Pumas vive y ruge por un lugar en la Liguilla. Universidad obtuvo una victoria cuando más la necesitaba, sufrió para conseguirla, pero el 2-0 que logró ayer sobre Necaxa, en Ciudad Universitaria, le permite tener una gran posibilidad de pelear por la calificación.

El equipo de Guillermo Vázquez presentó una ligera mejora en su funcionamiento, con respecto a las últimas semanas; jugó a la par del rival, pero la principal diferencia fue que supo concretar un par de opciones que tuvo y eso le bastó para meterse de lleno en esa búsqueda por alcanzar la fiesta grande.

Los universitarios sabían que no tenían mañana y desde el primer momento asumieron su compromiso por buscar la victoria, conscientes que cualquier esperanza de Liguilla pasaba, primero, por lograr los tres puntos en casa, y por esa necesidad de ganar el mismo Guillermo Vázquez no se guardó nada.

Ayer, Memo sabía que no tenía otra opción que tirar el equipo adelante, arrinconar a Necaxa, y por eso se olvidó de jugar con su línea de cuatro en el fondo y metió a otro hombre en ataque. Así, Pumas ofendió con Dante López, Francisco Palencia y Martín Bravo, y por las bandas Jehu Chiapas y Javier Cortés buscaron la suerte en los desbordes. El resultado: unos Rayos atrincherados en su reducto defensivo.

Desde el silbatazo inicial se vio a un equipo hambriento de victoria, que tuvo la pelota y mandó en media cancha, pero al mismo conjunto le seguía faltando la claridad para atacar, quizá por esa misma ansiedad de abrir cuanto antes el marcador.

En el primer tiempo Martín Bravo lo intentó con un tiro que Óscar Pérez rechazó de buena manera, después Sergio Bernal contuvo los esbozos de peligro de los Rayos, sobre todo un tiro de Luis Pérez al minuto 29. Dante López respondió al 38’ con un remate con la cabeza que se fue desviado.

En el segundo tiempo no cambió el guión del partido. La insistencia con poca lucidez de Pumas y la apuesta al cero de parte de Necaxa. Leandro se quedó cerca de abrir el marcador, pues el Conejo Pérez desvió un tiro del naturalizado. El reloj comenzaba a ser un enemigo más, y el portero de los Rayos seguía rechazando el peligro.

La desesperación se palpaba en CU, al minuto 75 Memo Vázquez iba a la banda en busca del balón para que el cronómetro no se escurriera más; y 60 segundos después apretaba los puños, y recuperaba la calma. Israel Castro acababa de marcar el gol que tanto habían buscado.

El mediocampista fue en búsqueda de un balón que la defensa rechazó tras un tiro de Martín Bravo, Castro le ganó la posesión a Javier Saavedra, aunque el balón le pegó en la mano, y después impactó la pelota con la pierna derecha y mantenía viva la ilusión de Liguilla, al minuto 76.

El resto del juego Universidad mantuvo la serenidad, apareció el manejo de partido y Necaxa nunca ofreció una sensación de peligro, o una muestra de ambición que les concediera un chance de empatar el juego.

Y en tiempo de compensación Pumas liquidó el juego. Martín Bravo se deshizo de dos rivales en media cancha, arrancó con la pelota y la cedió en el momento justo para Dante López, quien entró al área y definió con la derecha para vencer al Conejo y sentenciar la victoria.

Pumas depende de otros resultados para entrar a la Liguilla, pero sobre todo tendrá que ganar su último juego, deberá hacerlo de visitante y contra el América. El mejor escenario para mostrar la garra y la mística tradicionales de este equipo.(Milenio)