Juan Manuel Márquez entregó una de las mejores actuaciones de su carrera para imponerse por nocaut técnico en el noveno episodio al australiano Michael Katsidis, luego de haber visitado la lona en el tercer episodio, y de encarar a un tremendo adversario que vendió muy cara su derrota, ahora el mexicano puede proclamarse sin discusión, el mejor peleador del mundo en la división de peso ligero.

Tal y como habíamos anticipado, Katsidis, campeón interino de peso ligero de la OMB, salió como toro, y no le dio un instante de respiro al peleador mexicano, quien haciendo gala de su excelso boxeo, caminó en reversa dejando venir a su oponente, en una pelea celebrada ante más de 12 mil aficionados en el MGM Grand Garden de Las Vegas.

A pesar de ser un excelente contragolpeador, Márquez cometió un sólo error durante la pelea y fue tratar de ir al frente a cambiar golpes con un su oponente, quien lo sorprendió con un impresionante gancho de izquierda a la mandíbula en el tercer asalto, que mandó al mexicano a la lona.

Katsidis, un peleador ofensivo por naturaleza, se tiró al frente a tratar de finiquitar su obra, pero la extraordinaria condición física del campeón mundial le impidió hacerlo, y se las arregló para terminar de pie el capítulo a pesar de la ofensiva que lanzó su rival.

Márquez comenzó a aprovechar su mayor velocidad ante un adversario muy entrón, que trató en todo momento de forzar la pelea, lo que, para el habilidoso estilo del mexicano, significó una oportunidad de oro, pues refugiado en las cuerdas comenzó a golpear la cara de su oponente, al grado que para cuando concluyó el combate, había conectado más de 180 golpes al mentón del griego-australiano.

Márquez no volvió a perder el control de la pelea, intensa en todos los terrenos, con intercambios masivos de golpes en el centro del ring o en la zona de cuerdas a donde recurría asiduamente Juan Manuel, sino hasta el séptimo episodio, cuando Katsidis, evidentemente maltratado del rostro, con el ojo derecho muy lastimado, volvió a buscar en el terreno cortó al mexicano, y lo encontró, y a pesar de que Márquez se movía magistralmente con la cintura, no pudo evitar al menos tres combinaciones a velocidad por parte de su rival, sobretodo, con la izquierda que entre volados y ganchos, lastimaba su cara.

En el octavo round, Márquez encontró la mandíbula de su rival en un par de ocasiones, sobretodo, cuando le metió un brutal oper de izquierda que sacudió violentamente la cabeza de Katsidis, quien, hay que reconocerlo, lejos de arredrarse, se armó de valor y se paró a cambiar una metralla desigual con el mexicano, pues los golpes de Juan Manuel, sustancialmente más rápido, lo superaban a razón de tres a uno.

Ya tras la novena campanada, Juan Manuel dominaba las acciones, pues sus efectivos ataques al cerrar cada round, iban minando la fortaleza de su tozudo retador, un impresionante oper de izquierda, quizá tan fuerte como el del round anterior, aflojó las piernas de Katsidis, y Márquez, con una enorme experiencia en los rings, supo que había llegado el momento. Se fue encima del australiano, al que bombardeó de forma inclemente a dos manos, golpes rectos y curvos, ascendentes y descendentes, Márquez es un gran maestro y lo volvió a mostrar.

El réferi Kenny Bayless puso en riesgo la vida de Katsidis, ya que permitió que el mexicano le diera un castigo innecesario y esperó, en mi opinión, demasiado, casi un minuto, para detener el combate que particularmente en este round fue absolutamente desigual, el griego australiano terminó sangrando del ojo izquierdo y con la cara muy lastimada, sobretodo del lado derecho.

Cuando el cronómetro marcaba 2:14 de ese round 9 y cuando ya Katsidis no respondía al castigo, finalmente el tercero en el ring se apiadó de él y detuvo el combate.

Juan Manuel quedó con marca de 52 victorias, 5 derrotas y 1 empate con 38 nocauts. Katsidis vio caer sus números a 27-3 con 22 KO´s. El mexicano retuvo sus títulos de peso ligero de la OMB y la AMB y definió al campeón absoluto del primer organismo, pues Katsidis era el interino. Márquez conectó el 52% de los golpes que lanzó, es decir 327 de los 628, 182 de los cuales acabaron en la mandíbula de su rival, mientras que el retador conectó 194 de 630 para el 31% de efectividad, 75 de esos golpes fueron a la parte derecha del rostro del mexicano.