Si bien la evaluación de la OCDE refleja la situación educativa que priva en México, no se debe culpar la labor de los maestros ni el esfuerzo que los sindicatos realizan en pro de la educación, consideró Antonio Soto Sánchez, quien recordó que los docentes en la entidad, han sido férreos defensores de los planes y programas educativos previos a la Reforma Federal del sexenio foxista porque han demostrado que ésta solo ha reducido los contenidos.

Historiados y expertos en la materia en reiteradas ocasiones han coincidido en que estas reformas lejos se han quedado de contribuir verdaderamente a la educación de los infantes, porque capítulos completos han sido comprimidos a unas cuantas páginas.

Situación que se da en materias como historia, español, matemáticas, educación cívica y ciencias; lo que refleja que la educación en México no depende necesariamente de la profesionalización y evaluación de los maestros, así como del desempeño de los sindicatos, como lo refieren las organizaciones para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y Mexicanos Primero.

Mientras la OCDE señala que debido a la ausencia de mecanismos de evaluación “principalmente para los maestros”, México se sitúa en el último lugar 34 de los países aglutinados a ésta, en la evaluación de lectura y ciencias, y en penúltimo en Matemáticas, según el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA por sus siglas en inglés); la organización de Mexicanos primero, refiere que el resultado se debe al desempeño de los sindicatos.

El líder perredista hizo hincapié en que es primordial que la crítica al sector educativo no se limite a estos dos factores, sino que es un problema multifactorial y por ende, debe atenderse desde esa perspectiva.

No se debe de perder de vista dijo, que las reformas al sector educativo que iniciaron en el nivel de secundaria en el sexenio de Vicente Fox, posteriormente en preescolar y actualmente en primaria, han influido “y no de manera positiva”, en la evaluación de los resultados, mismos que obligan al gobierno federal a dejar presumir cifras alegres en este rubro y a tomar en cuenta la opinión de los expertos e incluirlos en los trabajos de reforma.