Los Pumas se convirtieron en el rival más peligroso, el más motivado y el que llega en el mejor momento futbolÃstico a esta serie. Monterrey tiene un gran reto enfrente si quiere estar en la final por el tÃtulo del Apertura 2010.
Rayados sufrió en los cuartos de final. Tuvo que echar mano de su mejor posición en la tabla, tras apenas empatar a cuatro goles en el marcador global ante un combativo Pachuca.
Por si fuera poco, el nivel futbolÃstico de los regios ha disminuido al tener cuatro juegos sin victoria, aunque sus individualidades, como es el caso de Humberto Suazo, han respondido a la hora de la verdad para mantener a su escuadra con vida en esta Liguilla.
Los regios están obligados a recuperar su buen juego de conjunto si quieren aspirar a llegar a la última serie, aunque en el recuerdo de los de VÃctor Manuel Vucetich, aún está aquella final del Apertura 2004 en que los Pumas asaltaron el estadio Tecnológico para quedarse con el trofeo de campeón.
A Monterrey le espera un rival aguerrido. El club auriazul es un hueso muy duro de roer cuando se colocan en la antesala de la disputa por el campeonato. Llevan ocho años sin perder una semifinal (Verano 2002 ante América). Es decir, tienen a una generación de futbolistas que se ha acostumbrado a superar esta ronda.
Como un dato extra, los felinos tienen la motivación a tope, tras eliminar al superlÃder Cruz Azul, pero los Rayados tienen a un equipo consolidado y a un técnico experimentado. Esta serie se antoja pareja y, a la vez, vibrante.(El Universal)























