Razones
El PRD y los compromisos
Jorge Fernández Menéndez
EXCELSIOR.

Este 2010 se cierra de mala manera para el PRD. El ahora ex diputado federal Julio César Godoy Toscano desaforado y acusado de nexos con el cártel de La Familia. Un ex candidato de ese partido, Greg Sánchez, preso y acusado también de nexos con el narcotráfico, en un penal de máxima seguridad de Nayarit.

El alcalde perredista de Apatzingán, Genaro Guízar, que ya estuvo detenido también un año por el cargo de ser parte del cártel de La Familia, acusando de la violencia en su ciudad natal, no al narcotráfico, sino a la Policía Federal, en una declaración que aparentemente tuvo el visto bueno del gobierno del estado, lo que provocó una inédita respuesta conjunta de todas las dependencias del gobierno federal que son parte del Gabinete de Seguridad. En Zacatecas, mientras continúa el cruento enfrentamiento entre los partidarios de Ricardo Monreal y los de Amalia García, ocho empresarios guanajuatenses que iban de cacería son secuestrados, torturados, asesinados e incinerados por narcotraficantes de Los Zetas que, según un sobreviviente de esos hechos, podrían ser también policías municipales de Joaquín Amaro.

Todos los policías de esa cabecera municipal, que son sólo siete, están detenidos por estos hechos. Y, mientras tanto, la lucha interna entre la dirigencia que encabeza Jesús Ortega y el movimiento de López Obrador los tienen al borde de la ruptura.
El caso de Godoy Toscano, sumad
o a la actitud del alcalde de Apatzingán, golpea duramente al perredismo, sobre todo a su grupo parlamentario, y al gobernador Leonel Godoy. En el caso del diputado, el coordinador parlamentario que subió a tribuna para hablar sobre el desafuero fue el del PRD en la Cámara baja, Alejandro Encinas, quien dijo que su partido no sabía sobre el contenido de las acusaciones en contra de Godoy y que fue hasta cuando se divulgó una conversación de Godoy con La Tuta que le quitaron el apoyo. Es una suerte de mea culpa, pero no es verdad: el PRD sabía desde por lo menos junio del año pasado del contenido de las acusaciones contra Godoy Toscano y decidieron mantenerlo como candidato. Fue el entonces procurador Eduardo Medina Mora quien les ofreció la información. Un año después decidieron realizar todo un operativo para hacerlo ingresar en forma clandestina a San Lázaro y Encinas lo tuvo durmiendo en su oficina durante dos días antes de que rindiera protesta y fuera protegido por el fuero legislativo. Pero, es más, incluso después de que se divulgó aquella conversación de Godoy con La Tuta, al diputado se le pidió que se diera de baja en el padrón del PRD, pero se le permitió seguir siendo parte de su grupo parlamentario. Y en la votación del desafuero, una buena parte de los legisladores del PRD se abstuvieron y el único que subió a tribuna a defender a Godoy, no podía ser de otra manera, fue el muy lopezobradorista Gerardo Fernández Noroña. Una debacle para un grupo parlamentario más ocupado en sus luchas internas que en legislar.

Y no es menor el golpe para el gobierno de Leonel Godoy. El gobernador michoacano se ha equivocado en todo este proceso, desde el inicio de su administración. Fue advertido por el gobierno federal, e incluso por su antecesor, Lázaro Cárdenas Batel, de los problemas que arrastraban algunos de sus colaboradores, e ignoró esas advertencias. Con la extraña liberación de los detenidos en el michoacanazo, volvió a poner distancia con las autoridades federales, pero el caso de su medio hermano Godoy Toscano y todo lo sucedido en Apatzingán se ha convertido en un bumerán en su contra (y recordemos que el michoacanazo aún puede también regresar en las próximas semanas).

El tema de Zacatecas también es muy delicado. No sé qué partido gobierne el municipio de Joaquín Amaro, pero eso es lo menos importante. Lo cierto es que, en los últimos 12 años, seis de Ricardo Monreal, seis de Amalia García, no sólo se ha profundizado hasta límites insospechados el enfrentamiento entre ambos, sino que la penetración del crimen organizado ha alcanzado a toda la entidad. En el camino, ambos ex gobernantes se han acusado unos a los otros de haber permitido esa penetración y de ser parte de esos grupos. Lo cierto es que nadie hizo nada para evitarlo y hoy ese estado tiene áreas, como el municipio de Joaquín Amaro, al sur de la entidad, donde sus escasos siete policías municipales terminan trabajando para el crimen organizado. Y el tema puede crecer en los inicios del gobierno de Miguel Alonso Reyes, un joven priista que fue parte de la administración de Monreal.

El PRD vive graves indefiniciones, debe asumir un compromiso pleno con la legalidad o las mismas lo seguirán dejando a la intemperie política en un momento en el que el país y la sociedad le exigen tomar partido con toda claridad.

73 aviones para Moreira
Historias de reportero | Carlos Loret de Mola
EL UNIVERSAL

El vuelo de la Ciudad de México a Torreón toma una hora y media. El 4 de noviembre de este año tardó casi el doble. Los aviones no bajaron su velocidad, ni Torreón se movió más al Norte. Ese día, las aeronaves, sobre todo de empresarios y políticos, tuvieron que sobrevolar el aeropuerto Francisco Sarabia por espacio de una hora antes de recibir el permiso de bajar a pista, debido a que nunca antes en la historia tantos aviones convergieron en esa terminal en un sólo día. Setenta y tres matrículas diferentes registró la torre de control. Todas aterrizaron para desembarcar a sus pasajeros en el quinto Informe de Gobierno de Humberto Moreira.

En la ceremonia, el gobernador mejor evaluado del país en las encuestas se tomó el tiempo de mencionar, uno a uno, a prácticamente todos sus compañeros mandatarios priístas que acudieron a la cita, coordinadores parlamentarios, líderes sectoriales; entre ellos, destacadamente, los tres aspirantes presidenciales: Enrique Peña Nieto, Manlio Fabio Beltrones y Beatriz Paredes.

