El filipino Manny Pacquiao estará buscando algo más que fama, títulos y bolsa millonaria cuando se enfrente esta noche (a las 22 horas por el canal 7 local) al mexicano Antonio Margarito, quien tratará de redimirse de acciones que lo han colocado como el villano de la película.

Con el título superwélter vacante del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) sobre el entarimado del Estadio de los Vaqueros en Arlington, Texas, Pacquiao peleará por un octavo cinturón mundial en igual número de divisiones, algo sin precedente.

Ayer, en el último paso antes del gran choque (en el que ninguno puede pasar de las 150 libras), ambos dieron el peso -Pacquiao 144.6 libras (65.3 kg) y Margarito 150 (68.04 kg)-, aunque el filipino sorprendió con un bajo peso. Aunque eso no preocupa a su entrenador Freddie Roach, quien cree que el estilo de Margarito es perfecto para su pupilo. “La defensa de Margarito es terrible, y no puede lanzar un golpe recto”, opinó Roach. “Manny le pegará toda la noche”.

El mexicano, con 1.80 m de estatura, será el rival más alto al que se ha enfrentado Pacquiao (1.69 m) en su carrera. El de Tijuana también tiene más alcance (1.85 m por 1.70).