Los incides de violencia y criminalidad que azotan a varias regiones de nuestro país, se han convertido en un elemento común del paisaje de inseguridad pública que vive México. Sin duda, unos de los mayores retos de política pública que enfrenta el gobierno (sino es que el mayor de ellos) tiene que ver con la capacidad del Estado Mexicano no sólo para reducir estos índices, sino para desarrollar en el largo plazo una política de seguridad que apueste por el fortalecimiento institucional y no por la improvisación sistemática.

Por ello, una de las variables más importantes para medir el grado de compromiso que asume un gobierno frente a una política pública en el largo plazo, consiste en el nivel de recursos públicos que recibe la misma. En la medida en que se destinen recursos a un rubro o tema en específico, podemos verificar el nivel de atención y compromiso que asumen las autoridades con el mismo.

Hace apenas unas semanas, nuestros legisladores aprobaron el presupuesto de egresos de la federación para el ejercicio fiscal 2011. Entonces resulta pertinente preguntarse ¿cómo le fue al ámbito de la seguridad?

Al analizar el presupuesto aprobado podremos percatarnos de que efectivamente los recursos se incrementaron, si bien no de manera colosal, si se mantuvieron las propuestas iníciales del ejecutivo además de que se abrieron proyectos de largo plazo. En términos generales, de un presupuesto a otro se logro un aumento significativo en materia de seguridad (incluyendo a las fuerzas armadas), aprobándose la cantidad de $117,555.6 millones de pesos, es decir, $18,576.8 millones de pesos más que en 2010, lo que representa un incremento del 15.8%.

Por ejemplo, la Secretaría de la Defensa Nacional recibirá durante el ejercicio fiscal del 2011 $50,039.5 mdp, lo cual significa un incremento de 10% respecto al año 2010. Aunque también hay que señalar que, a pesar del incremento, el rubro de Defensa apenas alcanzó el 0.5% del PIB; muy por debajo de la media que gastan los países de la OCDE, que en 2009 representó el 1.7% del PIB. Para la Secretaría de Marina, también hubo buenas noticias: su presupuesto ascendió a $18,270.2 mdp, lo que conlleva un aumento del 9.9% con respecto a 2010.

Para el recurso destinado a la Seguridad Pública (sin incluir a las fuerzas armadas) se han mostrado avances menos significativos, pero también importantes: Para el presupuesto de 2010 este rubro apenas representó el 0.4% del PIB, muy por debajo del promedio de la OCDE que oscila entre el 1.6% y 2.2%. Sin embargo, para el ejercicio fiscal de 2011, la seguridad pública representa el 2.3% del total del presupuesto.

En este sentido, el presupuesto aprobado para Seguridad Pública (incluye Secretaría Federal, Fondos y Subsidios a Estados y Municipios) asciende a $49,346.3 mdp; lo que representa un aumento de 25% más que en 2010.

De este rubro, $14,759.8 mdp van directamente a las Entidades Federativas y Municipios (Subsidio a Municipios SUBSEMUN; Fondo para Estados FASP; Socorro de Ley), y a esta partida se adicionaron más de 2 mil 500 millones de pesos para el proyecto de mando y policía única que aún se encuentra en discusión en el congreso. Los casi 15 mil millones en materia de seguridad pública, destinados a los Estados y municipios, es una partida importante debido a que representa cerca del 30% del gasto en la materia, lo que significa que 3 de cada 10 pesos del presupuesto federal en seguridad se gastan directamente por los Estados y Municipios.

Estas cifras son sólo un ejemplo que demuestran dónde están las prioridades del actual gobierno y, por lo visto, podemos asegurar que se ha estado haciendo un esfuerzo presupuestal para aumentar los recursos en materia de seguridad. Sin embargo, en la distribución exacta de cada partida y la asignación específica de los proyectos es donde podemos percátanos de la eficacia de las acciones emprendidas.

Sólo por poner un ejemplo y abrir otro debate ¿Con los $14,759.8 mdp que recibirán los municipios y los Estados durante 2011 y los 2,500 millones adicionales que también recibirán para la conformación del mando único estatal, serán capaces de continuar con la evasiva de su responsabilidad en la lucha contra el crimen organizado?

Es pregunta que requiere respuesta. Vamos analizándola.

Politólogo. Trabajó en la Presidencia de la República, en el Consejo de Seguridad Nacional, como Director de Operación y Estrategia. En la Secretaría de Educación Pública fungió como Asesor en la Coordinación de Asesores. En el sector privado, fungió como Director de Opinión Público del Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE). En Monitor Radio fue Analista Político y Locutor. Editorialista del Periódico Milenio Hidalgo. Tiene una Maestría en Seguridad Nacional por el Colegio de Defensa Nacional de la SEDENA. Es Licenciado en Ciencia Política por el ITAM. Cursó un Diplomado en Estadística y Análisis de Datos en la Universidad de Austin, Texas. En lo académico ha destacado como conferencista sobre temas de Seguridad Nacional en México y en Estados Unidos. Fue Coordinador Académico de la Representación de Ciencia Política en el ITAM. Miembro del Consejo Editorial de La Gaceta de Ciencia Política y de la Revista OPCIÓN del ITAM. Ha escrito para diferentes revistas y publicaciones académicas. [email protected]