El disidente chino Liu Xiaobo fue reconocido ayer con el Premio Nobel de la Paz 2010, en una ceremonia en Oslo en la que el laureado estuvo representado por una silla vacÃa, donde fueron colocados su diploma y su medalla.
“Podemos decir en cierto grado que China, con sus mil 300 millones de personas, tiene el destino de la humanidad en sus hombrosâ€, dijo el presidente del Comité Nobel noruego, Thorbjoern Jagland, en un discurso preparado para la ceremonia en la sede del Ayuntamiento de Oslo. Jagland colocó el premio del Nobel en la silla, en medio de aplausos. Fue la primera vez que un ganador bajo detención no estuvo formalmente representado desde que la Alemania nazi prohibió al pacifista Carl von Ossietzky asistir a la ceremonia en 1935.
La actriz noruega Liv Ullmann leyó un mensaje preparado por Liu, quien estuvo muy involucrado en Tiananmen. “El odio se puede pudrir en la inteligencia y la conciencia de una persona. La mentalidad del enemigo va a envenenar el espÃritu de una nación, incitar crueles luchas mortales, destruir la tolerancia y humanidad de una sociedad y dificultar el progreso de una nación hacia la libertad y la democraciaâ€, indicó el mensaje.
Unos 100 disidentes chinos en el exilio junto con algunos activistas de Hong Kong estuvieron presentes en la ceremonia del Nobel.
Por la noche se celebró una marcha con antorchas por las calles nevadas de Oslo. La manifestación concluyó frente al Grand Hotel, en cuya fachada se proyectó una fotografÃa enorme de Liu.
China reaccionó con molestia al reconocimiento en ausencia a Liu Xiaobo y aseguró que la ceremonia fue una “farsa polÃticaâ€. China seguirá firme “contra los intentos de cualquier paÃs o individuo de usar el Premio Nobel de la Paz para interferir en los asuntos internos e infringir la soberanÃa judicial chinaâ€, dijo un comunicado de la cancillerÃa china divulgado en Beijing.
Las autoridades pusieron a los partidarios de Liu, incluyendo su esposa Liu Xia, bajo arresto domiciliario para evitar que recibieran el premio en su nombre. En China, las televisoras CNN y BBC perdieron la señal a las 8 de la noche, hora local, justo cuando tenÃa lugar la ceremonia de Oslo.
Hubo intensas medidas de seguridad frente al apartamento de Liu en Beijing y varias decenas de periodistas fueron empujados por policÃas uniformados hasta una zona acordonada.
En Washington, el presidente Barack Obama lamentó que Liu y su esposa no pudieran asistir a la ceremonia, como lo hizo la primera dama Michelle Obama cuando él recibió el Premio Nobel de la Paz el año pasado.
“Liu Xiaobo merece este galardón mucho más que yoâ€, dijo.
Igualmente el viernes, un grupo de laureados con el Nobel, entre ellos el ex presidente sudafricano F.W. de Klerk, Elie Wiesel y John Hume, ofrecieron mediar ante el gobierno chino para adelantar la liberación de Liu.
China presionó a diplomáticos extranjeros para que no asistieran a la ceremonia del Nobel.
China y otros 17 paÃses se negaron a asistir, incluyendo Rusia, Paquistán, Irán, Venezuela y Cuba. Por lo menos 46 de los 65 paÃses con embajadas en Oslo sà aceptaron asistir. Serbia, que en un principio anunció su ausencia, envió a su defensor del pueblo.

























