Razones
• Gabino y su circunstancia

-Jorge Fernández Menéndez-
EXCÉLSIOR

Logró encabezar un movimiento donde hay de todo: desde empresarios hasta grupos radicales.

Se identificará con Luiz Inácio Lula da Silva.

Es el único personaje político que cuenta con el respaldo de Felipe Calderón y de Andrés Manuel López Obrador y, en el camino, de un nutrido grupo de priistas.

Logró encabezar un movimiento donde hay de todo: desde empresarios hasta grupos radicales.
Ayer le pregunté con quién se identificaría hoy al iniciar su gobierno y me dijo que sin lugar a dudas con Luiz Inácio Lula da Silva.

Y pensándolo bien tiene razón: en la extraña política latinoamericana y con todas las diferencias del caso, el suyo es un movimiento, por supuesto a escala menor, muy similar al del brasileño, aunque sus historias personales, sus orígenes, sus trayectorias, no pueden ser más diferentes.

Ayer Gabino Cué se convirtió en gobernador de Oaxaca y, de la misma magnitud que ese respaldo, son sus desafíos.
Conozco a Gabino desde hace muchos años, he visto su manera de irse consolidando como político, en qué forma las circunstancias le han dado un margen muy amplio para el aprendizaje.
Si el hombre es uno y su circunstancia, la de Gabino es una historia que ha modificado al hombre y al político: debe estar agradecido de haber llegado a gobernar su estado, Oaxaca, hoy, y no hace seis años.
En el camino ha ganado experiencia, madurez, aprendió de errores pasados y tuvo un acercamiento con la problemática social más profunda de la entidad que creo que hace seis años no tenía.
Pero también, al haber sido  senador, un involucramiento en la política nacional desde el ámbito legislativo, del que carecía.
Hoy está más preparado que hace seis años para afrontar los desafíos que tiene gobernar un estado con una riqueza social y cultural inmensa, pero también con el peor índice de educación del país,  pobreza endémica, usos y costumbres que en un ámbito son una expresión de cultura, pero en otro un freno para el desarrollo de su gente.
Le preguntábamos a Gabino cómo compaginará esos apoyos que le vienen de ámbitos tan distintos, incluso enfrentados entre sí.
Y nos decía que sólo puede hacerlo con diálogo y política.
Y en un capítulo que considero crucial, decía que mirando hacia el futuro.
No se podrá construir algo nuevo mirando al pasado, ajustando cuentas, alimentando rencores que es lo que algunos esperan, incluso para recuperar protagonismos perdidos.
Tiene a su favor un punto muy especial: muchos hemos comprendido, en el transcurso de estos meses, que lo que ha llevado a Gabino Cué al gobierno de Oaxaca no es la alianza de unos partidos, incluso antagonistas, en torno a un candidato.
Ha sido un candidato, con un movimiento propio detrás, que ha concitado esa unión.
Y creo que es el único caso, con un margen mucho mayor que el de Rafael Moreno Valle o Mario López Valdez, los otros aliancistas triunfadores en julio pasado, en el que dispone de tanto espacio e independencia respecto a los partidos que lo apoyaron.
Y eso se refleja en su gabinete, donde hay literalmente de todo, pero en el que destaca, por sobre todas las cosas, un equipo propio que trasciende fronteras partidarias.
En ese equipo, llama la atención la inclusión de Irma Piñeiro como secretaria de Gobierno del estado, una mujer con relación con Elba Esther Gordillo y con sectores del priismo local, que deberá tener vínculos y negociar con sectores del magisterio que le son opuestos.
Gerardo es uno de los políticos jóvenes más talentosos que ha dado México en los últimos años.
Su carrera estuvo a punto de irse a pique por una de las persecuciones políticas más injustas e infames de la última década.
En el sexenio pasado se empeñaron en perseguir a Gerardo por acusaciones relacionadas con la adquisición de equipo para la Policía Federal, en la que no tenía literalmente nada que ver: como con cinismo dijo un funcionario de aquella época, lo perseguían porque lo veían como un eslabón débil que permitiría llegar a otros objetivos.
En ese mismo proceso estuvieron desde Wilfrido Robledo Madrid hasta Genaro García Luna, además de otros funcionarios.
Ninguno resultó sancionado porque no había nada que castigar.
Se trató de una venganza política injustificable de la que en su momento mucho escribimos en este espacio.
Y el nombramiento de Gerardo en la Secretaría de Finanzas es un acto de justicia y un acierto de Gabino.
Hay muchos otros, incluidas ratificaciones en el gabinete de funcionarios que trabajaron con Ulises Ruiz en cultura o de Jesús Martínez Álvarez en la delegación Venustiano Carranza del DF.
Ahora viene la tarea de gobernar y sacar adelante una entidad con un tejido social desgarrado.
Si tiene éxito en ese proceso, habrá mostrado una vía política que al país le urge encontrar.
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Historias de reportero
• Lo mejor y lo peor de Felipe Calderón
-Carlos Loret de Mola-
 

LA MARCA DEL SEXENIO

No se puede escatimar un ápice de valor al Presidente por animarse a enfrentar al narco.
Corre riesgos personales, y los correrá aun terminada su gestión.

Se le puede reprochar, en cambio, que sin Estado Mayor Presidencial que les cuide, ha puesto en condición de fragilidad a cientos de miles de ciudadanos.

La inseguridad está peor que nunca.

La estrategia, que surgió como una vía de legitimación política e incluyó la mejora salarial a la tropa, se concentra en el enfrentamiento “buenos-malos”, sin hacer lo suficiente para desactivar las finanzas de los cárteles.

