El hecho de que el Instituto Mexicano del Seguro Social expida recetas que podrán canjearse en farmacias particulares cuando no disponga de medicamentos, favorecerá a los derechohabientes y de ninguna manera se trata de una acción orientada a su privatización, aclaró el diputado Francisco Morelos Borja.

Recalcó que dicha subrogación se ha practicado desde hace años tanto en el Instituto Mexicano del Seguro Social como en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, lo cual nunca ha significado privatización, ya que se trata de un esquema para satisfacer la demanda de medicamentos de la población cuando no se cuenta con los mismos en sus farmacias oficiales.

Las circunstancias actuales obligan a que dicha institución, la del Seguro Social, prevea la dotación de medicina a sus derechohabientes, de modo que las recetas podrán hacerse válidas en farmacias particulares autorizadas.

El legislador panista calificó como absurdo e incongruente que haya quienes sostengan que dicha medida se oriente hacia la privatización del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Independientemente de lo anterior, explicó que dicha medida satisfacerá la necesidad de medicamento por parte de los pacientes del Seguro Social y, adicionalmente, de alguna forma contribuirá a reactivar la economía de un sector tan golpeado como es el farmacéutico, pues habrá que recordar que con la disposición de que dichos giros no pueden vender antibióticos a quienes no presenten una receta, la cual se justifica por los efectos negativos que representaban las prácticas anteriores, redujeron sustancialmente sus ingresos.