Luego de que en la cámara de diputados se anulara el punto donde se votarÃa la reestructuración de la deuda pública estatal, el diputado priista Wilfrido Lázaro Medina, precisó que su bancada sigue poniendo algunas resistencias en tanto no se reforme el artÃculo segundo de la Ley de Deuda Pública estatal, que consiste en poner candados para que los gobiernos estatales y municipales no consigan préstamos sin autorización de los legisladores.
El lÃder de la bancada tricolor dijo que él percibe que algunos legisladores del PAN y del PRD insisten en reestructurar la deuda pública autorizando incluso refinanciamientos que en años posteriores podrÃan afectar la economÃa del estado.
“En el PRD nos siguen diciendo que no sea asÃ, que no se sujete incluso que se puedan refinanciar con otros créditos, y el PAN dice que lo quiere bajar del 5 por ciento del presupuesto para créditos a corto plazo a un 3 por ciento, pero el 3 por ciento de un presupuesto de 47 mil millones de pesos sigue siendo de muchÃsimo dinero, por lo tanto no creemos que deba de ser por ahÃâ€.
En tanto, el titular de la Comisión de Hacienda y Deuda Pública, el panista Epigmenio Jiménez Rojas, dijo que parece haber ya un consenso en cuanto al artÃculo dos – en la adición para pasar de deuda de corto a largo plazo- por lo que la discusión se centra en la resistencia priista que exige que sea el congreso el órgano facultado para aprobar cualquier empréstito del estado o los municipios.
En ese sentido, Jiménez Rojas dijo que esa situación generarÃa un problema de trámite y solvencia al estado, por lo que su propuesta, dijo, consiste en poner un tope máximo de deuda a las administraciones, por 500 millones de pesos.
Se prevé que sea en la próxima sesión ordinaria, a celebrarse el próximo Jueves, cuando los diputados locales lleguen a un acuerdo y la reestructuración pueda ser votada en el pleno.

























