ESCRITORIO DEL EDITOR.

El presupuesto de egresos del próximo año fiscal ha sido publicado el día de hoy en el órgano oficial del estado mexicano, dicho presupuesto debiendo haber sido aprobado el pasado 15 de noviembre de acuerdo al contenido de la fracción IV del artículo 74 de la Constitución Federal, su aprobación no fue en dicho tiempo, sino hasta las primeras horas del día siguiente, aspecto que hace algunos días ya comentaba.

La sorpresa de dicha publicación, es que revisando los rubros relativos a los órganos autónomos del estado mexicano, no se encuentra una partida relativa al sostenimiento de la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente, organismo encargado de velar por la protección y defensa de los derechos e intereses de los contribuyentes en materia fiscal y administrativa, correspondiéndole la asesoría, representación y defensa de los contribuyentes que soliciten su intervención, en todo tipo de asuntos emitidos por autoridades administrativas y organismos federales descentralizados, así como, determinaciones de autoridades fiscales y de organismos fiscales autónomos de orden federal.

Esta Procuraduría de la Defensa del Contribuyente se establece como organismo autónomo, con independencia técnica y operativa. La prestación de sus servicios será gratuita y sus funciones, alcance y organización se contienen en la Ley Orgánica respectiva.

Una vez más podemos corroborar que el contenido del artículo 40 de nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es un mero formulismo, ya que reza que la voluntad del pueblo mexicano fue la de constituirse en una República representativa y hoy constatamos que esta representatividad es nula.
El Ombudsman Fiscal solo existe en el Código Fiscal de la Federación y en su Ley Orgánica, en la práctica ni siquiera ha sido nombrado y para mucho menos se previó una partida económica en el presupuesto de egresos publicado éste día, el cual entrará en vigor el primer minuto del año entrante.

Ya en el presupuesto de egresos del presente año al legislador se le había olvidado crear la partida presupuestaría respectiva, la única interpretación que se le puede dar a este tipo de actitudes es sencilla: por parte del Poder Ejecutivo Federal, no le interesa que le revisen sus actos en materia fiscal y administrativa; mientras que por parte del legislador federal, específicamente de la Cámara de Diputados, se denota una ignorancia plena en el tema fiscal.
Hubo voces de legisladores federales oriundos de nuestra entidad, que anunciaron con bombo y platillo las partidas económicas para nuestro estado en dicho Presupuesto de Egresos, sin embargo, se olvidaron de la defensa gratuita para los contribuyentes, se olvidaron de ésta procuraduría que tiene un fin loable para contribuyentes de mediana capacidad administrativa que no pueden pagar los honorarios de un especialista en la materia.

Usted que se entera ahora de éste tipo de fallas legislativas, seguramente actuara en consecuencia en el próximo proceso electoral, es necesario poder definir un mejor rumbo para el país, en nuestras manos está.