Antonio Soto

De ser necesario, no se debe titubear en exigirle a las instituciones encargadas de brindar seguridad, asignen elementos de las fuerzas armadas para que vigilen el territorio michoacano durante el proceso electoral del 2011, enfatizó, Antonio Soto Sánchez.

Hizo notar que después de la antelación con la que el Instituto Electoral de Michoacán (IEM), reconoció que existen por lo menos cuatro zonas en las que se han registrado incidentes en comicios pasados y que han puesto en peligro la elección, se debe de ir planeando una estrategia que garantice la seguridad tanto de las campañas como del sufragio de los ciudadanos.

Si la autoridad electoral ya tiene detectadas que las zonas indígenas, algunos puntos de tierra caliente, La Nueva Jerusalén y el municipio de Zamora son sitios en los que se ha registrado quema de papelería electoral, amedrentamiento de la autoridad comicial y resistencia al desarrollo del proceso, es urgente que desde ahora se tomen las medidas preventivas que exige el proceso.

El líder perredista destacó que este reconocimiento se suma al que hiciera la Secretaría de Gobernación, respecto a que existen cientos de municipios en los que se tienen serios problemas en seguridad pública.

Situación que además de grave, demanda que de ser necesario se solicite a las instancias correspondientes el auxilio de las fuerzas armadas en la entidad para que el proceso electoral del 2011 se desarrolle en un ambiente de paz y respeto de la voluntad de los michoacanos al no verse impedido su derecho político de sufragar.

Si bien es positivo el reconocimiento hecho por el IEM dijo Soto Sánchez, éste debe de ir acompañado de acciones concretas que garanticen la seguridad del voto y si la presidenta del órgano electoral, María de los Ángeles Llanderal Zaragoza, considera que es indispensable que las fuerzas armadas vigilen el proceso, que haga la solicitud respectiva, sostuvo.

Recordó que aunado a esto, algunos representantes de partidos han señalado que existe preocupación porque en procesos pasados, tienen la experiencia de que se han registrado atentados contra sus candidatos, amenazas e incluso secuestros, para evitar el correcto desarrollo de la jornada electoral o para hacerlos declinar a sus aspiraciones políticas.