El fuego arraso el pasado sábado aproximadamente a las 20:00 el asentamiento irregular de Ciudad JardÃn con alrededor de 200 viviendas construidas con cartón y madera.
Sobre el siniestro, las autoridades no reportaron personas fallecidas, pero por su parte los habitantes afectados refieren sobre dos menores de edad desaparecidos.
La conflagración inició desde anoche aproximadamente a las 20:00 horas y fue controlada totalmente hasta la mañana de este domingo.
Presuntamente, el fuego empezó en unas casas ubicadas en la calle Inguarán y rápidamente se extendió hasta las calles de Icario e Imperio Tarasco.
Los adultos tomaron a sus hijos y con ellos en brazos corrÃan atropelladamente a distintos lados para ponerse a salvo, mientras que las lenguas de fuego devoraban velozmente muebles, ropa y todo lo que encontraban a su paso, además de que se produjo la explosión de al menos seis cilindros de gas.
Impotentes, los adultos prefirieron proteger a sus hijos y desde lejos irremediablemente veÃan cómo sus humildes viviendas y escasas pertenencias eran consumidas por el incendio.
Una mujer que se cubrÃa con una cobija lloraba y gritaba que eso sólo le pasa a la gente pobre. “Lo hemos perdido todo, tal vez sea castigo de Diosâ€, mencionaba.
En tanto, muchos de los damnificados sufrieron crisis nerviosa y junto con los demás afectados fueron llevados a un albergue temporal ubicado en el Centro de la Cultura y Discapacidad, frente al Estadio de Fútbol “Morelosâ€, donde pernoctan y reciben atención médica y alimenticia.
Al respecto, el director de Protección Civil del Estado, Pedro Carlos Mandujano Vásquez informó que en las labores de auxilio y para controlar el fuego participaron 30 unidades de bomberos, entre estatales y municipales con un total de 120 elementos tragahumo.
Por su parte, el director de Protección Civil del municipio de Morelia, Ramón RamÃrez López, dijo que la probable causa del siniestro fue un corto circuito o una quema de pastizales no controlada.
A su vez, las autoridades investigan las causas que originaron la conflagración.
























