La ausencia, pasividad, complacencia e incompetencia de las autoridades de la Facultad de Derecho y de la RectorÃa de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, son indignantes, expresó el diputado Francisco Morelos Borja en la tribuna legislativa al referirse al reciente enfrentamiento entre paristas y alumnos, advirtiendo que dicho problema pudo provocar una tragedia.
En representación de los integrantes del Grupo Parlamentario de Acción Nacional en el Congreso de Michoacán, se refirió a la toma de la Facultad de Derecho, a las actitudes de los paristas, al enfrentamiento con alumnos y a la pasividad de las autoridades universitarias en el caso.
Advirtió que las soluciones de los conflictos institucionales compete a las autoridades públicas y no a los particulares, por lo que su ineficiencia es algo que irrita y molesta a la sociedad michoacana porque el propósito esencial de la función de gobernar consiste en garantizar la observancia de la ley, el respeto a la vida institucional y el establecimiento del orden público.
En consecuencia, dijo que legitimar el desorden desde diversas expresiones sociales, gremiales o estudiantiles, independientemente de solaparlo o no implementar una solución cuando un conflicto puede salirse de control y convertirse en desgracia, constituyen actos de deplorable ausencia del principio de autoridad en nuestra vida pública.
Posteriormente, el legislador panista aseveró que resulta increÃble que el discurso de las autoridades universitarias haya sido, y continúe como “no permitirá exámenes especiales, porque se busca la acreditación†y que “los paristas están suspendidos un añoâ€, de manera que habrÃa que reflexionar en el sentido de que “no se han siquiera molestado en lamentar los hechos o proponer medidas para que no vuelvan a ocurrir, ya que de nada servirá una certificación de calidad educativa si la violencia y la ley de la selva priva en la Facultad de Derechoâ€.
Adicionalmente, añadió, la suspensión de un año a los paristas no implica una sanción real, pues éstos ya lo habÃan perdido. Esto significa que el próximo año, dichas personas que trastocaron la vida de la facultad y lesionaron a un estudiante, volverán a ser alumnos regulares, lo cual resulta preocupante.
Posteriormente, el diputado Morelos Borja manifestó que los actos cometidos en la Facultad de Derecho bien podrÃan configurar delitos como despojo, lesiones y daño en las cosas, además de un perjuicio económico; sin embargo, hasta el momento no se ha presentado ninguna denuncia, siendo asà las autoridades universitarias cómplices al violentar la obligación que la propia Ley Orgánica de la Universidad Michoacana les confiere de proteger el patrimonio de la institución.
En este sentido, recalcó que a los legisladores panistas les gustarÃa que quedaran claras dos cosas, precisamente para evitar malentendidos que con frecuencia se les endosan, buscando alimentar una leyenda negra que ni les queda ni se aviene con su tradición democrática: la primera es que no se abordó en tribuna el tema de la autonomÃa universitaria –tan respetado y respetable desde la tradición doctrinaria del PAN-, sino la necesidad de limpiar de intromisiones partidistas y polÃticas la vida de la universidad; y la segunda, que no se pidió el uso de la violencia irracional contra las ideas y expresiones válidas del ámbito universitario, sino el empleo de la fuerza legÃtima del Estado contra la ilegalidad.
Opinó que en el contexto en que ocurrió la toma de la Facultad de Derecho por los paristas, habrÃa sido sencillo atender la denuncia legÃtima de los estudiantes, procediendo a investigar los hechos y a aplicar la solución administrativa correspondiente, haciendo de dominio público los avances del análisis.
No obstante, “en lugar de resolver las cosas mediante una negociación sana y responsable, o bien ejercer el mandato de autoridad que tienen investido, se dejó crecer el conflicto hasta el punto de hacerlo desembocar en un escenario de violenciaâ€, criticó.
Señaló que “no es la primera vez en este año que se dan hechos de violencia en la Facultad de Derecho de la Universidad Michoacana, pues apenas en junio pasado, cuando se realizaban las elecciones de consejeros universitarios, una persona no identificada, a mano armada robó una de las urnas; en ese caso como ahora, las autoridades universitarias no interpusieron denuncia alguna, provocando que a la fecha no haya Consejero Universitario Alumno en Derechoâ€.
Respecto al caso de la Facultad de Derecho y otros semejantes, “podrÃa decirse que es mejor resolver los problemas cuando el ámbito de su solución reside en la aplicación de medidas administrativas, que intentar solucionarlos en la etapa en que han adquirido el matiz de conflictos polÃticos graves o fuera de controlâ€, aseguró.
Por todo esto, y para evitar mayores polarizaciones sociales, gremiales, sectoriales o ideológicas entre los michoacanos, es momento de hacer del arte de la negociación, desde el punto de vista polÃtico, un instrumento para buscar y encontrar soluciones a la problemática del espacio público, sugirió.
Explicó que cuando la violencia es considerada la respuesta “necesaria y única†para la autodefensa, la escalada de la misma es vertiginosa, pues de alguna manera se está acostumbrado a que el “otro†sea también violento. “Cuando el chantaje prolifera, el delito se consumaâ€.
AsÃ, la Universidad Michoacana debe aprender a canalizar la frustración de su comunidad, generando canales institucionales eficientes y fuertes que permiten eliminar la idea de que la violencia es “única solución a un conflicto, concluyó el legislador Morelos Borja.

























