Un rey y un amor : ¡Vuce! ¡Vuce! ¡Vuce!, fue la serenata en el Tec.

En el clásico norteño, fue Rayados quien mostró su poderío como equipo y borró de la cancha al Santos Laguna para conseguir su cuarta estrella

Dos chupetazos, elevación de Basanta y Monterrey campeón, la fiesta grande del futbol mexicano concluyó con una ferviente contienda, en donde los Rayados mostraron su casta de monarca, derrotando 3 goles por 0 a los Santos de Torreón, proclamándose así, campeones del torneo Apertura 2010.

Antes del inicio de las acciones, la Federación Mexicana de Futbol, encabezada por Justino Compeán y Decio de María, otorgaron un merecido reconocimiento a 19 años de trayectoria del árbitro mundialista Benito Armando Archundia Téllez, quién anunciase su retiro de las canchas.

Sonó el silbatazo inicial, el momento cumbre de la gran final del futbol mexicano arrancó a tambor batiente, con una ofensiva rayada que fue con todo adelante, a sabiendas de la desventaja. Al 2, desdoble Sergio “Cherokee” Pérez, quién toca para Nery Cardozo, saca una diagonal al área que prende Humberto Suazo, sacando un disparo potente que pega en el travesaño.

La algarabía de la gente regia motivó a la Pandilla a atacar sin pensar en las consecuencias, al 6, desdoble de Aldo de Nigris, quién entra al área lagunera, dejando un rebote que controla Suazo, pero que no rindió dividendos gracias al gran achique de Oswaldo Sánchez.

La polémica surgió después de esta jugada, Oswaldo Sánchez baja la pelota a tierra, provocando que “Chupete” muestre aires de viveza, robando el esférico y enviándolo a las piolas, pero la anotación fue invalidada por el abanderado, quién marcó el fuera de lugar.

Paulatinamente, Santos fue emparejando las acciones, y más después del garrafal error de Duilio Davino, quién en su intento de regresa el esférico a Jonathan Orozco, le entregó el balón a Christian Benítez, pero no pudo convertir a pesar de tener el marco abierto.

Los intentos santistas fueron creciendo, pero sin resultados; hecho que abría la posibilidad a la Raya de mostrar su contundencia. Al 28 la marea rayada fue hacia el frente, enviando el esférico para Aldo de Nigris quién le baja el baló con el pecho a Humberto Suazo, el cual saca disparo raso y colocado para mandarlo a las redes, empatando los cartones globales.

El ataque lagunero no provocó incidentes graves en la portería de Jonathan Orozco, a pesar de la gran velocidad de los arietes Benítez y Quintero, el dominio local se sentó en el terreno de juego, al final de los primeros 45 minutos.

El último segundo tiempo de la temporada tomó aires de alta tensión para ambos equipos; aunado a un sinfín de emociones de ataque futbolístico. Al 53, Walter Ayoví cobra un tiro libre, enviándolo a la olla, que llevó al remate de cabeza de Jesús Zavala, enviando el balón muy cerca de la segunda anotación.

Rayados poco a poco fue imponiendo su hegemonía en patio ajeno, dándole resultados. Dicen que tanto va el agua al cántaro que al final se rompe, y así fue, al 72, un estupendo cobro de tiro de esquina de Nery Cardozo, que provoca la elevación absoluta de José María Basanta, quién remata de forma contundente, dándole la ventaja a Monterrey, 2-0 en el marcador.

Con la ventaja arriba, el título casi en la bolsa, y el ánimo encendido por la ferviente afición que no dejó de alentar, los Rayados de Monterrey buscaron cerrar con broche de oro una actuación perfecta. Al 85 un desdoble por toda la banda izquierda de Humberto “Chupete” Suazo, lo dejó frente a frente ante Oswaldo Sánchez, la paciencia del chileno lo llevó a picar el esférico por encima del cancerbero lagunero, sentenciando el marcador.