Oficialmente fue el quinto Informe. En realidad, fue el primer acto político del nuevo dirigente nacional del PRI, el que “se les coló” hasta posicionarse y volverse inevitable: Moreira no era el elegido. Era el senador Jesús Murillo Karam, actual secretario general tricolor. Su nombre había surgido por consenso de los tres aspirantes presidenciales. Esa fue la regla acordada entre ellos: el nuevo dirigente, que será árbitro de la contienda presidencial, se daría por acuerdo de las partes; un árbitro aceptado por los tres jugadores. Murillo ya tenía el visto bueno de todos.

Moreira desafió el acuerdo y empezó a placearse. Se confesó interesado en buscar la dirigencia nacional. Salió a los medios. Y sembró la duda sobre si el senador Murillo era realmente la mejor ficha. Fue clave que convenciera a Peña, quien identificó en el locuaz gobernador coahuilense un discurso aguerrido, un relevo generacional que evaluó más útil para el reto que le quita el sueño: la sucesión en el Estado de México frente a la posible alianza PAN-PRD. Con ese respaldo, terminaron por ceder Paredes (principal impulsora de Murillo) y, con más trabajo, Beltrones (que intentó posicionar a Emilio Gamboa hasta el final). Fidel Herrera negoció su apoyo a cambio de una senaduría en 2012.

Moreira será el nuevo dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional. Sin embargo, el camino no está libre de escollos. El gobernador de Coahuila, que está casi a horas de dejar ese cargo, enfrentará varias polémicas que lo pondrán en aprietos, y al ocupar su nueva posición, salpicarán al partido que encabeza.

Tienen que ver con su propia sucesión. Para hacerse cargo del PRI, Moreira dejará a un interino con la única misión de despejar el camino para que el partido gane la elección para gobernador que se celebra el 3 de julio del próximo año. El candidato del PRI será su hermano Rubén, quien ya enfilándose, pidió licencia de su cargo como diputado federal el pasado 2 de diciembre.

Rubén Moreira Valdés es, cómodamente, el mejor posicionado en las encuestas para gobernador de Coahuila, pero es el hermano. No es una práctica deseable en la democracia en construcción de nuestro país. En México no hay reelección. México no es Estados Unidos. Y los Moreira no son los Kennedy. Las dinastías en el poder allá son reconocidas, aquí generaron una guerra civil hace cien años.

Pero no solamente eso. Rubén Moreira tendrá que lidiar con una foto incómoda: el 23 de septiembre de 2010 aparece festejando a brazos alzados en su curul al momento en que logra tomar posesión como diputado federal Julio César Godoy Toscano, desaforado antier por presuntos vínculos con el cártel de La Familia Michoacana. Sus opositores están listos para usarla.

Todos los aviones del Partido Revolucionario Institucional están alineados para Moreira. Veremos si su torre de control los hace aterrizar y despegar sin contratiempos, como aquel 4 de noviembre, o si, quizás, en su ímpetu termina estrellando las naves.

SACIAMORBOS

Felices vacaciones

Plan B | Lydia Cacho
Rescatada de un secuestro
EL UNIVERSAL

La joven de 15 años conoció por Facebook a un supuesto joven que deseaba hacerse su amigo. Luego de un par de meses de ciberamistad, él le propuso que se encontraran en la estación de autobuses. Ella no le dijo a nadie lo que haría; al llegar a la cita, tres sujetos en una camioneta la levantaron y ella logró enviar a su hermano un mensaje de su celular. Éste, a su vez, pidió ayuda a una organización civil que defiende mujeres. La búsqueda desesperada comenzó. Un nuevo mensaje del celular advirtiendo que había tomado carretera hacia Tulum inspiró al hermano a leer el correo y las cuentas de redes sociales de su hermana; localizaron la identidad de uno de los secuestradores.

Las abogadas de la asociación acudieron con el hermano a la Fiscalía para Delitos Sexuales y Trata de Personas de Cancún, a la cual solamente han sido asignados y capacitados dos policías judiciales en el tema de trata para fines de explotación sexual comercial. Unas horas después, la adolescente fue rescatada por la Procuraduría y está de vuelta con su familia.

El Ministerio Público, el policía, la fiscal, la familia de la víctima y las abogadas tienen algo en común: la preocupación de que a pesar de existir una ley contra la trata de personas, de tener detenidos a los hombres que se llevaron a la joven, de contar con un móvil delictivo, no logren detener y desactivar de manera efectiva a esta red de tratantes de adolescentes.

Tienen mucho en su contra: un sistema penal obsoleto, la corrupción de otros miembros de la Procuraduría y el poder de las mafias, la falta de capacitación de ministerios públicos para documentar adecuadamente los delitos, y la falta de conocimiento de la nueva ley por parte de los jueces locales. Sin embargo, esos policías, esa fiscal, ese Ministerio Público y esas abogadas seguirán insistiendo en que éste y otros casos similares se persigan. Lo harán, en sus propias palabras, porque “así se construye el estado de derecho”, porque “salvar la vida e integridad de una persona concreta es lo más importante”; porque “vamos creando cultura de legalidad y capacitándonos para cuando ya esté en efecto la reforma de justicia penal y tengamos un sistema penal acusatorio en lugar de este que es inquisitivo y de probada inoperancia”, “porque debemos demostrar que hay policías no corruptos que van contra la impunidad, sin abuso de poder”.

Después de tantos años como reportera, debo confesar que hace tiempo no me sentía tan inspirada por un grupo tan lleno de convicciones; sin gran presupuesto, con exceso de trabajo y en apariencia con todo en contra, dos policías, una fiscal, una abogada que trabaja sin fines de lucro y un hermano valiente que no se resignó ante el destino trágico, no solamente salvaron una vida, lo hicieron con legalidad y practicando para un futuro posible donde imperen la ley, la seguridad y la justicia. Cada una de las personas involucradas en esta historia afortunada está cambiando al país. Nos recuerdan que nada evoluciona por sí solo, que las transformaciones son procesos a veces lentos y accidentados, pero siempre posibles cuando hay congruencia y honestidad.