La estrategia de seguridad de Felipe Calderón ha ido perdiendo popularidad entre la gente y se le puede complicar aún después del sexenio por los insensiblemente llamados “daños colaterales” (civiles inocentes muertos por errores oficiales), a quienes, además, se busca sistemáticamente minimizar.

La “guerra”, en la mirada más optimista, está empatada, si no es que el marcador va en contra del gobierno, con el problema de que si fuera futbol, el segundo tiempo iría ya avanzado.

EL MEJOR CALDERÓN

Los expertos esperaban que la temida pandemia del milenio fuera una gripe aviar y brotara en Asia.

Fue porcina y se detectó en México.

Felipe Calderón no tuvo miedo e hizo lo que todos los especialistas habían diseñado como programa de contención: paralizó al país.
Enfrentó con ello el costo político y económico de quienes, a la postre y con vacuna en mano, dijeron cómodamente que había sobre-reaccionado.

En el momento del brote, nada se sabía del virulento adversario, y México siguió los dolorosos protocolos a los que se había comprometido.

La humanidad lo reconoció.

EL PEOR CALDERÓN

Tras ser arrasado en las elecciones intermedias de 2009, el Presidente renunció a que gobernar para todos los mexicanos fuera su prioridad.

Puso a su partido, al PAN, por encima del gobierno.

Y desde ese momento, las más importantes decisiones federales se han supeditado a los intereses blanquiazules.

Entregó el gobierno con tal de intentar no perder el 2012.

LO MEJOR Y LO PEOR DEL EQUIPO CALDERONISTA

Lo mejor que tiene el Presidente en su entorno es su esposa, Margarita Zavala.

Es casi un consenso nacional.

Su prudencia, inteligencia, sencillez y tolerancia, constituyen siempre un buen consejo.

Lo peor que ha tenido en su entorno el primer mandatario es Patricia Flores, quien ocupó la titularidad de la Oficina de la Presidencia. Envenenó el oído presidencial, peleó con casi todo el gabinete, los enfrentó, opera bajo sospecha de desvíos de recursos y dividió al grupo político del Presidente al grado de que los calderonistas están fracturados en la elección del nuevo dirigente nacional del PAN.

LA MEJOR GESTIÓN

Lo que no se atrevieron a hacer De la Madrid, Salinas, Zedillo y Fox lo hizo Calderón: extinguir la compañía de Luz y Fuerza del Centro.

Lo había diagnosticado la Auditoría Superior de la Federación.

Lo decían a la sorda perredistas, incluso de los más radicales, hoy aliados con el Sindicato Mexicano de Electricistas.

LA PEOR GESTIÓN

Así llamó el entonces secretario de Hacienda, Agustín Carstens, a la peor caída del PIB de la que exista registro en México y el mundo.

El gobierno de Calderón minimizó el impacto —aun cuando los signos de desastre estaban a la vista— y luego trató de convencer de que el impacto era menor al que se estaba sintiendo.

Un desastre que terminó por arrasar aquella promesa de ser el “presidente del empleo”.

LAS INOLVIDABLES

Este reportero confiesa que sigue sin entender qué méritos realizó Juan Camilo Mouriño para ser considerado por esta administración un héroe nacional.

La guardería ABC de Sonora inició una racha de impunidad que completó Patricia Flores con el Bicentenario, César Nava, con su departamento y el IMSS-Cofepris.

Las trascendentales reformas energética y al ISSSTE en el primer tramo del sexenio parecían pintar un panorama diferente, que se fue desdibujando.

SACIAMORBOS

Se cumple un año de que se lanzó el reto y este reportero sigue esperando una prueba, un documento, un estado financiero, una declaración de impuestos (tratándose de una compañía que cotiza en bolsas de México y Nueva York, estos papeles son públicos) que respalde la difamación de que el Teletón sirve para que Televisa evada al fisco.

Pero aun así, otra vez, los mismos, con letras y hasta dibujitos, siguen mintiendo sin sentirse con la necesidad de probar nada.
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La Historia en Breve
• ¿Por qué somos tontos, Héctor?
 -Ciro Gómez Leyva-
 
Héctor Aguilar Camín vuelve a lanzar una recia crítica colectiva, de la que no se excluye.
Escribió aquí el lunes que en el tema de la inseguridad, nos portamos como tontos.
¿Tontos?
¿Quiénes?
Llega a esa afirmación a través de un método al que le tiene fe: la comparación de México con Brasil, especialmente con Río de Janeiro.
Contrapone cifras, sobre todo de asesinatos, para concluir que allá hay más violencia.
Los cariocas y brasileños, sin embargo, han sabido vender al país y la ciudad como espacios maravillosos que no se amedrentan ni dejan de funcionar por causa de los criminales.
Ejemplos de oro de esa hazaña de imagen serían las sedes del Mundial de Futbol 2014 y las Olimpiadas 2016.
Con índices menos temibles que los de ellos, dice, “nosotros hemos lanzado al mundo la idea de que México es un país violento, más peligroso que Irak, inseguro para la inversión y para el turismo, amenazante para sus ciudadanos, con un gobierno derrotado por el crimen y una ciudadanía convencida de que la guerra contra el crimen se perdió”.
Antes de asumir mi porción de tontería y vivir más tranquilo, tendría al menos que preguntarle ¿por qué hemos sido tan tontos?
¿Porque hemos sido brutalmente tremendistas?
¿Porque nos ha fallado la mercadotecnia?
¿Los secuestros y las extorsiones, que proliferan, se suavizan con genios del marketing, o se pueden meter debajo de la alfombra con un acuerdo de recato informativo?
¿Qué es Tamaulipas en esta tontería?
¿Qué es la vida cotidiana, más allá de los números, en Ciudad Juárez y Gómez Palacio?
¿Monterrey y Michoacán son exageraciones periodísticas, inmoralidades mediáticas, pésimas campañas de difusión?
¿Cómo se corrige nuestra asnada, Héctor?
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Detrás  de la noticia
• WikiLeaks: la caja de Pandora
-Ricardo Rocha-

 

Por supuesto que están nerviosos en el gobierno de México.

