Una vez más el Tricolor dejó decepcionados a los aficionados, tras empatar a dos goles con una débil Venezuela, reflejo del pésimo momento que vive el futbol mexicano.

La polémica de la fiesta, la renuncia de Néstor de la Torre y todo el lado oscuro que ronda alrededor de la selección nacional, terminó en el último partido del 2010, con un amargo empate a dos goles, cuando México enfrentó a Venezuela, en Ciudad Juárez.

La selección nacional mexicana tuvo un comienzo complicado en el encuentro, un tiro libre para la vinotinto, producto de una falta de Carlos Salcido, le permitió al experimentado Juan Arango, sacar un zurdazo impresionante al 6, que se incrustó en el ángulo defendido por Guillermo Ochoa, para abrir el marcador.

México reaccionaría en el transcurso de los minutos, aprovechando la expulsión por doble amarilla de Gabriel Cichero, sobre Iván “Guti” Estrada, quién saldría lesionado en su primera convocatoria con la verde. La superioridad numérica sería aprovechada por el cuadro azteca, al 33 a un tanto por bando.

Juan Arango repetiría la dosis, al 40; sacando un zurdazo de tiro libre, y colocando la ventaja para la vinotinto, con la colaboración de Guillermo Ochoa; mandando al cuadro visitante al descanso con la ventaja en el marcador.

Los verdes intentaron hasta que llegó el empate de los verdes, que corrió por conducto de Giovanni dos Santos, quién al 61, penetró el área venezolana y sacó un disparo colocado que se incrustó en el ángulo del arquero venezolano Daniel Hernández, provocando la algarabía en las gradas.

México dominaba a placer el encuentro, pero sin encontrar la llave que abriera el cerrojo venezolano. Los embates mexicanos se vieron interrumpidos por el ingreso de más de siete aficionados que se colaron a la cancha, lo que provocó preocupación en el silbante.

Para terminar, Francisco “Maza” Rodríguez comete una falta innecesaria, misma que le valió la segunda amarrilla y abandonar el juego para confirmar el trite empate.