Un mexicano que gana el salario mÃnimo necesita destinar de 5 a 10 dÃas de su sueldo para poder pagar un servicio de internet de banda ancha móvil, mientras que en paÃses como Panamá, Argentina, Costa Rica, Paraguay, Colombia y Venezuela el precio de estas conexiones equivale a menos de dos dÃas de este tipo de percepciones.
Un comparativo realizado por Signals Telecomm Consulting entre 80 operadores móviles de paÃses de América Latina, detalló que México se ubica de la mitad de la tabla hacia arriba en este Ãndice, el cual mide la relación de tarifas de acceso a banda ancha móvil con el nivel que se tiene en salario mÃnimo en cada nación.
En el paÃs, cuatro de cada 10 mexicanos ganan hasta dos salarios mÃnimos, poco más de 16 millones de trabajadores, según el INEGI.
Los datos de la firma de consultorÃa con cobertura regional, en los planes de mayor capacidad, México se ubica entre los paÃses en donde se requiere un mayor número de dÃas de trabajo para que una persona pueda pagar estas conexiones.
La renta en planes por el servicio de 10 GB, ofrecidos por Telcel y Iusacell, equivale a 10.42 veces el salarios mÃnimo que se ubica en 57.46 pesos en el paÃs.
“Es claro que los salarios mÃnimos en los mercados de América Latina reflejan un poder adquisitivo extremadamente bajo que imposibilita la contratación de servicios avanzados de telecomunicaciones como la banda ancha móvil, y hace casi imposible la obtención de un dispositivo como computadora o celular que tenga la capacidad de conectarse a internetâ€, dijo José Otero, presidente de Signals.
A esto debe sumarse el costo en el que incurren los operadores móviles para la provisión del servicio, pues hay que considerar que cuando estas empresas adquieren infraestructura o equipos terminales pagan los mismos precios que las empresas telefónicas de paÃses desarrollados, agregó.
Incluso, hay ocasiones en que las compañÃas celulares de Latinoamérica deben erogar más que otras, por los costos adicionales de importación y transporte, añadió Otero.
“En otras palabras, hay mayor presión en los operadores latinoamericanos al momento de hacer planes tarifarios que les garanticen un retorno de inversión a corto plazoâ€, dijo.
Comentó que el precio siempre será barrera para la adquisición de ciertos servicios de telecomunicaciones. En el caso de acceso a banda ancha móvil, la proliferación de ofertas de prepago ha servido para impulsar la adopción de estos servicios en segmentos de la población que no podrÃan, o no querÃan firmar un contrato con el operador, comentó el especialista.
José Otero mencionó que se espera que estas tarifas se reduzcan de manera gradual en todos los mercados de América Latina conforme incremente la penetración de los servicios de banda ancha móvil.
Destacó que el Ãndice elaborado por Signals Consulting sobre la relación de las tarifas de acceso a banda ancha móvil con respecto al salario mÃnimo entre operadores, en los mercados de la región, tiene el objetivo de servir a los gobiernos para hacer sus comparaciones al momento de adoptar medidas de acceso universal.

