Sobre todo los funcionarios que operan en las áreas más sensibles de SSP, PGR, Ejército y Marina.

Así que, desde ahora, el gobierno federal está armando una estrategia mediática para minimizar las revelaciones escandalosas que pudieran surgir del propio sitio de este Robin Hood cibernético o de alguna otra de sus modestas salidas: The New York Times, Le Monde, The Guardian, Der Spiegel o El País.

Sólo que menospreciar a WikiLeaks —wiki, rápido en hawaiano, y leaks, filtraciones— no será tan fácil.
En sólo tres años se han forjado una sólida credibilidad con asuntos tan peliagudos como el video de un ataque estadounidense en Irak, donde mueren 12 civiles, o la lista de 13 mil 500 nombres de miembros del cuasiclandestino y ultraderechista Partido Nacional Británico.

Todo lo cual le ha valido el apoyo de cientos de ONGs de todo el mundo y premios de entidades tan diversas como The Economist o Amnistía Internacional.

 Y por supuesto, el aval de millones de seguidores para los que este micro, pero poderosísima conjunción de talentos, se ha convertido en un auténtico referente bajo la dirección del australiano Julian Assange, al que ahora quieren desacreditar, acusándolo de acoso sexual.

Un medio tan influyente que ha puesto al joven Obama y a la señora Clinton a parir chayotes con la paulatina revelación de 250 mil documentos que desnudan las verdaderas intenciones de la Casa Blanca en el ámbito internacional, en los que, desde sus embajadas en todo el mundo, no sólo evidencian sus labores de espionaje, sino que hurgan en la vida personal y se burlan de muchos líderes y jefes de Estado a los que en público tratan de amigos.

A ver, nadie pretende ignorar las archisabidas intervenciones armadas de Estados Unidos en cualquier lugar de la Tierra.

Tan sólo en los 50 años recientes: Cuba, Vietnam, Laos, Camboya, Panamá, Granada, Libia, Irak, Somalia, Bosnia y casi cualquier sitio que se le ocurra.

Así que lo de Big Garrote is watching you no es nada nuevo.

Pero, de cualquier modo, jamás en la historia se había documentado con tal detalle el germen de ese intervencionismo gringo.

En el caso de México, también hemos padecido sus intervenciones con fusiles y cañones y toda la cosa.

Tampoco son nuevas las injerencias disfrazadas de diplomacia.

En estos 10 años de ASPAN e Iniciativa Mérida, no son un secreto ni la arrogancia de un embajador como don Carlos Pascual, que ahora nos dice cómo hacer las cosas en la guerra al narco, ni la sujeción, a veces genufléxica, de estos dos gobiernos más dependientes que nunca de las instrucciones que vienen del Norte.

Pero, en cualquier caso, será muy revelador conocer los 2 mil 285 cables sobre México, provenientes en su mayoría de la Embajada de Estados Unidos, en la capital y el resto de Guadalajara, Monterrey, algunas ciudades fronterizas y con destino, todos, a Washington. 318 de ellos confidenciales y 26 calificados como secretos.

Todo un banquete informativo. Por eso, más allá del morbo. Ya nos anda.

 

Clase Política
• CIRT-Coahuila vs IFE
-Miguel Ángel Rivera-

 
Empezó en Coahuila una rebelión en contra del Instituto Federal Electoral (IFE) por los cambios en sus disposiciones en materia de difusión de propaganda gubernamental.

La inconformidad la expresó en carta abierta la Cámara de la Industria de la Radio y Televisión (CIRT) de Coahuila, la cual destaca que las modificaciones se hicieron en momentos en que el Consejo General del IFE está incompleto, sin tres de sus nueve integrantes.

Con estas decisiones parece que la única finalidad del IFE es trasladar la responsabilidad de que no exista publicidad gubernamental en el estado de Coahuila, de la Secretaría de Gobernación a los medios de comunicación locales, sostiene la carta abierta.

La cosecha

Pluralidad y reconciliación fueron los conceptos más destacados en los mensajes de toma de posesión de los nuevos gobernadores de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo; Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, y Aguascalientes, Carlos Lozano de la Torre.

