No importa que sea un juego que para muchos no tenga importancia. Ni tampoco que la Selección llegue envuelta en el que quizás sea el escándalo más grande de su historia.

Gracias a la presencia del Tricolor, Ciudad Juárez vivirá 90 minutos de tregua y tendrá un motivo para sonreír, en medio de una realidad marcada por la violencia y la muerte, que se ha convertido en un suceso común en dicha entidad.

A contrarreloj, como es habitual, la Selección Nacional de México clausura un caótico año 2010, cuando en el resto del mundo aún quedará una fecha FIFA en noviembre y se está comenzando un ciclo.

Pero más vale que así sea. Luego de unos meses en los que ha reinado el desorden, y de dos inútiles interinatos, esta noche en Ciudad Juárez el Tri jugará su partido 20 del año en espera de que en días próximos se concrete el nombramiento de un nuevo entrenador, mucho después de lo debido. El rival será Venezuela, país cuyo futbol indiscutiblemente ha progresado, aunque no lo suficiente para ganarle un partido a México, al menos hasta el momento.

En medio de una atmósfera poco propicia, tanto en la convulsionada ciudad que albergará el partido como en el ambiente interno de una Selección colapsada por temas extra cancha, se efectuará un partido sin mayor sentido que otorgarle un momento de esparcimiento a la comunidad juarense y generar espacios atractivos de venta para las televisoras que manejan a la FMF.

Con muy poco en juego, el fallido interinato de Efraín Flores culminará en una ciudad que será testigo de un partido del Tri mayor por tercera ocasión en la historia y primera desde hace casi tres años.

Además esta será la octava ocasión en la que se medirán las selecciones mayores de México y Venezuela, y el balance histórico no admite ninguna otra interpretación: es categóricamente favorable al equipo verde que acumula puras victorias por un marcador acumulado de 18-3, incluyendo un 4-0 registrado en su más reciente compromiso, para el cual Venezuela empleó a un equipo Sub-20.

La historia de esta rivalidad que incluía apenas tres choques hasta 1998, se ha intensificado notablemente en los últimos años, en los que el futbol venezolano ha registrado grandes progresos, y ha empezado a ser constantemente contratado para medirse al Tri, sobre todo en partidos amistosos, pues en esa condición han sido los cuatro más recientes choques entre estos equipos y el de esta noche, que será el tercero entre ambos países que se efectúe en una localidad mexicana, como ocurriera en Irapuato, en 1984 y en Monterrey en el 2000.