Detrás de la Noticia | Ricardo Rocha
Por eso estamos como estamos

EL UNIVERSAL

Como aquel danzón, columna dedicada a quienes lo tachan a uno de catastrofista.

Pero sí, estoy convencido de que después de la marcha de Apatzingán lo que sigue es la multitud empujando a los federales, echándolos fuera de sus ciudades y pueblos en todo el país. Como aquellas mujeres chiapanecas plantándoles cara y pecho a los soldados en esa imagen perpetuada por la lente de mi fraterno Pedro Valtierra. Eran comunidades de apoyo zapatistas; ahora hablaríamos de comunidades de apoyo narquistas.

Y déjenme que insista. A ver: ¿alguien se atreve a curiosear en Badiraguato?, ¿algún insensato cuestionaría siquiera con la mirada a los narcos en la calle principal de San Luis Río Colorado?, ¿a quién se le ocurriría hablar —aunque fuera a media voz— de los narcotraficantes en cualquier restaurante de Culiacán? Son narcoterritorios y punto. El problema es que ahora se añade el hartazgo de la violencia y la muerte con la frase contundente: “Estábamos mejor antes de esta guerra”.

Pero no es un escenario que surgió de un día para otro. Se ha venido incubando hasta llegar a datos tan duros como incontrovertibles: a pesar de ser la economía 14 del planeta, tenemos el lugar 71 de esperanza de vida, con 76 años; nuestros niños se mueren todavía más pronto, porque ocupamos el lugar 110 en mortalidad infantil junto a la Franja de Gaza; en Índice de Desarrollo Humano estamos en el sitio 56, por debajo de Cuba; en el Coeficiente de Desigualdad de Distribución del Ingreso somos el número 28 y nos supera Sri Lanka; de nuestros 47 millones de pobres —casi uno de cada dos mexicanos—, 23 millones padecen hambre; el salario mínimo actual representa apenas el 25% del poder adquisitivo del que se tenía en 1976; hay 13 millones de autoempleados o subempleados en el comercio informal, 14 millones de trabajadores sin contrato y 29 millones sin acceso a la salud pública; somos el lugar 66 en competitividad, el lugar 98 en corrupción con la peor calificación en 10 años, y el 51 en factibilidad para hacer negocios. Y si alguien piensa que este rosario de penalidades fue elaborado por algún amargado extremista de saco de pana, lo siento mucho. Son todos datos contenidos en el más reciente reporte del Tec de Monterrey; un trabajo denominado Fortalecimiento del Mercado Interno-Un Proyecto de Nación, coordinado por el doctor José Luis de la Cruz y auspiciado por los maestros María Fonseca y Carlos Machorro. Un documento que todos los mexicanos —especialmente nuestros ineptos funcionarios públicos— deberíamos leer. En donde se concluye que sí, que estábamos mejor antes, lo que explica —aunque no sea su propósito— la aparentemente extraña fenomenología social del narcotráfico en México.

P.D. La renuncia de Emilio Gamboa a su legítima aspiración de presidir su partido no es sólo un beau geste, que dirían mis paisanos, sino la más sólida contribución a la unidad del PRI. Que obliga además al señor Moreira a jugar limpio, a no cargar todos los dados a favor de Peña Nieto. Aguas, que ahí está Beltrones.

Corte, ¿terna de una?
En Privado
Joaquín López-Dóriga

Cuando a principios de mes el presidente Calderón envió al Senado la terna para elegir al suplente del ministro de la Corte José de Jesús Gudiño Pelayo, quedaban cuatro sesiones para el trámite legal.

La propuesta presidencial estaba integrada por tres mujeres: Elvia Díaz de León, Lilia Mónica López Benítez y Andrea Zambrana.

De inmediato se formaron dos bloques: el PAN apoyando a Díaz de León, y la oposición con López Benítez.

Las tres comparecieron ante comisiones y las tres fueron aprobadas para ser votadas en el pleno.

Díaz de León había sido propuesta por el Ejecutivo en 2005 para la Corte y en 2007 para el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, y en ambos casos fue rechazada por el Senado. Era la tercera vez que el presidente Calderón la anotaba en una terna.

A lo largo de las discusiones nadie modificó su posición ni sus preferencias.

El martes, el pleno del Senado votó. En la primera vuelta, la candidata del PAN tuvo 48 votos y la de la oposición 74, y no hubo cambio en la segunda votación. Para construir la mayoría calificada necesitaban 82 votos, había 123 senadores en la sesión, lo que nadie logró, quedando López Benítez a ocho de esa cifra.

En estas condiciones, la terna fue devuelta a Los Pinos para que el Ejecutivo envíe otra.

La pregunta es, si las tres candidatas habían sido aprobadas por el presidente Calderón, ¿por qué el PAN impidió que una de sus propuestas que tenía marcada mayoría llegara a la Corte?

Eso no tiene explicación política, a menos que desde el principio tuvieran claro que la terna era de una, Díaz de León, y que al no salir, la bancada del PAN bloqueara, como bloqueó, a la otra, López Benítez.

Sólo así puede entenderse que la fracción del partido del gobierno reviente una propuesta del Presidente de la República.

Retales

1. SOCIOS. ¿Dónde quedaron los que colaron a Julio César Godoy Toscano en San Lázaro siendo un prófugo de la justicia? Me refiero a los diputados José Narro y Telma Guajardo, quien de protectora pasó a fiscal implacable, condenando al que había escondido. ¿Qué la cambió que no lo ha dicho?;

2. ¿SUMA? El PAN de Guerrero, por instrucciones del CEN, ha ordenado a su candidato que desaparezca aún más del proceso electoral, a fin de acercar votos a Ángel Heladio Aguirre, del PRD-PT, y restárselos al priista Manuel Añorve; y

3. PENDIENTES. Cuando se descubrió la compra de un lujoso departamento en el edificio más caro de Polanco a una tercera parte de su precio, César Nava era presidente del PAN y en un comunicado oficial dijo que explicaría la operación. Han pasado tres meses y no lo ha hecho. O no puede decir la verdad, que habla hasta de un pago en especie, o no ha podido montar la coartada. Su palabra, y la del CEN del PAN, siguen empeñadas e incumplidas.

