Dos desconocidos que viajaban en un vehículo Neón de modelo no muy reciente dispararon con arma larga contra el secretario del Ayuntamiento de Guadalupe, Gabriel Tláloc Cantú Cantú, mientras circulaba por la avenida Morones Prieto, rumbo a su oficina; sin embargo, el funcionario y su chofer lograron escapar y se resguardaron en Palacio Municipal.

Por la noche, la alcaldesa de Guadalupe, Ivonne Álvarez García, informó que, según las averiguaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado, los delincuentes trataron de robar con violencia el vehículo en el que el funcionario se desplazaba, y descartó que se tratara de un atentado contra su secretario del Ayuntamiento.

“Todo indica que el móvil de cómo ocurrieron las cosas se debió al robo de vehículo con violencia”, expresó Álvarez García.

No obstante, según los archivos la Policía Ministerial, los robos con violencia de este tipo generalmente no se perpetran mientras las unidades van circulando, sino cuando están por ser abordadas, y en otros casos, con irrupciones en los domicilios de las víctimas o en sitios donde hacen escala.

Por su parte, Gabriel Tláloc Cantú Cantú dijo que no había recibido amenazas de ningún tipo y que por el momento no contempla tomar medidas adicionales de seguridad.

“Nunca he tenido amenazas de forma directa o indirecta contra mi persona”, indicó, “seguiré laborando y no creo tomar medidas extraordinarias de seguridad”.

El secretario del Ayuntamiento explicó que su chofer y él circulaban en su camioneta Cherokee sobre Morones Prieto, de poniente a oriente, a la altura del Parque España, alrededor de las 13:30, cuando detectaron que un vehículo viejo en color gris los seguía y que el copiloto portaba un arma tipo rifle.

“Comenté con el chofer si se había dado cuenta de las personas y me comentó que sí; entonces tomamos la decisión de acelerar. El chofer me pidió que me agachara y agarrara”.

Posteriormente, los sujetos les marcaron el alto, pero hicieron caso omiso a las indicaciones y fue entonces que comenzaron a ser agredidos con disparos.

“Al descender por el paso a desnivel a la altura del puente Revolución, se empezaron a escuchar disparos de arma de fuego contra nuestro vehículo.

“Fue entonces que el chofer encendió las luces estrobóticas y la sirena de la camioneta e inmediatamente el vehículo que nos venía persiguiendo desaceleró y desvió su rumbo por la calle Guadalupe”.

Luego de que los agresores tomaran un camino distinto al suyo, el chofer del funcionario se dirigió hacia el centro de Guadalupe, a través de la calle Juárez, para así resguardase en el Palacio Municipal.

Policías guadalupenses rodearon la plaza principal y el Palacio, mientras que otros evacuaban a los niños de dos escuelas aledañas quienes, atemorizados, veían el movimiento sin saber qué estaba pasando.

El secretario de Seguridad Pública de Guadalupe, Ismael Franco descartó que se hayan dado disparos en el centro del municipio, pues los atacantes huyeron sin dejar rastro alguno, sin embargo, aclaró que retiraron a los niños por seguridad.

Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado dieron apoyo al municipio y un helicóptero sobrevoló el área.

Franco reveló que en el ataque se utilizó al menos un arma, aparentemente AR 15, pues se encontraron casquillos percutidos de calibre 223 en el lugar.

La camioneta blindada en que viajaba Cantú Cantú presentaba cuatro impactos de bala, todos en la parte trasera, dos de los cuales afectaron las llantas de atrás, pero no frenaron su marcha.

Por lo pronto, este hecho generó reacciones a nivel nacional, pues el secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, condenó la agresión contra el secretario del Ayuntamiento de Guadalupe.