El próximo año se celebrarán elecciones en Michoacán para renovar la gubernatura, los ayuntamientos y el congreso del Estado, también se vence el periodo estatutario de los dirigentes del PRD; asà como el de su consejo polÃtico, máxima instancia de dirección en la entidad. Establecen los estatutos perredistas, que en año de elecciones constitucionales, no deben celebrarse procesos internos para renovar dirigencias, derivado de lo anterior, está obligado entonces este partido a tomar medidas preventivas, que eviten violar su propia legalidad, misma que forma parte del marco jurÃdico registrado ante el Instituto Federal Electoral.
       El PRD michoacano se encuentra ante una disyuntiva que debe resolver a la brevedad posible: elegir cuanto antes a través de elecciones abiertas, donde participe toda su militancia, a sus nuevos dirigentes; o de plano el actual consejo estatal, otorgue nombramiento, con un carácter de sustitutos, a quienes estarÃan al frente del partido hasta que pase el proceso electoral del año entrante. Lo primero obliga a que el nuevo padrón de militantes sea debidamente validado por las instancias nacionales de este partido, para tal caso deben transcurrir por lo menos tres meses, después de que sea emitida la convocatoria para la renovación de dirigentes, más los tiempos que se otorgan a quienes pudieran realizar impugnaciones, que son alrededor de cuatro semanas, entonces, bajo este método estarÃa este partido prácticamente empalmando la renovación de su dirigencia, con la selección de sus candidatos a los distintos cargos de elección popular, particularmente el de gobernador.
        Esta primera posibilidad también tiene un inconveniente que vale la pena señalar, su consejo polÃtico fenece en su mandato el último dÃa de mayo, este órgano es uno de los responsables de elegir la lista de diputados de representación proporcional, la cual serÃa votada por esta estructura partidista hasta el mes de agosto, fecha en la cual el consejo polÃtico respectivo no estarÃa en condiciones de legalidad para tomar ninguna decisión, toda vez que cualquier militante o incluso cualquier otro partido podrÃa fácilmente impugnarlas.
       La segunda posibilidad, es que el actual consejo nombre de manera sustituta a los dirigentes hasta que pase el proceso electoral constitucional, aunque persistirÃa el problema del consejo polÃtico que termina su periodo estatutario cinco meses antes, por lo que desde mi punto de vista no es posible aplicar la misma figura de “sustitutos†a los integrantes de este órgano de dirección; equivaldrÃa a que los cuarenta diputados locales actuales que integran el congreso del Estado, nombraran ellos mismos a otras cuarenta personas para que conformaran dicha soberanÃa y pudieran aprobar leyes por medio año o por más tiempo.
       En base a estos razonamientos, el PRD no tiene muchas alternativas, debiendo actuar con rapidez para evitar que el proceso de renovación de su dirigencia estatal, no contamine la selección de candidatos a cargos de elección popular, si no hace bien sus cálculos; y no lo procesa correctamente, este partido se verá inmerso en un conflicto que puede provocarle una terrible y lamentable derrota en las elecciones de noviembre. Pareciera que el PRD michoacano no aprende de sus errores, todo indica que ha dejado pasar deliberadamente los tiempos para realizar sus cambios internos, poniendo en grave riesgo su propia estabilidad y la indispensable cohesión que requiere cualquier partido para ser competitivo.
       Existe incluso la posibilidad de que el candidato a gobernador por el PRD, sea elegido a través de su consejo polÃtico, esto serÃa a finales del mes de junio, para entonces si no fue elegido un nuevo consejo, el actual órgano de dirección no estarÃa en posibilidades estatutarias de hacerlo, ¿ya habrán tomado en cuenta esto los dirigentes?, en fin, son muchas las normas que hay que cumplir, son muchas decisiones las que se tienen que tomar por un partido, que por lo menos en Michoacán, debe cuidar escrupulosamente la legalidad.
