Nos vemos mañana, pero en privado.

Y ahora, la leyenda de El Chayo
La historia en breve
Ciro Gómez Leyva

Cerca de la medianoche del jueves pasado, Carlos Marín habló con el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, para saber si confirmaba la noticia que acababa de dar Joaquín López-Dóriga en televisión. García Luna fue extraordinariamente cuidadoso. No quiso confirmar que Nazario Moreno González, El Chayo, había muerto en los enfrentamientos con La Familia en Apatzingán.

Pero el viernes, el vocero de Seguridad Nacional, Alejandro Poiré, dijo a la prensa: “Diversos elementos de información coinciden en señalar que cayó abatido Nazario Moreno González, principal líder y uno de los fundadores de la organización criminal de La Familia michoacana”.

Quizá erróneamente le dimos a esa frase el grado de confirmación. Todos. Incluso el presidente Calderón en entrevistas. Incluso Servando Gómez, La Tuta, al difundir un mensaje a las huestes de La Familia para honrar la memoria de El Chayo.

Pero ayer el vocero de la PGR, Ricardo Nájera, con puntualidad de buen ministerio público, le dijo en entrevista a León Krauze: “La PGR no puede dar por hecho la muerte de Nazario Moreno González, porque no cuenta con los suficientes elementos dentro del expediente (…) Sí tenemos mucha seguridad de que esta persona sí murió en los eventos pasados”.

A falta de un cadáver tenemos entonces “diversos elementos de información” y “mucha seguridad”.

En esta intemperie de incredulidad, creo que el discurso ambivalente del gobierno está forjando la leyenda de El Chayo. Pronto podría aparecerse con su Biblia en Uruapan, o volver a emboscar federales en La Huacana.

Ojalá me equivoque, pero qué necesidad había de presumir una muerte en una guerra donde los muertos están bien muertos.

Cerca de las nueve de la noche, Nájera corrige: sí está bien muerto.

Están forjando una leyenda.

Palomita a la Asamblea, tache para Batres
El asalto a la razón
Carlos Marín

Con la contradicción de haber impuesto una tan mojigata como infame ley contra fumadores, el Distrito Federal es puntero nacional en legislaciones modernas.

Innegables, por ejemplo, los avances en cuanto a la interrupción del embarazo y la maternidad subrogada; la normatividad contra la discriminación y que puedan casarse y adoptar las personas del mismo sexo.

Pero los capitalinos requieren también de seguridad y, por lo mismo, el dictamen de reforma a la Ley de Justicia Cívica de la Asamblea Legislativa merece reconocimiento, ya que establece como falta administrativa el consumo de drogas o enervantes en la calle, con castigo de 36 horas de arresto inconmutable.

Se trata, pues, de una vacuna contra eventuales agresiones de adictos que, agrupados en aceras y jardines, atemorizan y hacen inseguros barrios y colonias.

El consumo sigue siendo asunto privado.

No se trata, como erróneamente supone el secretario local de ¡Desarrollo Social!, Martí Batres, de “criminalizar a los pobres”.

Tan sólo se procura cierto orden y algo más de seguridad.

Astillero
Insurgencias anunciadas
La Familia, ¿narcoguerrilla?
“Una causa social”
AMLO-MEC, debatir
Julio Hernández López

La guerra electoral contra La Familia Michoacana está entrando en una fase de insurgencia como la advertida meses atrás por analistas y funcionarios estadunidenses. Al intento de aniquilamiento lanzado por Los Pinos en días pasados contra lo que se ha dicho que era una fiesta o reunión de mandos de la mencionada Familia se ha levantado una protesta abierta de ciudadanos que, a diferencia de lo sucedido, por ejemplo, en Monterrey, han concurrido a manifestaciones públicas con la cara descubierta y con notable participación de mujeres y niños. Ya antes se había advertido aquí lo que ahora se confirma: la peculiar organización michoacana tiene base social, un cierto sentido político y una clara estrategia de comunicación mediática, todo mezclado en un discutible batidillo de religiosidad, narcotráfico, autodefensa y, ahora, aires de reivindicación popular, al grado que uno de sus máximos jefes, Servando Gómez, apodado La Tuta, además de arengar a sus seguidores cual si de un batallón popular se tratara, se ha permitido la licencia académica de precisar: “…estamos en una causa justa, una causa social”.

La eventualidad de que La Familia se convierta en una narcoguerrilla metería al gobierno calderonista en un escenario aún más complicado, pues hasta ahora las confrontaciones con los cárteles tradicionales han parecido firmemente definidas en términos, por un lado, de delincuentes que desean mantener la viabilidad de su negocio enervante y, por el otro, de representantes armados de un Estado que desea restablecer un supuesto orden jurídico en el país. Ni siquiera el famoso Mayo Zambada ha dado, en la famosa y controvertida entrevista con Julio Scherer para Proceso, notas o tonos que busquen darle a la actividad de los narcotraficantes una presunta justificación política o ideológica, mucho menos el sentido de la reivindicación social. Pero no faltan los ingredientes para elaborar proclamas de ese corte, pues en el fondo del problema del narcotráfico está la brutal injusticia social, caracterizada por la falta de empleos, seguridad social y oportunidades de ascenso, frente al brutal, ostentoso y subversivo enriquecimiento de unas cuantas familias o, abriendo el abanico, de un segmento reducido de la sociedad que se beneficia groseramente de la desigualdad nacional y con ello genera resentimientos, sublevación y venganzas.