Inclusión no es señal de debilidad, sino responsabilidad democrática y madurez política, dijo el veracruzano Duarte, quien en la práctica aplicó este principio al incorporar como secretario general de Gobierno al ex panista Gerardo Buganza. Otros sobresalientes en el gabinete veracruzano son Tomás Ruiz, titular de Finanzas, y Adolfo Mota, de Educación. Luego de proponer avanzar a partir de las coincidencias y no quedar atrapados en las diferencias, Duarte propuso construir una nueva relación con el gobierno federal en donde la cooperación y el ánimo constructivo ensanchen nuestros lazos sinceros de entendimiento.
En Jalapa, además de la plana mayor priísta, destacó la presencia de la presidenta del SNTE, Elba Esther Gordillo, mientras que el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, volvió a destacar en el aplausómetro, seguido por el gobernador de Coahuila, Humberto Moreira Valdés, candidato a la presidencia del PRI.
Primer mandatario de Oaxaca no priísta, Cué ofreció un cambio basado en la reconciliación.
También ofreció que no habrá más represión, ni más autoritarismo para callar las inconformidades y advirtió que actuará conforme a la ley.
En Oaxaca se reunieron los presidentes del PAN, César Nava; del PRD, Jesús Ortega, y de Convergencia, Luis Walton, cuya alianza llevó a Cué a la victoria.
Carlos Lozano de la Torre, en Aguascalientes, hizo un reconocimiento a la tarea de su antecesor, Luis Armando Reynoso Femat, expulsado del PAN, y aseguró que se inicia para su estado una nueva etapa en busca del desarrollo integral, con respeto por la ley.
Interrogado acerca del tema de la seguridad, luego de inaugurar un refugio para ancianos, el gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores, resaltó que durante su mandato se promulgaron nuevas leyes, se impulsó la profesionalización y depuración de las los cuerpos policiacos y se cumplió el acuerdo nacional por la seguridad, la justicia y la legalidad.
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Astillero
• Queso Oaxaca
• Retórica y enredos
• Gordillo y el PRI
• Finanzas rehabilitadas
-Julio Hernández López-
 
En Oaxaca, la alternancia de siglas parece encaminarse a una reconstitución del tejido institucional a partir de reacomodos de la clase política ya conocida, con ciertas ofertas de avances democráticos y de mayor preocupación por lo social.

Gabino Cué ni siquiera fue altisonante en su discurso de toma de posesión, y prefirió quedarse en el terreno de los señalamientos justicieros genéricos, sin atreverse a ser tajante respecto a su innombrado antecesor que se dice presto para emprender defensa política si le pretenden enderezar acusaciones judiciales.

Si se revisa la redacción de las partes discursivas que darían pie a esperanzas de verdaderos ímpetus justicieros en Oaxaca respecto a Ulises Ruiz, se notará que son frases de ocasión, más retóricas que puntuales, diseñadas para no establecer compromisos precisos.
La composición del equipo de trabajo tampoco genera entusiasmo, basado sobre todo en el grupo del ex gobernador Diódoro Carrasco y en el PAN.
La primera figura del gabinismo en aparecer fue su vocera, la ex panista María de los Ángeles Abad, quien fue divisoria candidata a gobernadora por el estatal Partido Unidad Popular (PUP), creado y dirigido por el líder Heriberto Pazos, asesinado semanas atrás.
Abad ha sido acusada de favorecer a familiares cuando ha estado al frente de un programa federal y su designación parecería una augural confirmación del estilo clásico que durante décadas ha llevado a entregar cargos y recursos a grupos de presión en Oaxaca como fórmula de transitorios apaciguamientos.
Otro contendiente formal de Cué, Irma Piñeyro, fue nombrada secretaria de Gobierno.
La nueva funcionaria fue postulada por el Panal pero a última hora declinó en favor de Gabino, aunque el partido de la profesora Gordillo sostuvo la candidatura de cualquier forma.
Piñeyro había hecho una larga carrera en el PRI y ocupó cargos durante el periodo de José Murat.
Pero el segundo puesto en importancia, no en términos de organigrama sino de influencia y poder reales, le fue entregado a Benjamín Robles Montoya, jefe de la recién creada Oficina de la Gubernatura, desde donde intentará mantener el mismo control cerrado sobre Cué que ya ejerció durante la campaña. Robles Montoya está apuntado para ser una especie de vicegobernador ejecutivo, especialista en intrigas y exclusiones.
Mientras Cué trata de erigirse como figura nacional, con la vista puesta en Los Pinos 2018, Robles Montoya se encargará de la obra negra local.
En Veracruz, el rasgo más notable de la formación del gabinete de Javier Duarte fue la incorporación de Gerardo Buganza, el maleable empresario que se dijo defraudado electoralmente por Fidel Herrera en 2004 (la diferencia de votos fue de poco más de un punto porcentual) y en 2010 acabó renunciando al partido blanquiazul para servir a la causa fidelista de continuidad al apoyar a Duarte, el delfín del maniobrero Herrera.
Ahora, Buganza es secretario de Gobierno, en un proceso de reacomodos que tuvo resonancia nacional ayer al asistir la profesora Elba Esther Gordillo como invitada a la transmisión de poder, en un acercamiento calculado con el priísmo –con cuyos principales dirigentes nacionales compartió sillería– que es un adelanto de la acordada reconciliación para 2012 que han establecido Enrique Peña Nieto y Humberto Moreira; salió del PRI en choque con Roberto Madrazo y ahora regresa a hacer política con el priismo, pero no como militante en proceso de readmisión sino como dueña de un partido que da cuerpo a sus magisteriales escuadrones electorales afamados y consigue porciones propias de poder en las nuevas y verdaderas alianzas, esta vez con el salinismo-peñanietista.
Dejando a un lado Aguascalientes, donde también hubo ayer cambio de gobernador y de partido en el poder, pues los pleitos internos de los panistas abrieron el camino al retorno del PRI, los movimientos y designaciones sucedidos ayer en Oaxaca y Veracruz demuestran que los revoloteos aliancísticos solamente generan movilidad interna de las clases políticas tradicionales, sin visos de atención real a los grandes problemas acumulados de esas sociedades.
En Oaxaca, el ensayo de concurrencias partidistas logró su meta electoral, pero no necesariamente la de conseguir cambios profundos y mejoría real para las mayorías.
Todo parece encaminado a quedar en las alforjas de los grupos desplazados por el ulisismo, más allá de las esperanzas albergadas por votantes populares.
En Veracruz, los entendimientos del fidelismo con un segmento disidente del PAN, el encabezado por Buganza, solamente sirven para garantizar continuidad a la clase política tradicional y, en otro contexto, para dar escenografía a los nuevos pactos en curso, esta vez con la taimada profesora que fue jefa del fallido candidato panista, Miguel Ángel Yunes, y del nuevo secretario de Finanzas, el rehabilitado Tomás Ruiz.
Otro secretario de Finanzas rehabilitado, por cierto, es el recién designado por Gabino Cué, quien fue inhabilitado por tres años para ocupar cargos públicos federales al ser encontrado responsable de que en 2000, cuando era funcionario de Gobernación, junto con otros 18 servidores públicos hubiera causado daño patrimonial al erario por más de cinco millones de dólares, por haber suscrito indebidamente diversos contratos adjudicados de manera directa, sin que ello estuviera debidamente fundado y motivado y por omitir el establecimiento de la entrega de garantías y las penas convencionales por incumplimiento, aplicables al proveedor.
 No deja de ser irónico que esas sanciones provinieran, entre otras cosas, de la compra de 12 aeronaves para la Policía Federal Preventiva, entonces a cargo de Wilfrido Robledo, corporación que ganaría negra fama entre oaxaqueños en 2006, y que el nuevo encargado de los dineros oaxaqueños sustituya así, entre signos adversos, cuando más pulcritud se necesita, al ulisista Ortega Habib, cuyos familiares han sido pillados recientemente con súbitas e inexplicadas fortunas.

