Aunque todavía existen muchos retos por enfrentar, la última década ha sido de transición de un México autoritario y de una sola línea, a una nación  democrática, declaró el diputado Sergio Solís Suárez, quien destacó que durante dicho período no se han registrado devaluaciones ni inflaciones abruptas como en el pasado, pero es preciso continuar con el proceso de transformaciones, a pesar de la inercia de ciertos grupos y sectores.

Reconoció que a pesar de los aciertos y desaciertos, el país tiene estabilidad macroeconómica y los principales indicadores se han mantenido adecuadamente; aunque es preciso reforzar el trabajo para que los beneficios lleguen a amplios sectores de la población.

Otra apreciación por parte del legislador panista, es que México ha recurrido más a su desarrollo interno, a su propio trabajo, precisamente para evitar un endeudamiento como el de décadas pasadas; pero aún se importa más de lo que se exporta y es necesario, por lo mismo, seguir corrigiendo esa situación.

Posteriormente, el legislador panista opinó que se requiere que los sectores sociales participen en una visión de país diferente, en la que no todo lo negativo se atribuya al Gobierno Federal. En este caso, la iniciativa privada, la academia y otros sectores deben participar activamente.

Así, señaló que el Congreso de la Unión ha frenado más que impulsar, muchas de las iniciativas y reformas que requiere México para crecer y modernizarse en beneficio de todos sus habitantes. Este es uno de los problemas que todavía no se superan.

Para concluir, exhortó a las autoridades en sus diferentes niveles y a la sociedad en su conjunto, a seguir trabajando por un verdadero proyecto de nación, superando las diferencias y sumando esfuerzos en los temas que identifican a todos como país