Porque así fuera de verdad su esencia, o porque las circunstancias le han colocado en esa tesitura, la mencionada Familia Michoacana parece encaminada a intentar la fabricación de ese estandarte rebelde. Al estilo de las guerrillas tradicionales, en Michoacán se han producido, después del gran ataque federal centrado en Apatzingán pero extendido a más de una docena de municipios, asaltos a bancos y a negocios con disponibilidad de dinero en efectivo, en un aparente aprovisionamiento forzado de recursos para continuar lo que La Tuta planteó, según una grabación dada a conocer ayer por Carlos Loret de Mola, como una suerte de resistencia popular que en caso de sostenerse podría llevar a los gobiernos, el mexicano y el estadunidense, a desatar una embestida proporcional al grado de peligro que plantea esa insurgencia, tal como Hillary Clinton advirtió el pasado 9 de septiembre, al hablar ante el Consejo de Relaciones Exteriores en Washington: “En México y Centroamérica, la amenaza del tráfico está en algunos casos transformándose en una causa común que nosotros consideramos como una insurgencia”.

Desde luego, las pinceladas de la Clinton tienen como objeto la creación de condiciones que faciliten la mayor injerencia de Estados Unidos en los asuntos de su vecino en llamas (un caso que impulsó a la jefa de la diplomacia gringa a hablar de “insurgencia” fue el estallido de un automóvil con explosivos en Ciudad Juárez). Equiparar a México con Colombia, y hablar de “insurgencia”, en el sentido de movimientos armados que buscan hacerse de un territorio y propiciar cambios de gobierno, ayuda a los propósitos de intervención abierta que ya se han manifestado durante el obamismo (el embajador Carlos Pascual es un impúdico opinante frecuente sobre asuntos internos de México, y Wikileaks ha confirmado el grado de control que las fuerzas gringas tienen sobre episodios clave de la “guerra” calderonista), pero que serán más fuertes a partir del rediseño del poder estadunidense con los triunfos del conservadurismo “asustado” por lo que pasa en el patio trasero y molesto por exabruptos de Calderón como aquella fanfarronería en el Capitolio al exigir que se cambiaran leyes de ese país para frenar el paso de armas a México. La Familia de los Republicanos tendrá en la de Michoacán un pretexto más para impulsar el asalto abierto de México.

Astillas

Marcelo Ebrard respondió “¿Por qué no?” a la pregunta de Carlos Puig, en W Radio, sobre la posibilidad de debatir con Andrés Manuel López Obrador, y con ello abrió la posibilidad de una confrontación de ideas y proyectos que desde ahora divide a la comunidad de izquierda. En un sondeo tuitero realizado ayer por este tecleador, la gran mayoría de los opinantes consideraron que el tabasqueño debe aceptar la propuesta del capitalino, y que un debate profundo y respetuoso podría ayudar al reposicionamiento de las opciones electorales correspondientes a esa franja ideológica. Pero otros, los menos, estiman que la de Ebrard es una propuesta envenenada, que pretende llevar a AMLO a una exposición de la que sus persistentes impugnadores mediáticos seleccionen o manipulen pasajes para continuar con la larga campaña de desgaste…

Especial prudencia deberían tener los padres de víctimas de la violencia criminal cuando son llevados por políticos en el poder a escenarios en que el drama individual o familiar es convertido en materia de discursos y nada disfrazados lucimientos de los mismos que por indolencia, incapacidad o irresponsabilidad deberían estar en el banquillo de los acusados institucionales, y no en el tapanco o la mesa de las ceremonias complacientes… ¡Hasta mañana!

Clase Política
El PAN, “lleno de patanes”
Miguel Ángel Rivera

La Suprema Corte de Justicia iniciará incompleta el año 2011, debido a que los senadores no pudieron llegar a un acuerdo para elegir una nueva ministra entre la terna propuesta por el presidente Felipe Calderón.

La mayoría del PAN y las fracciones de los otros partidos se culpan mutuamente de entorpecer el nombramiento.

La verdad es que la fracción del PAN dio muestras de disciplina total –será porque en su Cámara está el nuevo presidente del partido, Gustavo Madero– pues tanto en la primera como en la segunda votación lo hicieron en bloque por la misma candidata, aunque sus 48 votos fueron insuficientes, al igual que los 74 sufragios sumados de todos los otros partidos, pues para nombrar nuevo ministro se requerían 82.

La cosecha

Un impacto de alcance internacional podría tener una alianza entre el poderoso sindicato United Steelworkers (USW) –que ya tiene presencia en Canadá y Estados Unidos– el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana encabezado por el exiliado líder Napoleón Gómez Urrutia. Ayer se informó que el pasado día 10 sus dirigentes se reunieron en Vancouver, Canadá, para avanzar en su compromiso conjunto y “proponer medidas inmediatas para aumentar la cooperación estratégica entre nuestras organizaciones, así como los pasos necesarios para formar una organización unificada”…

Lo que el gobernador de Zacatecas, Miguel Alonso Reyes, por conducto del contralor del estado Guillermo Huízar realiza en contra de Amalia García se conoce aquí y en China como linchamiento mediático, que no cejaremos en denunciar, respondió la secretaria general del PRD, Hortensia Aragón Castillo, al dirigente del PRI en Zacatecas, Julio César Flemate, al continuar la controversia en torno a supuestas irregularidades en el anterior gobierno estatal, encabezado por la perredista Amalia García…
Profundas huellas dejaron las pasadas elecciones en Veracruz, tanto en el bando triunfador como en las filas del derrotado PAN. Medios locales reprodujeron las declaraciones del ex alcalde de Boca del Río Miguel Ángel Yunes Márquez, hijo del ex candidato panista a gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, luego de que le preguntaron si estaba dispuesto a hacer una tregua con los panistas para alcanzar otra posición política. Respondió: “pues no tanto tregua, yo nunca haré una tregua con la corrupción, con la trampa, con el abuso. Desgraciadamente el PAN está lleno de gente sin preparación, está lleno de patanes que no entienden lo que es el mínimo respeto a la investidura política”…

“Firmo y cumplo”, aseguró la candidata de la coalición PRI-PVEM a presidenta municipal de La Paz, Baja California Sur, Esthela Ponce, ante miembros de Canirac, al regresar el documento en el que aparecen por escrito los compromisos que hace con los empresarios de la industria restaurantera…

La forma de decir de La Familia
Adolfo Sánchez Rebolledo

Entre las cosas sorprendentes que nos deja la experiencia de la llamada guerra contra el narcotráfico (rebautizada a destiempo por la autoridad como lucha contra la delincuencia organizada”) está el lenguaje empleado por los jefes de la llamada Familia Michoacana en el último comunicado “urgente”, divulgado tras la muerte de su jefe Nazario Moreno, El Chayo, caído bajo el fuego de las fuerzas federales en su bastión próximo a Apatzingán.