¡Hasta mañana!
Opinión
• FCH: ¿sí o no a las reformas?
-Pepe Grillo-

 
Que se definan, un buen día díganme ya “sí o no” a las reformas que envié, pidió el presidente Calderón a los legisladores.

Son las iniciativas de Mando Único Policial, laboral, energética y reforma política, recordó.

Al cuarto año de gobierno, dijo que enfrentó al narco y al crimen, y no simuló ni cayó en la tentación de arreglarse con ellos.

Defendió su estrategia y destacó el apoyo de las fuerzas armadas.
Lozano, gran convocatoria

En Aguascalientes la toma de posesión del gobernador priista, Carlos Lozano, convocó a políticos de todos los colores.

Allí reapareció Roberto Madrazo y hubo un fuerte aplauso para la maestra Elba Esther Gordillo, cuando Lozano saludó al profesor Rafael Ochoa, quien la representaba.

Veintidós senadores acompañaron al nuevo gobernador y Francisco Blake llevó la representación del presidente Calderón.

Estuvieron Jesús Ortega, Carlos Navarrete, Ricardo Monreal, del PRD; y Arturo Escobar del PV.

En primera fila se sentaron, en orden, Humberto Moreira, Enrique Peña Nieto, Manlio Fabio Beltrones y Beatriz Paredes.
En el Auditorio hubo lleno total, en la ciudad había fiesta, le tienen fe al nuevo gobernante.
Duarte, arropado por el PRI

Javier Duarte tomó posesión del gobierno de Veracruz y dijo que hará una transformación económica y social en el estado.

En el acto eminentemente priista, reapareció Elba Esther Gordillo.

Se dijo que la maestra faltó en Aguascalientes, para estar junto a su amigo Javier Duarte, que derrotó en las urnas y en los tribunales a Miguel Ángel Yunes, a quien ya retiró su apoyo.

A Elba Esther y Peña Nieto los sentaron juntos, y juntos se llevaron los aplausos y atrajeron todas las miradas.

Asistieron Beatriz Paredes, los gobernadores Humberto Moreira, Ivonne Ortega, Francisco Olvera, Roberto Borge, Mariano González, Rodrigo Medina y Fernando Toranzo.
Cué: no más abusos

En Oaxaca Gabino Cué afirmó que nunca más habrá allí un gobernador que abuse del poder público.

Pero que él no será dominado por el rencor o apetito de venganza.

En el presídium estuvo el ahora diputado Flavio Sosa, quien fue encarcelado por los disturbios que encabezó con los appos, atencos y maestros disidentes durante el gobierno de Ulises Ruiz.
Rivera ¿papable?

Empiezan a llegar datos del espionaje de EU a México.
Un informe fechado en el Vaticano, dice que Norberto Rivera estaba en una lista de posibles sucesores de Juan Pablo II.

Se espera lo del narco… y muchos nombres.
¿Mexicana, sí o no?

Ya deben reunirse los inversionistas, Juan Molinar, Javier Lozano y los líderes sindicales, que dicen querer salvar a mexicana.

Lozano dijo que empezarán los vuelos la segunda semana del mes, pero sin venta de boletos.

