En uno de los encuentros más espectaculares de toda la campaña, Morelia y Puebla se despidieron con un empate 3-3 bastante agradable para el público en general, pero que de entrada ya era intrascendente para la definición del campeonato.

Con volteretas de cada lado, agresividad por parte de ambos conjuntos y una ambición inusitada sin alguna motivación especial, Monarcas y el equipo de La Franja brindaron un partidazo.

A juzgar por los festejos del técnico Tomás Boy en los goles del conjunto michoacano, finalmente se mantendrá para el siguiente torneo a pesar de que ya había adelantado su salida del equipo.

En tanto que para José Luis Trejo pudo ser el último cotejo al frente de los Camoteros toda vez que el Presidente Ricardo Henaine, había condicionado su continuidad a la obtención de los últimos seis puntos del Apertura 2010, y sólo ganó cuatro.

El resultado dejó a Morelia con 21 puntos en la posición 12 de la Tabla General, mientras que Puebla culminó con 19 unidades en el puesto 13 de la clasificación.

EL PARTIDO


Liberados de cualquier presión y conscientes de que se trataba de un encuentro intrascendente para la definición del campeonato, los contendientes salieron a disfrutar del juego y brindaron un buen espectáculo en lo que fue su despedida del Torneo Apertura 2010.

Tan sueltos se vieron los jugadores sobre la cancha que en cuestión de segundos ya habían generado peligro en ambas porterías, y con esa postura el conjunto michoacano abrió el marcador apenas al minuto 2, cuando el chileno Hugo Droguett definió de zurda en un gran contragolpe que él mismo comandó de principio a fin.

El visitante respondió rápido y se fue hacia adelante sin reparos, dejando espacios en defensa como si fuera una invitación a que Monarcas lo cazara al contraataque.

Morelia no pudo manejar la ventaja y pronto la perdió, ya que el argentino Gabriel Pereyra consiguió la igualada transitoria para el Puebla al minuto 8, en un remate de cabeza a servicio de Nicolás Olivera, quien partió en posición adelantada que no fue sancionada por el cuerpo arbitral.

Conforme transcurrió el cotejo el conjunto local perdió el rumbo y se desarticuló, una constante para el cuadro dirigido por Tomás Boy, y entró en una dinámica de trazos largos sin idea, que le permitió a la escuadra de La Franja terminar la primera mitad con dominio de las acciones.

Con ese mejor acomodo en el terreno de juego, Puebla consiguió la voltereta al 31’ por conducto del zaguero central Álvaro Ortiz, que prendió el balón con la pierna derecha de botepronto y lo mandó al fondo de la portería defendida por Federico Vilar.

Para el complemento el anfitrión reaccionó con otro tanto tempranero, ya que al 48’ Miguel Sabah definió de derecha dentro del área ante una mala salida del arquero Alexandro Álvarez.

Después el cotejo fue de ir y venir de portería a portería, con los dos equipos decididos a quedarse con el triunfo y pudo ser para cualquiera pues las emociones se mantuvieron hasta el silbatazo final.

En ese trayecto Sabah redondeó su cumpleaños con el segundo para su cuenta y tercero para Monarcas en otra voltereta, ahora a la inversa, con un cabezazo al 79’.

Ya Tomás Boy saboreaba la victoria cuando apareció Nicolás Olivera para clavar el 3-3 definitivo, en una acción en la que sólo empujó el balón a las redes en un servicio de Pereyra, al minuto 86.

EL ARBITRAJE

Mauricio Morales llevaba una buena labor, que incluso había sido bastante tranquila hasta que al minuto 53 expulsó a Felipe Ayala y Aldo Leao Ramírez, de Puebla y Monarcas, respectivamente, quienes se trenzaron como si estuvieran en lucha grecorromana y tras tirarse un par de golpes recibieron la tarjeta roja; pero su trabajo se manchó cuando no marcó un claro penal a favor de los Camoteros por una mano de Enrique Pérez dentro del área michoacana. Luego el silbante se relajó y se le escaparon algunas faltas evidentes, que incluso ameritaban tarjeta roja, y para su fortuna no influyeron en el resultado.