El texto, publicado por Eduardo Ferrer, corresponsal en Michoacán (La Jornada, 14/12/10), destaca la disposición de los delincuentes a pactar una tregua con el gobierno federal, así como la reiterada denuncia de Los Zetas, grupo al cual consideran el enemigo común a vencer tanto en Michoacán como en el país entero.

Que la autoridad desestime tal oferta –ya lo ha hecho antes– parece lógico, asumiendo que se trata de una inaceptable maniobra de un grupo especialmente cruel y peligroso que no desiste de las actividades ilícitas, aunque procure un arreglo que le permita sobrevivir. Pero aun así vale la pena observar con lupa la argumentación mediante la cual ellos intentan justificarse en su doble papel de víctimas y salvadores, pues la lectura acaso podría ayudarnos a descifrar algunas de las incógnitas de esta guerra interminable sin verse afectadas por cierto maniqueísmo oficial.

El comunicado arroja luz sobre la lucha a muerte entre los grupos rivales, pero también da cuenta de las diferencias a veces sutiles que definen, por así decir, el modo de ser, el estilo de las mafias que se disputan la parte del león del gran negocio de las drogas; nos permite ver el modo como se concibe a sí misma o en relación con el Estado, lo cual resulta importante ante la tentación de estigmatizar la política bajo el cristal de la sospecha, como si la existencia de la narcoinsurgencia cobrara súbita materialidad sin otra prueba mayor que la propia debilidad del gobierno para asegurar la seguridad de la ciudadanía. En efecto, reconoce su influencia territorial en Michoacán, pero acredita a las circunstancias –y no al objetivo político de suplantar al Estado– el origen del enfrentamiento contra “unas fuerzas que deben servir a la nación”, pero, en su opinión, han equivocado el camino.

Idealmente, La Familia parece buscar un arreglo imposible: transitar con la autoridad hacia una suerte de utópico laissez faire sin violencia que permita preservar la seguridad a escala local (erradicando a la competencia, Los Zetas) y, claro, el negocio, pues de eso se trata a final de cuentas. Según su increíble código, hace falta distinguir entre el suyo, “un negocio que tiene hombría, moral y honor” (sic), y el que practican Los Zetas, que “sólo buscan su mezquino beneficio monetario a costa de extorsionar, secuestrar, matar cruelmente, violar y asesinar a gente inocente”. Y reiteran: “Los Zetas no están entendiendo que una cosa es el negocio, que tiene sus propios equilibrios y relaciones de tensión y ajuste, en donde debe imperar el trato entre hombres que tienen razón, honor y familia que cuidar (sic). Porque al fin y al cabo, el más maldito y asesino regresa a casa a besar a su mujer y sus hijos”.
Sin embargo, además de eobservaciones, a las que se acompaña del indoctrinamiento de los sicarios como si se tratara de una secta de juramentados, la peculiaridad, si cabe el término, está en la forma como recoge e interpreta el discurso de los agravios de la sociedad michoacana, que es asimilable a otras regiones del país, su capacidad para presentarse simultáneamente como la víctima y el vengador en un contexto de grave erosión de la cohesión social.

Dice el comunicado que las ejecuciones realizadas “tuvieron el propósito de ajusticiar a quienes rompieron las reglas del tráfico de drogas”, un negocio “inevitable por las condiciones sociales, económicas y políticas en que surgió. Nosotros lo que buscamos es sacar a nuestras familias del rezago y la marginación económica, educativa, de servicios, salud, de trabajo digno y bien renumerado y del subdesarrollo miserable en el que durante décadas hemos estado sumergidos”.

Y apunta: “nunca hemos matado mujeres y niños inocentes… nosotros ponemos orden donde el abuso y la crueldad han dañado a nuestra familia”.

Más allá del cinismo o la laxitud moral con que ellos juzgan sus actuaciones, por no hablar de los crímenes horrendos que sin duda han cometido, no deja de ser un dato significativo que la delincuencia organizada se aproveche de las depauperadas condiciones de vida para crecer y desplegarse sin apenas resistencia, salvo la que deriva de sus conflictos con los otros cárteles, o de la represión federal lanzada como recurso final sin tocar las causas que inclinan la balanza a favor de la criminalidad.

No estamos ante la presencia de un simple (y simplista) discurso ideológico “de izquierda” insuflado en la retórica de una banda criminal, como insinúan algunos comentaristas con libre acceso a los sótanos de la información confidencial, sino ante la confirmación de una trágica obviedad: la desigualdad crea las condiciones de posibilidad para el desarrollo del crimen organizado. Ni más, ni menos. Las marchas en Apatzingán o Morelia no son importantes por el número de asistentes movilizados sino porque tocan una cuerda que la estrategia oficial desestima en todas partes: el malestar en aumento de sectores que no ven que la caída de los capos se traduzca en una mejoría palpable de las condiciones de inseguridad, cuyas secuelas se unen a la falta de oportunidades, al desempleo como horizonte de vida, en fin, a la desesperanza como certidumbre cotidiana.

