Ya esperaba que el café de grano subiera de precio, sobre todo porque las principales zonas cafetaleras de nuestro país, padecieron en la temporada de huracanes de fuertes inundaciones que echaron a perder los cultivos. El caso es que el pasado lunes, el kilogramo de café en grano lo encontré en 185 pesos, 68% más con respecto a los 110 pesos que me costó a principios de octubre.

Sé que las amas de casa manejan un conocimiento de los precios más cercano a los productos de la conocida canasta básica. Es fácil quejarse porque los productos aumenten de precios, pero es momento de que empecemos a utilizar herramientas financieras básicas para controlar la carestía en nuestras finanzas personales.

En primer lugar debemos definir la inflación como el crecimiento generalizado de los precios. El Banco de México (Banxico) definió una canasta básica de productos, a la que todas las familias supuestamente deberían acceder y a partir de los cambios de precios de dicha canasta, genera los reportes de inflación mensual.

De tal suerte, el Banxico dio a conocer que en el mes de octubre, la inflación aumentó 0.62%, con lo que el índice general a tasa anual se ubicó en 4.02%. El año pasado el indicador anual se ubicó en 3.70 por ciento.

Sin embargo, aunque el Banxico de este dato la inflación que padece una persona suele ser distinta a la que el organismo reporta. El indicador seguirá siendo bueno para el uso que hace un inversionista para determinar cuánto debe recibir de rendimiento para que su dinero no pierda el poder adquisitivo.

Es momento de determinar nuestra inflación personal para poder hacer frente a la percepción de que el ingreso mensual se ve disminuido y que no alcanza para cubrir las necesidades personales o familiares.

En primer lugar hay que realizar un presupuesto, debe ser una actividad preponderante a realizar para abatir el hecho de que el 60% de los mexicanos no hace un presupuesto donde se establezca el ingreso y el gasto, según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef). Más importante es dejar de gastar más de lo que tiene.

De este presupuesto personal se puede realizar una canasta de consumo personal, es decir, enlistar los productos o servicios y hacer un análisis de cuánto está gastando comparando una misma cantidad de su canasta de un mes a otro; volvamos al ejemplo del café: en mis finanzas personales resultó una pérdida del poder adquisitivo para ese producto en 68%, o lo que es lo mismo una inflación muy alta.

A partir de ello podemos tomar decisiones para que la inflación personal no impacte tan fuerte al bolsillo, por ejemplo, en lugar de comprar el kilo completo, solamente comprar medio kilo con la esperanza de que el precio descienda o utilizar un producto sustituto como el té.

En la siguiente entrega explico cómo determinar la inflación en nuestra canasta de consumo personal completa…