El flagelo que representa la delincuencia en México tiene un claro origen en la marginación, la pobreza, la migración y la falta de oportunidades de desarrollo para la población, resaltó Antonio Soto Sánchez, quien auguró que de continuar aplicando los mismos programas económicos, jamás se va lograr derrotar este problema social.
Hizo énfasis en que la inseguridad que priva en diversos puntos del paÃs, está estrechamente relacionada con la implementación de proyectos económicos que datan de la década de los 80, con las administraciones Federales del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN).
“No se trata de culpar al PRI que en su momento estuvo al frente del gobierno ni al PAN que actualmente encabeza la administración federal. Lo cuestionable es que durante sus administraciones han implementado programas económicos empobrecedores, que han traÃdo desolación y han quitado toda esperanza a millones de mexicanos de acceder a una mejor calidad de vida. CaracterÃsticas que han sido el nutriente fundamental de la delincuencia en México en todas sus manifestacionesâ€.
Sino se cambian estos programas acotó Soto Sánchez, “por más que se quiera combatir la inseguridad a punta de bayoneta y acechar a los criminales hasta derrumbarlos, jamás –auguró-, se va a lograr derrotarlos, porque no es solo con acciones militares ni policiacas como se va terminar con este problemaâ€.
La inseguridad exige del gobierno Federal, un cambio apremiante e impostergable de su programa económico actual. Éste ha sido diseñado e impuesto por organismos financieros internacionales y no cumple con el objetivo de ofrecer igualdad de oportunidades de desarrollo para los mexicanos, combate eficaz de la pobreza y creación de fuentes de trabajo con un ingreso digno.
Mientras no se cubran las demandas básicas de la población en ingreso, trabajo, salud, educación, vivienda y seguridad, difÃcilmente lamentó Soto Sánchez, el problema de la delincuencia ira disminuyendo, porque es precisamente este flagelo, el que para muchos representa la única opción de mejora ante la incapacidad de un gobierno, para responder a las difÃciles circunstancias económicas de la actualidad.
