¿Los va a regalar?, ¿si no, quién pondrá
el dinero?
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Interinato político
• ¿Justicia, venganza o cinismo?
-Ricardo Alemán-
EXCÉLSIOR

Los ojos del “respetable” apuntan a las entidades donde el partido hegemónico fue echado y llegó la anhelada alternancia.
En medio del morbo mediático, empezó el relevo de los gobiernos estatales que estuvieron en juego durante el proceso electoral de julio pasado. Como es normal, los ojos del “respetable” apuntan a las entidades donde el partido hegemónico fue echado y llegó la anhelada alternancia.
Todos saben que en Zacatecas, Oaxaca, Puebla, Aguascalientes y Sinaloa el partido gobernante —del PRI, el PAN o el PRD— fue relevado por el voto ciudadano, que en medio de escándalos de corrupción, mal gobierno, autoritarismo y antidemocracia, castigó a unos y premió a otros.
Lo curioso del asunto es que abundan los grupos sociales que, en esas entidades, no parecen satisfechos con el castigo y/o el premio propios del voto.
Reclaman más que justicia; quieren venganza.
Quieren que los gobernantes echados del poder sean quemados con leña verde, en la plaza pública.
Pero resulta que en los hechos nadie puede dar el mismo tratamiento de justicia y/o venganza a todos los casos, ya que lo ocurrido en Zacatecas, Oaxaca, Puebla, Aguascalientes o Sinaloa, tiene sus propias características y el cambio obedece a razones peculiares, específicas y distintas.
Así, por ejemplo, en Zacatecas no sólo se echó a caminar un riguroso proceso de justicia, sino que al mismo tiempo se enderezó una venganza política, y un cobro de facturas propio del Padrino.
Pero ese no parece ser el caso en Oaxaca, Puebla, Aguascalientes y Sinaloa, en donde las peleas fueron de otra naturaleza.
¿De qué estamos hablando?
Que a pesar de los escándalos mediáticos, son muchos los indicios de que en las últimas cuatro entidades se produjo un acuerdo político entre facciones del mismo PRI, que al final de cuentas favoreció una alternancia bajo control.
Pero vamos por partes.
¿Qué pasó en el estado de Zacatecas?
¿Por qué en esa entidad no sólo se desplegó la justicia elemental, sino un ajuste de cuentas y hasta una venganza? ¿Y por qué afloró en la ex gobernadora Amalia García el peor de los cinismos de la política?
No se requiere de ninguna ciencia para entender que en Zacatecas la pelea de origen es resultante de un rompimiento familiar.
Una suerte de Kramer vs. Kramer; disputas que suelen ser a muerte.
Resulta que el nuevo gobernador de Zacatecas, Miguel Alonso Reyes, conocía como nadie a Amalia García, ya que fue su más cercano colaborador.
Por eso conoció todo el cochinero de la gobernadora. Pero la señora García y su hija —también García— hicieron todo por impedir que Reyes fuera candidato y sucesor de “la señora gobernadora”.
La razón, que según “las García” Alonso Reyes es hijo político de Ricardo Monreal.
Al final, al mal gobierno de Amalia García se sumó una mala selección del candidato a sucederla y sobrevino la derrota.
Lo curioso es que, a pesar del escándalo mediático por su gobierno fallido, en el colmo del cinismo, la “señora gobernadora” quiere ser candidata a jefa de Gobierno en el Distrito Federal.
Por lo que hace a Oaxaca, Puebla, Sinaloa y Aguascalientes, todo indica que en ninguna de esas entidades habrá justicia y menos persecución contra los gobiernos salientes.
Como todos saben, los casos emblema son Oaxaca y Puebla, símbolos de lo más viejo, corrupto y autoritario del viejo PRI.
No son pocos los políticos, intelectuales, activistas y hasta periodistas que han pedido “la pira” para Ulises Ruiz y Mario Marín.
Y en efecto, la razón de ese odio enfermizo tiene mucho que ver con los malos gobiernos de dos de los más antipáticos gobernantes del tricolor.
¿Pero qué creen?
Que a pesar de todo ni Ruiz ni Marín serán perseguidos.
Y menos llevados a prisión.
¿Por qué?
Resulta que durante el proceso electoral, y una vez que Ruiz y Marín se percataron de que era difícil el triunfo para el PRI, habrían pactado una salida segura, negociada, a cambio de la entrega del poder.
Durante el cambio de gobierno en Oaxaca y Puebla veremos escándalos mediáticos, pero no habrá justicia ni venganza.
Eso sí, una gran dosis de cinismo.
En Aguascalientes el fenómeno es distinto.
El gobernador saliente, Luis Armando Reynoso Femat, en realidad traicionó al PAN y entregó la elección al PRI.
Por eso, tampoco en Aguascalientes habrá justicia, persecución y menos venganza.
Y es que los socios no se persiguen.
En Sinaloa el fenómeno es distinto, pero tampoco habrá persecución.
¿Por qué?
Porque el ganador, Mario López Valdez, no es un hombre de venganzas.
Malova va por la vida con premisas como ésta: “Cuando vas para arriba, no pises a nadie, porque siempre te los encontrarás cuando bajes”.
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Juegos de Poder
• PAN: el regreso a la cultura de partido opositor
-Leo Zuckermann-
EXCÉLSIOR