La realidad de la utopía
JUEGOS DE PODER
Leo Zuckermann
EXCELSIOR

Se acerca el fin de año y, como es tradición de esta columna, llegó el momento de presentar la reseña del mejor libro que leí durante este 2010. No está nada fácil ya que tuve la fortuna de leer varios estupendos. Desde el último volumen de la fantástica trilogía Millenium de Stieg Larsson (titulado La reina en el palacio de las corrientes de aire) que terminé en enero, hasta El sueño del celta, la novela más reciente de Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura, que estoy acabando en diciembre, pasando por el ejemplar que leí en el verano, Let the Great World Spin, de Colum McCann, una apasionante novela sobre Nueva York y sus personajes.
Sin embargo, este año voy a escoger dos libros como los mejores que leí. Dos novelas que de alguna manera están relacionadas. Se trata de El hombre que amaba a los perros de Leonardo Padura y Nuestros años de verde olivo de Roberto Ampuero. Dos joyas que tratan sobre la realidad de la gran utopía del siglo XX: el comunismo. Hoy reseño el primero. Mañana, el segundo.
El hombre que amaba a los perros presenta tres historias entrelazadas de tres creyentes y víctimas del comunismo: Liev Davídovich Bronstein (mejor conocido como Trotski), su asesino, Ramón Mercader (alias Jacques Mornard), e Iván, un fracasado aspirante a escritor que vive en La Habana castrista y que, por azares del destino, acaba relacionándose con la macabra historia del asesinato de uno de los revolucionarios más importantes del siglo XX. A los tres personajes de esta novela los une el amor por los perros, una manera alegórica de representar un mundo donde vale más un can que cualquier humano que pelea por la gran causa de la igualdad de los hombres en la Tierra.
Trotski, el bolchevique más brillante de todos, heredero natural de Lenin, cometió el grandísimo error de subestimar la habilidad política de Stalin, quien le ganó la batalla por la sucesión en la Unión Soviética. La novela comienza con un Trotski derrotado y desterrado en la fría estación de Alma Ata en Kazajistán. Luego viene el exilio por Turquía, Francia y Noruega. Siempre perseguido por Stalin quien se encuentra obsesionado por borrarlo de la faz de la Tierra y de la historia.
En la URSS comienzan las purgas. Vienen los juicios de Moscú que aniquilaron a toda la clase política revolucionaria. Todos, absolutamente todos, fueron ejecutados para afianzar el poder absoluto de Stalin. Liev Davídovich, el otrora poderosísimo jefe del Ejército Rojo, llega perseguido a la Ciudad de México gracias a la generosidad del presidente Lázaro Cárdenas. Sabe que los estalinistas quieren asesinarlo. Vive en una fortaleza en Coyoacán rodeado de guardaespaldas. Su vida es una miseria. Hasta la relación con sus dos amigos mexicanos, Diego Rivera y Frida Kahlo, acaba agriándose. Lo único que le queda es el amor incondicional de su esposa Natalia Sedova.
Mientras tanto, Stalin complota para asesinarlo. El vehículo que encuentra es Ramón Mercader, soldado comunista republicano que pelea en la Guerra Civil española. Su madre, un personaje siniestro, lo convence de dar todo, su vida entera, a favor de la causa comunista. La historia de Mercader es, por donde se vea, fascinante. Cómo lo adoctrinan. Cómo lo entrenan para convertirse en asesino. Cómo vive la falsedad de una personalidad encubierta. Cómo acaba clavándole a Trotski un piolet en la cabeza. Cómo lo encarcelan en Lecumberri y, cumplida su condena, regresa a un Moscú espantoso.
Finalmente está Iván. Aquí la historia es la de un joven idealista que quiere ser escritor pero que muy pronto acaba frustrado. La vida tremendamente cotidiana, real, de una persona de carne y hueso que vive en el “paraíso” revolucionario donde el individuo no vale nada. Donde hay que aceptar el sacrificio total en nombre de una sociedad justa. El desenlace de Iván representa el colofón perfecto del comunismo del siglo XX: el de la gran idea utópica de justicia social convertida en realidad perversa por la maldita condición humana.

Ingenuidad de Marcelo, al creer en AMLO
ITINERARIO POLÍTICO
Ricardo Alemán

En una entrevista mañanera, Marcelo Ebrard debió explicar con detalles lo que ha sido su propuesta para la selección del candidato presidencial por la izquierda mexicana. A una pregunta aceptó que sí, en efecto, podría ser necesario un debate con su adversario natural, Andrés López Obrador, para que los potenciales electores perciban la diferencia entre dos proyectos políticos diametralmente opuestos.

Y tiene razón el jefe de Gobierno, ya que las formaciones, personalidades, objetivos y estilos de hacer política y gobernar de Marcelo y AMLO son —por decirlo suave— como el agua y el aceite. Y en efecto. ¿Cómo será posible para un elector de a pie, sin más información que la recibida de los medios de comunicación, pulsar una diferencia entre el agua y el aceite; es decir, entre AMLO y Marcelo?

El jefe de Gobierno capitalino dijo que luego de un debate, de confrontar las ideas y propuestas de gobierno entre AMLO y Marcelo, los potenciales electores de la izquierda tendrían elementos para entrar a un proceso de encuestas que permitiría determinar quién de los dos sería el mejor candidato presidencial por ese sector de la sociedad mexicana, en 2012. Parece y es un razonamiento impecable.

Como también es impecable el argumento de que, si la izquierda se fractura, o se parte, también se habrían partido todas sus posibilidades reales de triunfo en la contienda presidencial de 2012. Por eso, en entrevista en el informativo matutino de W Radio —conducido por Carlos Puig—, Ebrard insistió en que la divisa fundamental de la izquierda mexicana es la unidad. “Sin unidad no tenemos nada que hacer, y mejor nos vamos a nuestra casa”. Otra verdad de a kilo.

Y cuando le preguntaron a Marcelo si confiaba, si creía en la palabra de AMLO, dijo que hasta hoy —ayer miércoles—, López Obrador siempre había cumplido la palabra empeñada. Y el jefe de Gobierno del DF pudo haber dicho la verdad, que el tabasqueño siempre ha cumplido su palabra, pero lo que Marcelo no sabe, no quiere saber o no le importa saber, es que son muchos —y hasta se pueden contar por docenas— los políticos a los que ha traicionado AMLO.

