.

-Oaxaca, a unos días del cambio

-Transparencia y rendición de cuentas

Por David Colmenares Páramo

Leí con gusto la Iniciativa que mandó Gabino Cue al Congreso local para Reformar la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo de Oaxaca, tiene muchos aciertos, pero es perfectible. Destaca la modernización de la administración pública oaxaqueña, su compactación, la desaparición y creación de dependencias, con el mérito de no incrementar el costo del Gobierno. Me parece correcto el énfasis en la rendición de cuentas y la transparencia, hacer más eficiente el gasto público y la clara preocupación por la equidad de género y el desarrollo sustentable.

Se da en Oaxaca, como en otras entidades, la  dispersión de la obra pública con varios frentes de construcción, lo cual impide un control adecuado, reduce la eficiencia, propicia opacidad y da espacios para la corrupción. Esto lo enfrenta la Iniciativa. Dice que “ la función de construcción, conservación y mantenimiento de infraestructura se encuentra dispersa en diversas dependencias sin una visión integral, lo mismo construye la actual Secretaria de Obras, que la Secretaría de Salud o la de Cultura”. Un Secretario de Salud de otra entidad, me decía espantado hace algún tiempo que era médico, no constructor y claro renunció: zapatero a tus zapatos, punto. Lo correcto es lo que plantea Gabino, incluso se podría crear más adelante un organismo descentralizado y desburocratizado,  que tendría beneficios fiscales.  Pero esto es un gran avance.

Una reforma de esta naturaleza requiere eficiencia, leyes claras, reduciendo el costo de la operación, “sin sacrificar el logro de resultados”, así como “avanzar en el adelgazamiento de las estructuras organizacionales”.  En suma, la Iniciativa moderniza y armoniza áreas, compacta y crea otras, sin gastar más.

Se incorpora a la Contraloría la función de  Transparencia Gubernamental;  el COPLADE que ha sido un instrumento de control político, con facultades excesivas, “en perjuicio de la planeación y el establecimiento de políticas efectivas de desarrollo social”, se le desaparece y se crea la Secretaría de Desarrollo Social y Humano y lo referente a la planeación se ubica en donde debe estar, esto es la Secretaría de Finanzas, así como la de programar y autorizar la inversión pública, lo mismo que lo referente al Presupuesto base Resultados y la Armonización Contable.

Entre el municipio y el Estado no puede haber figuras intermedias, como pasó  en Puebla, por lo que las Delegaciones de Gobierno se transforman en la Coordinación General de Módulos de Desarrollo Sustentable, como una instancia de servicio, asistencia técnica y coordinación de programas institucionales hacia las comunidades, ya no una figura intermedia de control político. Aguas con lo de las agencias municipales.

Se crean varias Coordinaciones, reflejo de la preocupación por armonizar el quehacer institucional, como la  de Financiamiento y Vinculación Internacional, y propone “la creación de gabinetes especializados”.

Se crea la Oficina de la Gubernatura, para la evaluación de la gestión pública, establecer indicadores para medir el desarrollo, “capacitar a las dependencias” en la formulación de sus instrumentos de evaluación”, “establecer mecanismo para propiciar la participación ciudadana en la evaluación y seguimiento de la gestión pública”, establecer comunicación y coordinación, incluso con dependencias federales, evaluar el desempeño de las entidades, etcétera.

La amplitud de las funciones de esta Oficina, corre el riesgo de  que se cruce con las  dependencias centrales, lo cual puede provocar conflictos innecesarios, y confundir la dimensión de apoyo técnico y de evaluación, con el ejercicio de Poder. Habrá que cuidarlo.

En el futuro se podrá trabajar en temas como la integración del Registro Público de la Propiedad y el Catastro, crear un Sistema Estatal de Coordinación Hacendaria, descentralizar la Administración Tributaria, así como la creación de Institutos descentralizados para la Construcción y el Control Vehicular, por ejemplo.

Una buena Reforma y  como me dice mi amigo Nemesio Ibáñez, Oaxaca no debe desperdiciar más recursos, menos el de la confianza de la ciudadanía en su nuevo Gobierno.

Los ciudadanos deben participar.

*Consultor en temas de Hacienda Pública y Coordinación Fiscal. Ex Presidente del Colegio Nacional de Economistas.

[email protected]