Jefes policíacos de 19 países americanos y 12 observadores europeos se reunieron en México para “verificar” el despliegue de la Policía Federal contra el crimen organizado. 

Durante la reunión, el general Óscar Naranjo Trujillo, director de la Policía Nacional de Colombia, aseguró que “el sacrificio mexicano es contra el narcoterrorismo”, lo que reviró Genaro García Luna, titular de la SSP-f: “No hay referencias de narcoterrorismo, sólo acciones de gran impacto social que lo simulan o lo asimilan”. 

Naranjo insistió en el concepto, pero alertó: “Por terrorista y bárbaro que sea el desafío del narcotráfico, el comportamiento de las fuerzas institucionales debe apegarse al respeto por la ley y los derechos humanos, porque cada vez que un funcionario público se desvía de su actuación legitima a la delincuencia”. 

Enfatizó que la batalla antinarco “pone a prueba la capacidad moral, de integridad y ética de las fuerzas del Estado”. 

El representante colombiano fue el más activo durante el encuentro, en el cual respaldó, de acuerdo con la experiencia propia, la participación del Ejército y de la Marina en la lucha; lo contrario, dijo -desaprovechar la inteligencia militar y el despliegue en costas- “sería imperdonable”. Aseguró que este debate ha sido ya superado en su país. 

Como Secretario Ejecutivo de Ameripol (comunidad de policías de América) defendió el trabajo continental contra el tráfico de drogas: “Se traduce en centenares de capturas, sin precedente, en incautaciones millonarias de divisas, que han permitido acumular en los últimos años más de 350 millones de dólares entre policías americanas y agencias estadunidenses. En América no hay santuarios a narcos, éstos están en fuga; si bien hoy parece más visible el problema, no está en apogeo”. 

Afirmó que el esquema de cárteles está en desuso: “Las estructuras jerarquizadas han comenzado a desaparecer y han dado paso a un sistema de asociaciones establecidas en línea horizontal”. 

También dijo que ya no hay capos mexicanos, colombianos o norteamericanos, sino trasnacionales, “porque renuncian a su nacionalidad y tienen altísima movilidad por el continente, por Europa…, como La Barbie, nacido en EU, formado en México y relacionado con sudamericanos”. 

Joe Evans, representante de la agencia antidrogas de EU y quien también asistió al acto, se mostró en contra de legalizar los estupefacientes, pese a las iniciativas cada vez más frecuentes en la Unión Americana: “Legalizar es un error, porque no tiene un impacto contra los delitos, hay cifras que indican que no sirve de nada”.