En múltiples ocasiones he escuchado a los panistas decir que ellos son diferentes; que no actúan como los priistas de antaño porque sus miembros son más libres y autónomos.
Incluso se ufanan de indisciplinarse frente al poder presidencial.
Es una cultura política rebelde, de “hijo desobediente”, de partido acostumbrado a ser la oposición permanente de un régimen férreo.
Gracias a que los panistas piensan y actúan diferente, su candidato a la Presidencia fue Felipe Calderón y no Santiago Creel, el favorito del entonces presidente Fox.
Inclusive fueron los propios panistas los primeros en cerrarle la puerta a Marta Sahagún cuando ésta coqueteó con la idea de suceder a su marido.
Más aún, esta cultura partidista llevó a que Calderón hiciera su campaña presidencial al lado de uno de sus grandes adversarios políticos, el entonces dirigente nacional, Manuel Espino.
Esta misma cultura propició que la relación del entonces presidente Fox con los diputados y los senadores de su partido fuera un desastre.
Quizás el peor periodo fueron los tres primeros años cuando su relación con los líderes de las bancadas panistas en las cámaras (Calderón en la de Diputados y Diego Fernández de Cevallos en el Senado) fue lejana e ineficaz.
Todo esto complicó la operación de un Presidente con gran capital político que tuvo durante esos tres años las condiciones para empujar importantes cambios estructurales.
Los panistas se tardaron en aprender que, en toda democracia, el líder natural del partido gobernante es el que tiene la mayor posición de poder; en el caso mexicano, es el Presidente de la República. Pero Calderón sí lo entendió una vez que se instaló en Los Pinos.
El autonombrado “hijo desobediente” comprendió que sus vástagos debían obedecerlo para que él pudiera gobernar.
Trató, con razón, de cambiar el chip panista de partido opositor a partido gobernante.
Calderón se convirtió en el líder indudable del panismo nacional lo cual implicó defenestrar de la dirigencia nacional a Manuel Espino (para luego expulsarlo del partido) e imponer a dos personajes muy cercanos a Los Pinos en esa posición: Germán Martínez y César Nava.
Esto a su vez permitió colocar a gente disciplinada al Presidente de líderes en las bancadas del PAN en las cámaras, lo cual implicó la destitución de Santiago Creel como dirigente en el Senado.
Sin embargo, el “hijo desobediente” que sí disciplinó a sus hijos ahora dice que llegó la hora del bateo libre.
Calderón públicamente ha renunciado a intervenir en el proceso de elección del próximo dirigente nacional del PAN: “Cuando uno tiene la capacidad de aglutinar y decirle a todo mundo ‘vamos a apoyar este proyecto’, también transfiere al propio Presidente la responsabilidad que debe asumir un órgano colegiado, así esté formado por mis amigos y colaboradores”, dice Calderón.
En otras palabras: no quiere tener la responsabilidad de elegir al dirigente nacional que le tocará administrar la elección presidencial de 2012.
De hecho, Calderón ni siquiera va a asistir a la reunión del Consejo Nacional de su partido ya que estará de gira por Argentina.
El Presidente “dice que hubiera sido contraproducente tratar de frenar la manifestación del desgaste en el partido.
Y que por eso decidió no meterse en el proceso y dejar que la deliberación fluyera.
Optimista respecto del resultado final, sostiene: ‘Verás que una vez que se acomoden las piezas o, como se dice en mi tierra, se acomoden los aguacates en la caja, habrá pasado este proceso de reflexión, se empezarán a bajar los chipotes, y el partido saldrá adelante’”.
O sea que Calderón admite que él ya renunció a ser el líder natural de su partido.
Que acepta que sus hijos vuelvan a ser desobedientes de un padre que rehúsa disciplinarlos.
En suma, que regresa la cultura de partido opositor donde los panistas se sienten más cómodos.
¿Acaso será un atisbo dl futuro?
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Día con Día
• Gilberto Guevara Niebla, 1
-Héctor Aguilar Camín-

 
El jueves 25 de noviembre, la Universidad Autónoma de Coahuila concedió a Gilberto Guevara Niebla su doctorado honoris causa.
Fui invitado a decir unas palabras para celebrar el hecho.
Escribí unas palabras que transcribo:
Diré con claridad y sin reserva alguna la admiración fraterna, la afinidad intelectual y el respeto moral que me unen a Gilberto Guevara Niebla.
Lo he conocido y tratado en casi todas las facetas que puede tratarse a alguien.
Desde la devoción de masa anónima que le tuve en los mítines del movimiento del 68, creyéndole hasta el último ademán como líder del movimiento estudiantil que marcó la historia moderna de México.
Siguiendo, cuando lo conocí, por la admiración que le tuve como persona, en su condición de ex líder llano y antiprotagónico de ese movimiento.
Lo disfruté como compañero de discusiones, intercambios, parrandas, y como amigos verbales de la insuperable chocarrería sinaloense (Guevara tiene un entrañable amigo a quien apodan El Feroz, por su cara angelical de Cristo de calendario).
He sabido también de Guevara como desventurado amoroso, tema en el que no abundaré en este honorable recinto.
Y como joven padre soltero, pasmado por las precocidades de su bellísima hija mayor.
Supe de él, memorablemente, como hijo sorprendido y deslumbrado ante el pasado ignoto de su padre.
Como estudioso concentrado y polivalente de las ciencias duras y las ciencias sociales.
Como astuto y desconfiado observador político.
Como crítico pausado pero radical de los delirios de la izquierda, y de los abusos de memoria de sus compañeros de movimiento.
Como paciente estoico de dolorosos trances hospitalarios.
Como hiperkinético funcionario público. Como novio formal, como marido amoroso y como padre cabal, en sus nupcias definitivas.
Como especialista apasionado y concernido, patriótico diría, en el estudio de la realidad educativa de México.
En ninguna de esas facetas Guevara ha sido inferior a sí mismo, al personaje sólido y serio, pero sonriente, que hay en su interior.
Grávitas, dice la enciclopedia, es aplomo, esa serenidad que nace de la certidumbre sobre el propio sentido del deber.
En Gilberto Guevara Niebla, este hijo de Sinaloa, nacido en hogar tan humilde que no tenía luz en la casa y él debía salir a la plaza para leer por la noche con el auxilio del alumbrado público, hay algo de esas virtudes clásicas que, aunque son del orden personal, aluden a una relación responsable con lo público.
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El Asalto a la Razón
• ¿Por qué se le fue el tren a Godoy?
-Carlos Marín-

