Cientos de representantes de grupos pacifistas, sindicatos y partidos de izquierda protestan hoy aquí contra la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Bajo el lema “Paz sí, OTAN no”, los inconformes celebran conferencias y talleres como parte de una cita alternativa a la reunión de los 28 líderes de la Alianza Noratlántica con sede en esta capital.

Los pacifistas condenan el nuevo concepto estratégico de la OTAN, demandan el fin de la misión militar de esa organización en Afganistán y rechazan los intentos de crear un sistema antimisiles.

Según los organizadores de la contra-cumbre, la participación no ha sido la esperada ya que el gobierno de Portugal negó la entrada al país de cientos de activistas.

Unas 100 mil personas de varios países fueron convocadas para el evento anti OTAN, que incluye para mañana una marcha por las principales avenidas de esta capital.

Sin embargo, la asistencia de los pacifistas se vio frustrada por las severas medidas de seguridad implementadas desde inicios de esta semana.

Portugal decidió restablecer el control en sus fronteras del 16 al 20 de noviembre, desplegó a unos 10 mil policias e incrementó los medios antidisturbios como parte de un inédito dispositivo de seguridad.

Los representantes de las organizaciones sociales y sindicales advirtieron que no buscaban confrontación y criticaron a la administración local por haber criminalizado las acciones paralelas a la cita oficial.

El gobierno de Lisboa impidió la víspera la entrada del alemán Lucas Wirl, uno de los responsables de la Coordinación Internacional anti-OTAN, a cargo de la organización de las protestas.

Bloqueó también a unos 35 pacifistas finlandeses en la frontera con España cuando pretendían ingresar a este país, así como a otros dos miembros de la organización antimilitarista MOC.