Jacobo Tagle Dobin, de 31 años de edad, y participante directo del plagio y homicidio de Hugo Alberto Wallace Miranda, en julio de 2005, será entregado a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) para procesarlo por delitos federales, mientras que en el estado de México enfrentará cargos por delitos menores.

Tras su presentación a los medios de comunicación, en la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, la madre de la víctima, Isabel Miranda de Wallace, aseguró ayer que con la detención de quien se consideraba el último eslabón para resolver este caso su “lucha no termina”, porque en México persiste el problema de inseguridad y porque “no queremos otro caso Hugo Wallace”.

Durante la conferencia de prensa que encabezó el procurador mexiquense, Alfredo Castillo, se proyectó un video en el que Jacobo Tagle confirmó que el empresario fue asesinado y posteriormente descuartizado por su captores, quienes posteriormente tiraron sus restos.

Tagle Dobin rindió declaración preparatoria la madrugada de este domingo y narró con lujo de detalles cómo el joven empresario fue “enganchado” por la bailarina Juana Hilda González, con quien salió al cine el 11 de julio del 2005, para luego ser plagiado. Indicó que esperaban pedir un rescate de millón y medio de pesos, “pero se les pasó la mano”.

Explicó que el día de los hechos, el policía del estado de Morelos César Freyre le llamó para informarle que Hugo Alberto Wallace ya se encontraba con Juana en el cine y que a su salida iba a ser plagiado. Posteriormente, lo llevaron a una casa de seguridad, donde Freyre lo golpeó, “comenzó a ensañarse con él y le dio un cachazo, luego a Hugo le dio un paro cardiaco y murió”, narró Jacobo Tagle, en el interrogatorio videograbado y mostrado a los medios de comunicación.

En su declaración señala que posteriormente César Freyre le ordenó comprar una sierra, con la cual descuartizaron el cuerpo del empresario, para luego empacar sus restos en una bolsa de plástico y posteriormente abandonarlos en las inmediaciones de un canal por los rumbos de Cuemanco en la ciudad de México, donde ayer se realizó un operativo de búsqueda sin resultados.

Isabel Miranda escuchó las declaraciones de Jacobo Tagle, con quien horas antes sostuvo un encuentro privado para pedirle detalles sobre los últimos momentos de su hijo Hugo.

La madre de Hugo Alberto explicó que al confrontar durante el encuentro a Jacobo Tagle, este le confirmó la participación en los hechos de Brenda Quevedo, quien está recluida en un penal federal, lo mismo que el nivel de complicidad de la bailarina Juana Hilda, el policía César Freyre y los hermanos Trujillo.

En la conferencia de prensa, Isabel Miranda volvió a confrontar a Jacobo Tagle y le pidió que confirmará públicamente la participación de todos los mencionados y él mismo en el secuestro y homicidio de su hijo, a lo cual Tagle contestó tajante: “sigo en lo dicho”.

Posteriormente y con Jacobo Tagle a sólo unos metros de distancia, Isabel Miranda le pidió a los custodios levantarle la playera y mostrar también públicamente que no presentaba rastros de tortura o golpes en su cuerpo.

“Quiero que puedan comprobar los medios de comunicación que el detenido no ha sido golpeado, porque después los delincuentes lo usan para decir que su declaración fue a causa de la tortura (…) Para que después no se use como pretexto ante un juez”, dijo Isabel Miranda

El procurador, Alfredo Castillo, refirió que en cinco años y cinco meses Tagle Dobin anduvo “a salto de mata”, y utilizó al menos cuatro alias y cuatro personalidades distintas. Durante ese perido, el secuestrador se dedicó a la compra venta de vehículos usados y vivía eventualmente en Cuautitlán Izcalli y Ecatepec, en el estado de México.

Los delitos por los que Tagle será procesado en el Edomex son cohecho (al intentar sobornar con un auto y dinero a los policías que lo capturaron) y utilización de documentos falsos.

En la conferencia se informó que este sujeto participó en al menos dos secuestros más: el primero, de una mujer y un menor por el que se cobró un rescate de alrededor de 700 mil pesos, y un segundo, de un hombre por el que pidieron 800 mil pesos.(El Universal)