El gobierno federal anunció el reforzamiento del operativo Noreste en Nuevo León y Tamaulipas, entidades “codiciadas por el crimen organizado”, con el envío de miles de efectivos militares y federales.

El portavoz de Seguridad Nacional del gobierno mexicano, Alejandro Poiré, anunció este jueves que habrá un refuerzo de los efectivos de la Operación Coordinada Noreste, que abarca a los estados Nuevo León y Tamaulipas.

Poiré, sin precisar el número, afirmó que “se aumentará significativamente el despliegue y se reubicará la fuerza disponible por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional, de la Armada, Marina y de la Policía Federal”.

Durante el acto, los gobernadores de Nuevo León, Rodrigo Medina, y de Tamaulipas, Eugenio Hernández, agradecieron al gobierno federal y al gabinete de seguridad por la medida.

Los últimos meses se incrementó la violencia en los dos estados, los que se han convertido en “campo de batalla del narco”, según afirmó Hernández.

El actual gobernador de Tamaulipas dejará su cargo el 1 de enero próximo. Será reemplazado por Egifio Torres Cantú, hermano de Rodolfo Torres Cantú, quien era el candidato para sucederlo pero que fue asesinado en junio, pocos días antes de la elección que se realizó en julio.

Durante el presente mes, grandes cantidades de habitantes de varias poblaciones de Tamaulipas -se calcula que entre el 25 y el 35 por ciento- las abandonaron debido al incremento de la violencia. Las más afectadas fueron Mier, Camargo y Guerrero.

También en Nuevo León se han registrado acciones que han alarmado a la población en los municipios que conforman la capital Monterrey, donde los delincuentes han atacado directamente oficinas de la policía y matado personas ajenas al crimen organizado durante sus disputas.