En el mismo sentido coincidió la líder del sindicado se sobrecargos Lizette Clavel. “Efectivamente estamos más cerca de un escenario de quiebra”

Compañía Mexicana de Aviación, la otrora mayor aerolínea comercial en el país, ya se encuentra en el radar de la quiebra ante la reciente renuncia de Ixe Grupo Financiero a capitalizar a la controladora de la empresa Nuevo Grupo Aeronáutico (NGA) reconocieron por separado el secretario del Trabajo, Javier Lozano, y la líder del sindicado se sobrecargos Lizette Clavel.

“Efectivamente estamos más cerca de un escenario de quiebra. Más cerca en los tiempos”, dijo Clavel en entrevista radiofónica en el programa que conduce Leonardo Curzio. Además para la secretaría general de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA) en México no hay “suficiente gente con capital en este país para que le apueste a un negocio que tiene más pasivos que activos”.

Por su parte, el titular de la Secretaría del Trabajo (STPS), Javier Lozano, dijo también en entrevista radiofónica que si en los próximos días no se tiene a quiénes “estén interesados, dispuestos realmente a meterle dinero fresco, suficiente al proyecto, yo creo que es inminente la quiebra de Mexicana”.

Las declaraciones de la líder de sobrecargos se hacen a menos de 24 horas de que Ixe anunció al mercado de valores que se retiraba del proceso para capitalizar a NGA y con ello a las empresas que controla: Compañía Mexicana de Aviación, Click y Link.

Datos del Poder Judicial muestran que hasta el 4 de agosto pasado, la aerolínea tenía activos equivalentes a 128 millones de dólares, mientras que sus pasivos eran casi 10 veces mayores con 1,130 millones de dólares. Con lo cual la capacidad de pago de la empresa, ya declarada en concurso mercantil, era de 11 centavos de cada dólar de deuda.

El retiro de la mesa de negociaciones de Ixe para encontrar socios inversionistas que inyectarían recursos a la compañía, se hace a unas seis semanas de que “Tenedora K” (una empresa de Advent International y dos firmas mexicanas más), también se retiró de las negociaciones. Uno de los supuestos factores que los dos inversionistas dicen que la capitalización de la compañía es inviable, es el pasivo laboral, el cual rondaría alrededor de los 400 millones de dólares.

Según Lozano, en entrevista en el programa que conduce Óscar Mario Beteta, los 8,000 empleados de NGA tiene un pasivo laboral superior a los 5,000 millones de pesos (unos 395 millones de dólares, al tipo de cambio de hoy), de los cuales Ixe sólo estaba dispuesto a pagar 1,000 millones (unos 80 millones de dólares)

Ixe, agrega Lozano en la cadena radial, “traía algo así como 1,000 millones de pesos” para liquidar a los casi 8,000 empleados, cifra insuficiente para cubrir lo estipulado en su “contrato colectivo” o bien en lo que estipulan las leyes laborales en el país.

De declararse la quiebra, comenta que el especialista en concursos mercantiles, Jorge Espíndola, del despacho con el mismo nombre (y miembro activo de la International Association of Restructuring, Insolvency & Bankruptcy Professionals), en un primer momento el sindico (la persona designada por el Poder Judicial para liquidar a los acreedores) buscaría vender la empresa en un solo paquete, ya sin los contratos colectivos de los diferentes sindicatos.

Con el producto de la venta se pagaría en primer lugar a los empleados de la compañía, en segundo lugar al gobierno federal, después a los acreedores con garantías reales. Aunque se debe recordar que el reporte que utilizó el juez para declararla en concurso, señalaba activos totales de 128 millones, es decir una tercera parte de los 395 millones que mencionó Lozano.

Según Espíndola, a la cifra de activos habría que descontar el monto que a través de pleitos legales los acreedores logren obtener.

En suma, la fuente de trabajo de 8,000 personas atraviesa por una fuerte zona de turbulencia que podría derivar en la quiebra y venta de activos de la empresa en su conjunto, aunque esto último eliminaría a los cuales sindicatos. (El Semanario Agencia, ESA)