Un total de 52 personas fueron asesinadas cuando fuerzas de seguridad atacaron la iglesia para liberar a más de 100 católicos iraquíes que habían sido capturados por miembros de Al Qaeda.

El Papa Benedicto XVI condenó un ataque en el que 52 personas murieron en una iglesia católica en Bagdad, calificándolo como feroz porque inocentes habían muerto en la casa de Dios.

En declaraciones realizadas a peregrinos reunidos para escuchar su plegaria en la Plaza de San Pedro por el feriado del Día de Todos los Santos, el Papa también hizo una sentida apelación a la paz en Oriente Medio.

“Rezo por las víctimas de esta violencia sin sentido, aún más feroz debido a que fue contra personas indefensas que estaban reunidas en la casa de Dios, que es la casa del amor y la reconciliación”, dijo Benedicto XVI.

Cincuenta y dos rehenes y oficiales de policía murieron cuando fuerzas de seguridad hicieron una incursión en la iglesia de Bagdad para liberar a más de 100 católicos iraquíes capturados por hombres armados vinculados a Al Qaeda.

Los hombres armados tomaron rehenes reunidos para la misa del domingo en la iglesia Nuestra Señora de Salvación, una de las más grandes de Bagdad, y demandaron la liberación de prisioneros de Al Qaeda en Irak y Egipto.