 
“La PGR ha sostenido que usted forma parte de La Familia michoacana (…). ‘Yo ni los conozco’, me dijo hablando de La Tuta, pero, ¿qué le parece que La Familia michoacana advierte que, si el gobierno federal no atiende su propuesta de diálogo, va a dejar de realizar actividades altruistas y de apoyo social durante diciembre?
¿Qué dice usted a todo esto?”
Godoy eludió: “Bueno, Carmen, no tengo comentario alguno; son situaciones que el gobierno federal debe de ventilar; no me corresponde hacer comentario…”
Ella insistió: “Pero si usted es diputado por Michoacán…”
Godoy se amachó: “Estamos preocupados; viendo que la inseguridad se está incrementando; que no se ha resuelto lo que prometió el gobierno federal…”
Aristegui le dio una oportunidad más:
“¿Qué opinión le merece este tipo de insólitos mensajes de La Familia michoacana?”
Y Godoy, sólo él sabe por qué, la desaprovechó: “Son situaciones insólitas; el gobierno debe de dar un resultado a la sociedad…”

Arsenal
• ‘Cárcel a URO’
-Francisco Garfias-
EXCÉLSIOR

Jorge Franco, otrora escudero de Ulises Ruiz, responsable de la noche de los garrotazos en 2006, seguía discretamente el primer mensaje del nuevo gobernador de Oaxaca.
La imagen era el vivo reflejo de los tiempos que vivimos.
El dirigente de la APPO, Flavio Sosa, excarcelado en abril de 2008, compartía la tribuna del Congreso local junto a Gabino Cué Monteagudo, primer gobernador aliancista de la era de Calderón, pero también con el secretario de Gobernación, José Francisco Blake.
Abajo, entre los invitados de las filas de atrás, el diputado del PRI Jorge Franco, otrora escudero de Ulises Ruiz, responsable de la noche de los garrotazos que atizó el violento conflicto de 2006, seguía discretamente el primer mensaje del nuevo gobernador de Oaxaca.
La derrota de Ulises, que no la de Eviel Pérez Magaña, había operado el milagro de ver a estos personajes tan disímbolos compartiendo civilizadamente el histórico evento local.
El mundo al revés.
“No es una revoltura, es un punto de encuentro.
Es lo bonito.
La izquierda y la derecha conviviendo civilizadamente”, nos dijo el gobernador Cué cuando le preguntamos cómo había logrado ese singular licuado.
Afuera del atiborrado recinto legislativo, sin embargo, cientos de integrantes del Movimiento Unificador de la Lucha Triqui, fortalecidos por maestros de la Sección 22, se encargaban de recordarle a Gabino que hay cuentas por cobrar y que no van a dejar pasar impune el asesinato, en los tiempos de Ulises, de su líder Heriberto Pazos.
En mantas y pintas en los muros y paredes de la ciudad, la petición era la misma: “Cárcel a URO”.
El gobernador arrancó el aplauso de la jornada cuando se refirió implícitamente al ausente Ulises Ruiz, quien no estuvo en la ceremonia de cambio de poderes porque tenía cosas “más importantes” que hacer, como asistir a la toma de protesta del gobernador de Veracruz, Javier Duarte.
“No más uso de la fuerza pública para reprimir.
Nunca más el uso de la fuerza pública para callar demandas sociales.
Voy a mandar una iniciativa de Ley de Uso Racional de la Fuerza Pública en la que se prevén principios como la proporcionalidad, la racionalidad, la legalidad”, anunció el gobernador.
Gabino no olvidó guiñarle un ojo al presidente Calderón.
“Me propongo llevar relaciones armónicas y de colaboración estrecha con el gobierno federal, que redunden en un claro beneficio para Oaxaca.
No me anima un afán contestatario”, dijo.
Juntos y revueltos los barones de las alianzas acudieron también a celebrar el acontecimiento que puso fin a décadas del larguísimo régimen priista.
Los oaxaqueños nunca habían visto otro partido en el gobierno estatal.
Apenas van a probar lo que es pluralidad, a nivel local.
Las sillas de la primera fila las ocupaban Josefina Vázquez Mota, PAN; Jesús Ortega, PRD; César Nava, PAN; Carlos Navarrete, PRD; Santiago Creel, PAN; Luis Walton, Convergencia, y Alberto Anaya, PT.
Se les veía sonrientes, satisfechos, envalentonados de cara a 2012.
Uno que se veía muy molesto era Marcelo Ebrard.
Los del MULT le aventaron toda clase de objetos —lo bañaron incluso— cuando se bajó del helicóptero y caminó hacia el recinto legislativo.
Lo acompañaba, pegadito a sus espaldas, el obradorista Alejandro Encinas a quien, por cierto, le sacan ronchas ideológicas las encuestas.
El sinaloense Malova y el poblano Rafael Moreno Valle, beneficiarios de las santísimas alianzas, compartían espacios con los mandatarios Marco Adame, Morelos, y Leonel Godoy, Michoacán.
Los ex gobernadores Pedro Vázquez Colmenares, Heladio Ramírez y Diódoro Carrasco acompañaban a su paisano en el arranque de su gobierno.
“¿No vino José Murat?”, preguntó Gabino.
Él mismo respondió: “No, no vino…”
¿El gran ausente? Andrés Manuel López Obrador.
El tabasqueño acompañó durante meses a Gabino en su precampaña, pero su postura antialiancista y su fobia a los panistas lo obligaron a ser congruente.