Es urgente que en México se modifiquen los regímenes de jubilaciones y pensiones antes de que la situación de universidades, paraestatales y demás entidades públicas se vuelva insostenible, aseveró el presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Congreso del Estado, Eduardo Sánchez Martínez.

Al respecto, el diputado del Partido Acción Nacional (PAN) indicó que el caso de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), cuya situación financiera fue calificada como “insostenible” por la Secretaría de Educación Pública (SEP), no es único en el país, donde existen graves problemas económicos en instituciones como la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Petróleos Mexicanos (Pemex) y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), entre muchos otros.

En ese sentido, Eduardo Sánchez indicó que los jubilados y pensionados de universidades, empresas paraestatales y entidades públicas del país parecen vivir en un estado de excepción, porque cuentan con sueldos, prestaciones, privilegios, jubilaciones y pensiones muy elevados que no corresponden a la realidad del país.

Para el representante popular es indispensable que cuanto antes se tomen las medidas que permitan poner solución a corto, mediano y largo plazo a la problemática económica que representan las jubilaciones y pensiones, puesto que a la larga las instituciones y dependencias públicas terminarán aplicando la mayor parte de sus recursos al pago de las mismas.

Sánchez Martínez señaló que en este momento ya hay universidades, como la UMSNH, así como otras instituciones paraestatales y entidades públicas que destinan la mayor parte de sus recursos financieros al pago de jubilaciones y pensiones, por el que incluso dejan de cumplir con su cometido principal, que en el caso de la Universidad es educar a las nuevas generaciones de michoacanos.

El diputado del PAN reconoció que posiblemente la modificación de los regímenes de jubilaciones y pensiones en el país podría traer descontento social y otras repercusiones, como ha ocurrido en el caso de Francia, donde recientemente se elevó la edad para la jubilación en dos años.

Sin embargo, consideró que es necesario dar el paso con la plena conciencia de las agrupaciones sindicales, puesto que de otra manera se llevará a la bancarrota a las diferentes instituciones, lo que como consecuencia traerá problemas graves para los propios trabajadores y el país en general.