El jugador paraguayo Salvador Cabañas viajó a Buenos Aires, Argentina, donde será revisado para ver si es posible extraerle la bala que tiene alojada en la cabeza desde hace once meses, cuando fue atacado en un bar de la capital mexicana.

Cabañas viajó con su esposa, María Alonso, y será examinado por Máximo Etchepareborda, del Laboratorio de Funciones Cerebrales Superiores, según informó su médico personal, Celso Fretes.

“Si (Cabañas) va a seguir con la vida que lleva no es necesario (que se la extraiga), pero de pronto para cabecear un balón y cosas así puede afectarle, por eso evalúan la posibilidad de retirarle la bala”, indicó Fretes.

El galeno explicó que aunque el proyectil ya no ocasiona molestia alguna, la buena recuperación del exjugador del América alienta la posibilidad de que puedan extraérselo, para que vuelva a entrenar con algún equipo profesional.

El delantero fue atacado en el baño de un bar de la capital mexicana la madrugada del 25 de enero pasado. En ese entonces, los médicos no le extrajeron el proyectil al considerar que tendría mayores posibilidades de supervivencia, pero dijeron que los daños neurológicos podían perdurar.