo recientemente dejó muy dañada una de las áreas, que se vio muy parchada.

MÁS TRISTEZAS

Se esperaba un mejor desempeño del América en el segundo tiempo, pero fue el Monterrey el que se vio mejor, con peligrosas llegadas de Humberto Suazo y Neri Cardozo. El invicto Monterrey se estaba animando y eso provocó que pronto Manuel Lapuente lanzara dos cambios, primero sacó a Reyna, que antes de su salida había estrellado un balón en el poste. Su lugar fue ocupado por Enrique Esqueda. Después salió el “Jagger” Martínez, que había recibido tarjeta amarilla y su técnico lo sustituyó por el “Shaggy”.

El Monterrey volvió a llegar con peligro; otra vez el chileno Humberto Suazo apareció en el área con un cabezazo demasiado picado, que tenía para más. El Monterrey es un equipo mejor estructurado, más trabajado y sabe trabajar los partidos. El empate para los Rayados era muy bueno, así que no tenían motivo para caer en desesperaciones.

El que estaba urgido de estos tres puntos era el América, que cada vez que viene uno de sus aniversarios, se olvida de ganar.

Cuando los partidos se le complican así al América, se buscan alternativas ofensivas en la banca, y no hay nada interesante. Daniel Márquez y Tony López no se han ganado la confianza del técnico Lapuente, que prefiere seguir con su línea de cuatro y dos contenciones. El América no termina por soltarse, y Vucetich, muy inteligente, mantuvo en el ataque a De Nigris y a Suazo, suficiente para tener preocupados a los americanistas.

Daniel Montenegro, que tiene talento, no termina por ser el hombre desequilibrante y que reparta el juego ofensivo de las Águilas. Buen sacrificio de Rosinei y Pavel en el centro del campo, pero es necesario que Vuoso y Vicente Sánchez tengan más balones a modo.

Enrique Esqueda, que no termina por pesar en el ataque, dejó ir una buena oportunidad y lo mismo hizo Vicente Sánchez después, para finalmente dejar la cancha y ser sustituido por Daniel Márquez, quien nada aportó.

Monterrey llevó el trámite del partido hasta el final y, tras el silbatazo de Roberto García Orozco, se escuchó un gran abucheo, bien merecido.

ESTADIO AZTECA

AMÉRICA

Guillermo Ochoa; Miguel Layún, Juan Carlos Valenzuela, Patricio Treviño e Israel Martínez (José J. Martínez, 59′); Adolfo Rosinei y Pavel Pardo; Daniel Montenegro; Ángel Reyna (Enrique Esqueda, 56′), Matías Vuoso y Vicente Sánchez.(D. Márquez, 83′).

MONTERREY

Jonathan Orozco; Ricardo Osorio, José María Basanta, Duilio Davino y Sergio Pérez; Sergio Santana (Rodríguez, 73′), Luis Pérez, Eduardo Zavala y Neri Cardozo (Arellano 73′); Aldo de Nigris (Mier, 85′) y Humberto Suazo.

ÁRBITRO

Roberto García Orozco.

Asistentes: Héctor Delgadillo y Mario López.

Cuarto: Juan Genaro Medrano.

AMONESTADOS

América: Vuoso (23′), Reyna (45′) y Martínez (58′).

Monterrey: Santana (18′), Luis Pérez (26′), Suazo (39′) y Davino (64′).

ESTO DIJERON

Ahora hay que trabajar más fuerte, de cara al siguiente partido. Los delanteros tuvimos chances, y me voy preocupado porque no logramos concretar. “.

Vicente Matías Vuoso / Delantero América

Fue un cero-cero con situaciones de los dos lados, creo que fue un partido intenso y estamos tranquilos. El torneo es muy parejo y cualquiera le gana a cualquiera, aunque seguimos siendo de los más regulares. Seguir invictos es importante”.