La afrenta del torneo Bicentenario quedó saldada y Monterrey llegó a Semifinales, pero La Pandilla tuvo que vivir un drama ante su afición y momentos de sufrimiento por la amenaza de quedar fuera.

El cuadro rayado goleaba 3-1 al Pachuca y caminaba cómodo a la siguiente ronda, pero el conjunto hidalguense se puso 3-3 sobre la hora, requiriendo sólo un gol para dar el campanazo, aunque el tiempo y las intervenciones de los regios impidieron la tragedia en la Sultana del Norte.

La tribuna del Tec respiró aliviada cuando Armando Archundia decretó el final del partido a los cuatro del alargue, viendo a Calero incorporarse en dos ocasiones a rematar centros a balón parado, con una reacción brava que vendió cara la eliminación de los de la Bella Airosa.

Monterrey había tenido dos caras en el partido, primero aplastando a los Tuzos y sentenciando con goles de Suazo, De Nigris y Cardozo, pero después relajado en la cancha, perdonando una ventaja mayor y permitiendo una reacción pachuqueña que no figuraba en el libreto.

Franco Arizala por los hidalguenses se alzó como el verdugo al marcar los tres tantos de este domingo, pero su puntería fue insuficiente para evitar la despedida de su equipo de la temporada. Ahora Pachuca se concentrará en el Mundial de Clubes de FIFA que disputará en diciembre.

De esta forma Monterrey se instala en la antesala de la Final como el mejor de la siembra, y se medirá al cuarto, los Pumas, que dieron el campanazo al echar al líder Cruz Azul.

EL PARTIDO

Tras la igualada del jueves en Pachuca, La Pandilla tenía la mesa puesta para redondear su boleto simplemente con un empate ante su público, y el equipo de Vucetich capitalizó los pronósticos, aunque con sufrimiento incluído.

El conjunto albiazul mostró un rostro renovado tras recuperar a los cinco jugadores que no tuvo en el duelo de ida, y con ello marcó distancia sobre unos hidalguenses que tuvieron más corazón que futbol.

Con todo fue Pachuca el que pudo poner una historia diferente desde el inicio, cuando Arizala dejó solo a Cvitanich en el área al minuto 7’, pero el remate del artillero fue directo al estómago de Jonathan Orozco.

Monterrey plantó cinco jugadores en defensa y fue cauto en su propuesta, pero logró generar golpes muy exactos en busca del táctico que le cambiara.

Al 11’ Aldo de Nigris empalmó en el área un centro de Luis Ernesto Pérez, pero su volea pasó apenas desviada del poste de Calero.

Ya Rayados llevaba el partido a la zona que quería, y al 19’ logró el golpe que necesitaba, cuando Ayoví y Cardozo taladraron el lado derecho de los Tuzos, y el ecuatoriano  le tocó en diagonal a Suazo, que tras dos recortes definió de zurda, abajo, para poner a Rayados 1-0.
Monterrey tenía el escenario ideal para manejar el encuentro, pero al 26’ Manso centró de frente para Arizala en el área, quien tras anticipar a Davino saludó a las redes en el 1-1 que dejaba todo en el aire.

Tuvo que venir nuevamente una jugada de maestro de Ayoví al 37’, desbordando por la izquierda y haciendo pared otra vez con Cardozo para meterse hasta el área chica, desde donde centró para Aldo de Nigris, que simplemente cacheteó el balón para anidar el 2-1, en el tanto que puso de cabeza al estadio.

Así terminó el primer tiempo, y para el complemento Pablo Marini arriesgó sacando a Gerardo Rodríguez para el ingreso de Luis Montes, quien fue una pesadilla para los norteños.

Al 48’ Montes centró desde el pico del área y Arizala rozó el esférico, pero la pelota pegó en el poste y regresó al campo, en otra jugada que pudo cambiar el curso del encuentro.

Los Tuzos apretaban en busca del descuento en el global, y al 57’ estuvieron cerca de conseguirlo en una melé en el área que concluyó con un rechace de Aldo de Nigris en donde se reclamaba una mano, pero que el árbitro no concedió.

Y en esa misma jugada nació el 3-1 rayado, cuando Cardozo le ganó a Braulio Luna un rebote y enfiló en el 2-1 ofensivo contra Torres, y tras una pared con Suazo acabó fusilando a Calero, en el gol que amarraba el boleto porque Pachuca tenía que ir por tres.

Los Tuzos estaban desfondados y los espacios se le dieron al Monterrey para firmar la humillación, pero los albiazules se dieron gusto adornándose en el área del Pachuca sin disparar a gol.

Fue así que los Tuzos cobraron vida tomando mal parados a los zagueros rayados, y el primer susto llegó al 85’ cuando en un tiro de esquina Luis Montes Arizala se alzó como un gigante en el área para rematar el 3-2 que ponía algo de honor.

Pero los pachuqueños pasaron de la dignidad al sueño, cuando al 89’ Hérculez Gómez capturó un despeje largo y bombeó sobre Orozco, para que Arizala entrara a segundo palo saludando de cabeza su tercer tanto, en el momento que hizo temblar a más de uno en el estadio.

Lo que siguió fue una misión desesperada de los regios por reventar todo hasta agotar los minutos, y la amenaza acabó con el silbatazo de Armando Archundia, en un pase extraño para el equipo de Vucetich, que poco festejó sabiendo del apremio que vivió por relajarse camino al éxito.

EL ARBITRAJE

Regular de Armando Archundia, quien condujo bien, todas las acciones, pero dejó de sancionar un pénalti sobre Darío Carreño de donde derivó el 3-3 del Pachuca, jugada donde además existe un aparente fuera de lugar de Arizala.