Más aún, han sido víctimas de la traición de AMLO nada menos que Cuauhtémoc Cárdenas, Heberto Castillo y Rosario Robles; figuras emblemáticas en la fundación del PRD, y gracias a las cuales López llegó a los cargos que alcanzó. Sin su padre político —que fue Cárdenas—, Obrador no hubiera sido nada en el PRD. En las primeras semanas de 2001, en el Itinerario Político de entonces, pronosticamos que sólo era cuestión de tiempo para que AMLO cometiera “parricidio político” contra Cuauhtémoc Cárdenas. Entonces nos dijeron de todo. Pero hacia 2002 y en adelante, AMLO mató a su padre político y a sus mayores.

A Rosario Robles no sólo la lanzó a un lodazal de calumnias y difamaciones mediáticas, sino que la echó del partido en medio de un escándalo de corrupción; cuando la gestión de AMLO, de Leonel Cota y otras al frente del PRD mostraron gastos aún más escandalosos que los de Robles, quien por cierto le hizo la campaña a AMLO en el Distrito Federal en el año 2000. Es decir, sin Rosario Robles, AMLO no hubiese ganado la Jefatura de Gobierno del DF. ¿Y cómo le pagó? Con la expulsión del partido.

Pero más allá de la historia de traiciones de AMLO, lo cierto es que la propuesta que esbozó Marcelo Ebrard la mañana de ayer no es más que un puñado de buenas intenciones. ¿Por qué? Porque nadie sabe si AMLO aceptará esas propuestas. Y si las acepta, nadie sabe si las cumplirá. Y lo más seguro es que no las reconocerá, si no es él el ganador. Es decir, AMLO sólo acepta lo que le sirve, le hace ganar, le da beneficios. Nunca reconoce lo que hace ganar a otros.
¿Cree Marcelo, en serio, que AMLO va a aceptar que el jefe de Gobierno le pueda ganar la candidatura presidencial por la llamada izquierda? Marcelo puede ser todo lo ingenuo que quiera, pero lo cierto es que, hoy, AMLO hace todo por el triunfo de Enrique Peña Nieto en el Estado de México, y le pavimenta el camino para 2012. ¿Y eso cómo se llama? Aquí y en China se llama traición. Sí, AMLO no respeta más interés que su interés personalísimo. ¿Qué parte necesita que le expliquen a Marcelo, sobre la naturaleza traicionera de AMLO? Al tiempo.

EN EL CAMINO.
Pronto se toparán con la terca realidad los ingenuos que insisten en que Santiago Creel fue el ganador de la pelea por la presidencia del PAN. Y claro, si la realidad no es como la imaginan, peor para la realidad.

Wallace, acuerdos… acuerdos…
PEPE GRILLO

Wallace, acuerdos… acuerdos…

Felipe Calderón premió a doña Isabel Miranda de Wallace y ella le pidió abrir participación a la sociedad en la toma de decisiones.

Un pacto, dijo, en el que políticos y autoridades lleguen a acuerdos, sin sacrificar los intereses de la sociedad.

Isabel reclamó a la ciudadanía: “exigimos cuentas a la autoridad, y en casa fomentamos corrupción y apatía cívica y solapamos la irresponsabilidad”.

Calderón admitió que por desgracia tenemos instituciones dominadas por los delincuentes…

 

PGR desmiente a Calderón

Es lamentable, pero así es:

El Presidente dijo el martes que Nazario Moreno, El Chayo “murió en una fiesta de la que todo mundo sabía”.

Ayer el vocero Ricardo Nájera dijo que la PGR no puede dar por hecho la muerte de Nazario, el expediente del caso no lo dice.

Y la oficina de prensa de PGR no confirmó lo dicho por Calderón.

Ahora dirán los críticos: “no saben ni a quien matan”.

 

Israel, dos veces diputado

Después del circo perredista de colar en la Cámara a Godoy para que protestara la diputación, ayer protestó por segunda vez en menos de tres meses el suplente Israel Madrigal.

Lo hizo antes porque Godoy no se presentó al inicio de la 61 Legislatura.

Ahora Madrigal volvió a ocupar la curul, lo que ya tiene para contarle a sus nietos.

 

La Tuta amenaza

La Tuta mandó a La Familia Michoacana un mensaje de guerra contra el gobierno, que parece su respuesta al desafuero de Godoy.

La convocatoria incendiaria habría pasado de noche, si no la recoge la Televisión y la difunde.

El mensaje o su trasmisión puede catalogarse como motín, sedición, asonada o por lo menos apología del delito, dicen abogados.

 

Sobran 100 diputados

¿Para qué queremos 500 diputados?

En San Lázaro sobran por lo menos 100. Sobran porque no asisten ni para apoyar a uno de ellos, que resulta “amigo de La Familia”.

En el desafuero de Godoy faltaron 95 y 21 estaban allí, pero se sumieron en su curul para no decir “SÍ” ni “NO”.

A 145 mil pesos mensuales, con 100 diputados menos se ahorrarían 14.5 millones de pesos al mes y 54 millones al año, sin contar “bonos”.

 Ebrard en campaña

Doscientos millones de pesos del decomiso de casas y predios se irán a la policía “para mejorar la seguridad en el DF”, dijo Ebrard.

Y que se redoblarán esfuerzos para proteger a los capitalinos y que no les pase lo que en otros estados.

El anuncio sonó a campaña para el 2012.

A descansar mes y medio

Ayer a las 19:30 les quedaban a los diputados cinco de los diez dictámenes pendientes de aprobar o rechazar.

Ya nadie los leía, porque querían clausurar “a buena hora” el periodo legislativo, lo único que sí cumplieron en el año.

Dejaron tirada la elección de los tres consejeros para el IFE y otros asuntos.

De Godoy ya nadie habló, y es porque nadie lo ha visto.