El aumento de 4.1 por ciento al salario mÃnimo que representa para Michoacán una percepción adicional de un peso con 20 centavos es paupérrimo, en la realidad éste se traduce en nada comparado con las necesidades que se tiene tan solo en alimentación, enfatizó el lÃder perredista Antonio Soto Sánchez.
Recordó que el poder adquisitivo del mÃnimo ha caÃdo un 47.1 por ciento en la administración de Felipe Calderón, superando por más del doble el 22.8 por ciento perdido durante todo el mandato de Vicente Fox.
A penas en noviembre pasado recordó, el Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la UNAM, dio a conocer un estudio en el que señala que el costo de la canasta básica del 1 de diciembre de 2006 al 1 de octubre de 2010 pasó de 80.83 a 169.45 pesos, que significa un incremento acumulado de 93 por ciento tan sólo en el rubro de alimentos.
Si tenemos en cuenta que el salario mÃnimo únicamente se incrementó 17 por ciento durante este mismo periodo subrayó, la pérdida del poder adquisitivo se traduce en un 47.1 por ciento; lo que da muestra clara de la barbarie que representa este aumento de 4.1% al salario de los trabajadores para el 2011.
La decisión de la Comisión Nacional de Salarios MÃnimos de aprobar este “incremento†apuntó Soto Sánchez, no contribuirá a mejorar la calidad de vida de los michoacanos; este peso con 20 centavos no alcanza para comprar prácticamente nada que mejore las condiciones de alimentación, sustento o educación.
Y lamentablemente vaticinó el perredista, la tendencia a la baja del poder adquisitivo seguirá en ese mismo tenor, porque en la última década el incremento de la canasta básica ha sido mayor al incremento de la inflación en general.
Los precios se elevan constantemente y el salario sólo una vez al año, y no estamos teniendo en cuenta a la población que carece de un ingreso “seguroâ€, para quienes la situación económica es todavÃa más critica, porque estamos hablando de que viven al dÃa y subsisten con menos de 47.60 pesos diarios.

























