Toño Soto

 
“CRIMEN ORGANIZADO, GOBIERNO DESORGANIZADO”
 MORELIA, MICH, A 9 DE NOVIEMBRE DE 2010.
 Lamentable y sumamente preocupante  lo que está ocurriendo al pueblo de México, todos los días en cualquier parte del territorio nacional, la violencia se hace presente derramándose sangre de gente inocente, en ningún lugar del país se puede vivir en paz y en tranquilidad, el olor a muerte  se respira en cualquier parte, ningún espacio hasta ahora ha quedado exento de algún grave acontecimiento, lo mismo sucede en las fronteras que en cualquier otro punto de la geografía del país, de igual manera son asesinados campesinos, estudiantes, obreros, empresarios, dirigentes partidistas, periodistas, policías, militares, funcionarios públicos de todos los niveles, etc., etc. Mucha gente inocente muere violentamente día a día, en una guerra que el gobierno ha enfrentado erróneamente, frente una delincuencia organizada, que cada vez se apodera  más y más de importantes territorios en el país.
         En los últimos años han caído abatidos por el fuego de la delincuencia organizada, miles y miles de mexicanos, muchos de ellos nada han tenido que ver en esta desastrosa y deleznable guerra que parece no tener fin. Estudiantes, unos asesinados a mansalva al encontrarse en el lugar y con las personas equivocadas, otros también, al ser víctimas del fuego cruzado entre sicarios y fuerzas federales, incluso quienes como en el caso de los obreros michoacanos, viajaban a un estado vecino para vacacionar, como lo habían hecho año con año, fueron de igual forma sacrificados por individuos sin escrúpulos, solo para mandar mensajes de poder y de fuerza a otros grupos criminales.
        No solamente son las personas que han muerto las que deben de preocuparnos, sino también el ambiente de zozobra, de miedo y de pavor que vivimos la población en cualquier parte del País, no tenemos en la memoria hechos de esta naturaleza, que se hubiesen vivido al menos después de la revolución mexicana, no recuerdo que en el combate al crimen organizado en otros tiempos, se hubiera sometido a la población a tanto peligro y a tanto sufrimiento, como los que se padecen hoy en día, vivimos con un constante temor hasta para salir a la calle, la presencia policiaca y militar en lugar de darnos tranquilidad, crean en nosotros un estado de miedo a un peligro que todos percibimos como real y ya cotidiano.
      Toda las personas conocen de alguien que fue asesinado, secuestrado, extorsionado; o por lo menos interrogado en algún retén por parte de algún grupo delictivo, ¿cómo es que los criminales pueden tener el control y vigilancia de carreteras, de pueblos y de ciudades y las autoridades no?; ¿a qué peligros se exponen los ciudadanos cuando salen de sus casas, si las autoridades en todos los niveles han perdido el dominio que deben tener sobre el territorio nacional? ; ¿Qué pasa con quienes deben garantizar la seguridad y la integridad de las personas?; ¿acaso el Estado mexicano ya perdió la gobernabilidad del país?, estas y muchas otras más son las interrogantes que todos diariamente nos hacemos.
      La verdad es que el gobierno mexicano en sus tres niveles de poder, ha sido totalmente ineficaz en enfrentar al crimen organizado, no han sido pocas las ciudades y los pueblos que han vivido días de pánico y de terror, ante el acecho de los criminales y la total ausencia de las autoridades. Muchos empresarios han cambiado su lugar de residencia principalmente a Estados Unidos, muchas familias se han trasladado a vivir a otras poblaciones y a otras entidades, pensando que encontrarán lugares más seguros, en síntesis se ha desencadenado una verdadera psicosis de miedo entre la población.
         No hay duda de que los criminales están presentes en todas partes, no hay duda de que cuentan estos con estructuras organizativas altamente especializadas, no hay duda de su capacidad para infligir temor a la población, no hay duda de su capacidad de movilidad y de respuesta. De lo que si hay duda, es de la capacidad del gobierno mexicano para enfrentar tal peligro, hay duda de que la estrategia contra el crimen esté funcionando, hay duda de que no estén infiltrados muchos cuerpos policiacos y muchos funcionarios públicos, en síntesis, hay mucha duda, a pesar de las cantidades extraordinarias de recursos que gasta del erario el gobierno, que cuente este con la organización, con la que sí cuenta los criminales en México.
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